jueves, 19 de enero de 2017

8542. JERUSALÉN.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista, periodista y escritor.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

PRIMERA PARTE

Una de las ciudades más nombradas a nivel mundial y no de ahora sino de los últimos dos siglos los es La ciudad vieja de Jerusalén es un área de aproximadamente 0,9 km² situada dentro de Jerusalén Este, constituyendo hasta la década de 1860 todo el entramado urbano.

La ciudad vieja, que es la más visitada y la que las personas desean conocer, es el lugar donde se ubican sitios religiosos importantes tales como el Monte del Templo y el Muro de las Lamentaciones para la religión judía, el Santo Sepulcro para la religión cristiana, y la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa para la religión musulmana. Siempre consideré que el Muro de las Lamentaciones, que es de los más visitados, era de la religión cristiana, no es así. La cúpula de la Roca es un monumento islámico situado en Jerusalén, en el centro del Monte del Templo.

Los musulmanes creen que la roca que se encuentra en el centro de la Cúpula es el punto desde el cual Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Dios, acompañado por el ángel Gabriel. En honor a dicho episodio de la vida de Mahoma, fue construido el edificio entre los años 687 y 691 por el noveno califa, Abd al-Malik. El Monte del Templo es un lugar religioso sagrado de aproximadamente 15 hectáreas ubicado en la ciudad vieja de Jerusalén. Los israelíes lo conocen como Har Ha-Bayit, lit. Monte de la Casa o Monte del Templo, en alusión al antiguo templo) por los judíos y cristianos, mientras que los palestinos lo denominan Haram esh-Sharif, lit.  El Noble Santuario al-aram al-Qudsī al-Šarīf, lit.

El Noble Santuario de Jerusalén. Es el lugar más sagrado del judaísmo, ya que en el monte Moriá se sitúa la historia bíblica del sacrificio de Isaac. El lugar de la piedra del sacrificio de Isaac --la Sagrada Piedra de Abraham— fue elegido por el rey David para construir un santuario que albergara el objeto más sagrado del judaísmo, el Arca de la Alianza.

Tradicionalmente, la ciudad vieja ha estado dividida en cuatro barrios, aunque los actuales nombres sólo se introdujeron en el siglo XIX. Estos cuatro barrios son el Barrio Musulmán, el Barrio Judío, el Barrio Cristiano y el Barrio Armenio.

La ciudad vieja fue incluida en 1981 dentro del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. En el siglo XI a. C. el rey israelita David conquistó la ciudad de Jebús, bastión del pueblo jebuseo, uno de los que habitaban Canaán. El bastión estaba fortificado con sólidos muros que lo rodeaban. Cuando David se instaló allí, la designó Ir David --La ciudad de David—. Este lugar está ubicado actualmente al sudoeste de la actual ciudad vieja y es llamado Colina Ofel --fue descubierto y excavado por la Palestine Exploration Fund entre 1923 y 1925.

El hijo de David, Salomón, extendió la construcción de los muros y además edificó el templo que llevó su nombre. La ciudad pasó a llamarse Ir Salomon --la Ciudad de Salomón-- llamada en la Biblia, Jerusalén. A la muerte de Salomón hacia 962 a.c  acaeció un cisma en el pueblo judío y se formaron dos estados: Israel, capital Samaria y Judá, capital Jerusalén.

La ciudad resistió a través de los años los ataques de sus poderosos vecinos, pasando también por diversas etapas de vasallaje hasta el año 587 a. c. durante el reinado del último rey de Judá, Sedecías, cuando fue conquistada y arrasada por el rey Nabucodonosor II. El reino de Judá pasó a ser una provincia del Imperio Babilónico o Imperio Caldeo y la mayoría de la clase regente judía sería enviada al destierro en Babilonia.

En el año 530 a. C. el rey persa Ciro II el Grande conquistó el Imperio Babilónico y permitió el regreso de las comunidades judías deportadas, a la provincia de Judá; éstas regresaron a Jerusalén y reconstruyeron la ciudad y el Templo de Salomón.

En 332 a. C. Alejandro Magno conquistó el Imperio persa y la ciudad no sufrió destrucciones. A la muerte de Alejandro, Judá o Judea, y Jerusalén pasaron a formar parte del Imperio seléucida, el que a su vez sería anexado al Imperio romano el 64 a. C. por el general romano Cneo Pompeyo Magno, después de derrotar a dicho Imperio. Jerusalén sufrió el asedio y la conquista romana, con la destrucción de sus muros y la anexión al Imperio romano.

La ciudad de Jerusalén se recobró durante el mandato del general Marco Vipsanio Agripa, que ordenó la construcción de un nuevo muro llamado la Tercera Muralla, permaneciendo la ciudad bajo la administración de una elite religiosa, los asmoneos, cuando ocurrió una revuelta judía que implicó nuevamente el asedio romano a Jerusalén, y la toma y destrucción de la ciudad el año 70. d.C. realizada por el general romano Tito Flavio Sabino Vespasiano.

El año 21 a.C., el rey Herodes el Grande restauró la ciudad y el Templo, existiendo aún en pie una parte llamada el Muro de las Lamentaciones, de gran importancia en la religión judía. El Muro de las lamentaciones es el único resquicio del Templo Sagrado en Jerusalén, que fue destruido por Tito en el año 70 d.e.c. El Templo, centro del mundo espiritual era el principal medio de transmisión de divinidad para nuestro mundo.

Alrededor del año 135, el emperador Adriano decidió reconstruir la ciudad con el nombre de Aelia Capitolina, lo que provocó una nueva revuelta entre los judíos, que terminó en 135 con la victoria romana y la expulsión y exilio de la mayor parte del pueblo judío, conocida como la Diáspora. El territorio de Judea pasó a ser la provincia romana de Siria Palestina o Palestina.

Continuará.

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