viernes, 13 de enero de 2017

8508. YO DIGO QUE DEBE SER COSA DE LA VIRGENCITA DE GUADALUPE.

Por Carlos E. Acevedo Martínez.
Escritor y Periodista.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

Estimado Conrado:
Yo digo que debe ser cosa de la virgencita de Guadalupe, porque no le encuentro una explicación científica, pero “haiga sido como haiga sido”, increíblemente la mayoría de los mexicanos  logramos sobrevivir a las balas criminales, a la tóxica corrupción galopante, a la impartición de la injusticia, a la ola criminal del Congreso, a los beneficios de la “reforma energética”, a la calidad académica de la “reforma educativa”, a la visita de Trump, a la cadena de “gasolinazos”, a la muerte de Juan Gabriel y a tantos otros dardos envenenados que nos disparó el “ogro filantrópico” (Octavio Paz dixit) durante todo el 2016 a los mexicanos de carne y hueso que no tenemos “hueso”.

Sin duda el 2016 de Peña Nieto superó con creces al “1984” de George Orwell, escribiendo un capítulo trágico en la historia de este México nuestro (es un decir)… cada día menos lindo pero más querido.

Estarás de acuerdo conmigo, en que entre todos los males que nos traen arrastrando la cobija y ensuciando el apellido, destaca la aguda crisis económica que no ha dejado títere con cabeza y que, sin embargo, en este reino del “nunca jamás”  a unos dialtiro les parte la madre en dos, pero a otros parece beneficiarlos muy ostensiblemente. Y no me refiero a la mafia organizada, ni a esos políticos y empresarios que, por aquello de “no te entumas”, nomás previendo lo que pueda pasar en este país maravilloso en el que ya no hay confianza, se están llevado toneladas de dólares a otros lugares donde sí haya seguridad para sus billetes… o como dijo López Portillo: “a donde creen que su dinero vale más y ellos valen algo”.

Y “otra vez la burra al máiz”, porque esto significa  una bomba en la mesa de cada mexicano, el impacto de un torpedo en la línea de flotación de la economía nacional, pero como ya lo “nacional” les importa una pura chingada a unos y otros, ahora amenazan con sacar más billetes verdes del país si las cosas no van bien, y definitivamente las cosas no van bien… ¡que Dios nos coja, perdón, nos agarre confesados!

Fíjate que, pensando en el 2017, quise consultar con mi bola de cristal (la izquierda, como siempre), pero fue inútil, está muda de terror… y uno que es hombre de buena fe (¡JA!), no puede menos que recapacitar y reconocer que la bola de jijos de su “mingada chadre”, perdón (me prometí no decir chingaderas en el 2017), la bola de neo políticos que nos gobiernan, no mentían al decir que cada estocada que nos metían hasta la empuñadura en los órganos vitales, arrojaba muchos beneficios… lo que no especificaron fue para quién eran los beneficios.

Así que para aumentar esos beneficios, se aplicó un desorbitado aumento a la gasolina, al predial, al agua, a la luz, con el natural impacto en múltiples productos de consumo popular, que como cadena interminable, como grillete que inmoviliza, vienen a ponerle un putazo más a nuestra demolida esperanza.

Sí, se necesita un chingo de paga, que digo un chingo, ¡un putamadral! de dinero para sostener el aparato de gobierno que está blindado contra los “recortes”, porque los privilegios de esos cabrones nos cuestan sumamente caros; los asesores, los ayudantes, los choferes, los mayates, perdón, los guaruras no solo para ellos, sino para sus familiares, además de gasolina (con lo cara que está) y hasta los automóviles… sin olvidar los sueldos y las “prextaciones” (del verbo “¡prexta!”) que disfrutan esos vivales.

Los “asesores”, por ejemplo, que son esos bien cuncas de aquel al que “le hizo justicia la revolución” pero ellos llegaron tarde al reparto, cuando ya el botín, perdón, el gabinete ya estaba repartido. Pero tratándose de un amigo que se lleva de piquete de “ombligo”, cuando no hay un puesto con todos los “beneficios” que quieren darle a su amigote “ahora que hay”, lo nombran “asesor”, y son ampliamente conocidos por inútiles sin ninguna responsabilidad… pero que gozan de una infinidad de grandes privilegios y altas remuneraciones que no “riman” para nada con la “austeridad” del gobierno sugerida por ellos mismos.

Claro, no todos los “asesores” en el aparato de gobierno son amigotes del mero gargantón del país, del estado o del municipio (en Michoacán se dice, que el “novio” del gobernador es el presidente municipal de Ixtlán, y que ya hasta le puso casa en un “coto” muy exclusivo de Zamora), hay algunos que le deben el sueldo a su “alcurnia”, y su mérito principal es ser hijos, sobrinos, tíos, abuelos, primos, cuñados y compadres hasta en cuarto grado, del nieto de un señor que un día fue gobernador. Huelga decirte estimado Conra, que los sueldos de estos cabrones rebasan con mucho los límites de su eficiencia… y eso también cuenta, acuérdate lo que le decía Maquiavelo al príncipe: “el enemigo más peligroso para el Estado, es la ineficiencia”.

Y no faltan en el aparato burócratico “no recortable”, en altos puestos con sueldos ídem, las señoritas de mucho muy buen ver, cuyo mérito es ser muy amigas de la amiga de un funcionario muy amigo. Y como éstos, los ejemplos se multiplican en los tres niveles de gobierno estimado Conra, y es ahí donde “la puerca tuerce el rabo”, porque no deja uno de preguntarse: ¿cómo cuántos mexicanos se pondrán de pie y dirán ¡basta! y cuántos seguirán de rodillas?... pregunto, porque el hambre es canija y acaba doblegando cuerpos y voluntades, y lo peor es que luego no hay  discursos capaz de levantarlos. 

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