viernes, 6 de enero de 2017

8485. QUERIDOS SANTOS REYES:


Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Se hace constar bajo protesta de decir verdad, que el documento que se transcribe, es copia fiel del remitido a los señores reyes Melchor, Gaspar y Baltasar -domicilio conocido-, de ocupación magos.

Queridos Santos Reyes:
Me atrevo a escribirles para orientarlos un poco en su recorrido por México y ahorrarles problemas, aparte de permitirme darles algunos consejos porque de veras, sin ganas de discutir, pero a veces parece que regalan de mala gana (si la sagrada Familia les agradeció los regalos que le llevaron al niñito Jesús, es nada más porque José y María eran unos santos, pero ¿a quién se le ocurre llevar esas cosas a un bebito recién nacido?... o ropa interior, los útiles y uniformes escolares, como se les hizo costumbre en el caso de este susodicho López, que por eso les dejó de escribir… no es reclamo, pero que me cargaron la mano, me la cargaron).

Con el trabajal que tienen en esta temporada puede ser que no estén muy al tanto de cómo andan las cosas en México (no es que dude de ustedes, ya sé que son magos, pero no adivinos). Primero que nada: les recomiendo mucho que le pidan prestado el trineo a Santa Claus (no es mala persona el gordo, seguro dice que sí… son ustedes los que le tienen celos injustificados: no es competencia desleal, es que a él le toca entregar antes y bueno, ni modo); hagan caso: tienen que recorrer todo el país y no es recomendable que vayan por tierra y menos con elefante, todavía el caballo y el camello, pero el elefante no pasa los bloqueos que hay en algunas partes, pocas… en 31 estados de la república (no se pongan de necios en nombre de la tradición: a veces ni ambulancias dejan pasar, nomás eso les digo). Por aire, no tienen problema y el trineo es amplio, caben.

Otra cosa importantísima es que no vayan a confiar en el suministro local de regalos. Sí, ya sé que es una lata, pero todo lo de los niños de México, tráiganlo de su tierra, porque si le hacen como otros años, que por comodidad y gastar menos por exceso de equipaje, se surten en las tiendas y jugueterías de nuestras ciudades, van a quedar muy mal, porque (hasta pena da decirles), hay muchos centros comerciales y negocios cerrados, por miedo al vandalismo y saqueos que se han puesto de moda por un asunto que no les interesa a ustedes y ya arreglaremos acá, pero por lo pronto: traigan todo (cualquier señora chiapaneca les enseña a empacar; no tienen idea de lo que cabe en una caja de cartón).

También es conveniente que a la hora de decidir qué le van a dar a cada niño y a cada niña (ahora tienen que decir así… tampoco les importa por qué), tomen en cuenta la situación actual de México: para el 99% de los hogares, nada de juguetes eléctricos (trenecitos y cosas así: cero), porque las tarifas de ‘luz’ andan como el Niño Jesús: por los cielos. Para el 1% restante de hogares… bueno, a esos ni les lleven, que sus papás se encargan (y esos son de alto consumo, regalan bien, en serio: ranchos, casas, caballos pura sangre, coches de lujo, curules… y no es pedrada, los trompos y la reata para saltar, son muy bonitos).

Hasta aquí los consejos, advertencias y sugerencias que con la mejor intención les da este López. Ahora, si no les molesta, unas pocas peticiones:

Por esta sola ocasión traigan algunos regalos para adultos (no sean mal pensados, uno sería incapaz), se trata de que hagan un prodigio que a ustedes que son magos, no les cuesta nada y que aparte de quitarle de golpe todo su mercado a Santa Claus, haría muy felices al 99% de los hogares del país (va a ser un hitazo, ni se imaginan), mucho mejor que oro, incienso y mirra, en estos tiempos mexicanos: Magna, Premium y Diesel.

No un bidón, no, háganlo bien, oigan consejo: todo el año, milagrosamente, le llenan el tanque a coches particulares y transporte público (taxis, combis, camiones, Metrobús)… pero solo a todo lo que tenga que ver los que habitan el 99% de los hogares (en la CFE les dan las direcciones). Y de pasada, revientan a las empresas extranjeras -con personeros ex altos funcionarios de gobierno-, que vienen a seguir con el saqueo de México, ahora vendiéndonos gasolina a precio de ¡arriba las manos!… les dan la Belisario Domínguez, el Águila Azteca y ponen sus nombres en los muros del Congreso, en calles, parques y avenidas (no los actuales gobernantes, pero sí los que vengan después). Se los aseguro, háganlo… ¿o no son magos?

Una cosa les pido que tiene la ventaja de que van a ahorrar un poco (me imagino lo gastados que quedan después de cada Día de Reyes): no le traigan nada a las casas de altos funcionarios de los poderes legislativo y judicial (que están bien pagados y pueden comprar por su cuenta), y nada a ninguna casa de los mandos superiores de gobiernos estatales y federal (a los de los municipios sí llévenles, lo más que se pueda, que la mayoría son muy pobres, pero -ojo avizor-, se fijan bien, porque hay algunos en los que hay mucho dinero y roban mucho).

También les pido que le regalen al país en bloque, que el Presidente ya no nos dirija mensajes en cadena nacional. Algo tan sencillo, señores magos, que les vamos a agradecer en masa 120 millones de mexicanos; ayuda invaluable para los 39.2 millones de niños (y niñas), que no estén en riesgo de contagio de sintaxis presidencial; y asunto de caridad para con él mismo, sí, que el Presidente (sea cual sea su conducta), no se merece vivir como pollo en rosticero. Ayúdenlo.

Por último, si no les parece abuso: que don Trump siga su buena relación con el señor Videgaray, que le ayude cuanto pueda para que sea candidato a la presidencia, porque deben ustedes saber que es él quien redactó y mandó al Congreso la ley de ingresos de este año que nos está costando sangre, y no hay en este país nada peor para un priísta, que perder las elecciones presidenciales. Merece ese refinado castigo en nombre del daño que ha hecho a esta generación y las siguientes, porque (y por eso no me atrevo a pedirles que baje la gasolina): palo dado, ni Dios lo quita.

Es todo, queridos Santos Reyes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: