miércoles, 1 de febrero de 2017

8617. QUÉ TANTO ES TANTITO.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Qué tanto es tantito.
Se supone que todos los que orgullosamente integramos el peladaje nacional, los 120 millones de tenochcas, estamos a punto de aprestar el acero y el bridón, por la barda que el P. Trump va a hacer en la frontera norte. De acuerdo.

Se supone también que nuestras autoridades juran a La Patria exhalar en sus aras su aliento a cambio de un sepulcro de honor, antes que aceptar nada que ponga en entredicho nuestro eterno destino que el dedo de Dios escribió.

Hasta se emociona uno… ciña ¡oh, Patria! tus sieeenes de oliiiva.

Nada más que antes, apenas el 9 de abril de 2015, nuestro Senado hizo retemblar en sus centros la Tierra al autorizar que ‘personal de seguridad’ y agentes de Migración y de Aduanas de los EUA entren a México, y entren armados, sosteniendo ellos sí, los yanquis, su legislación que prohíbe a todo extranjero portar armas en su territorio, a menos que sea residente y viva permanentemente en los EUA.

Nada más que, todavía peor, no hubo actos de reclamo ni patrióticas reacciones, cuando, también en abril de 2015, la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito estadounidense, validó que los agentes fronterizos de ellos pueden disparar y matar a personas, sin castigo, siempre y cuando los asesinados se encuentren del lado mexicano de la frontera,  porque “la Constitución de Estados Unidos no se aplica a los nacionales mexicanos sin ‘conexiones voluntarias’ a los Estados Unidos”, por lo que la única sanción que podrá sufrir el agente fronterizo que asesine a una persona en territorio mexicano desde territorio de los EUA, será de “tres días de permiso administrativo” (o sea, sin sueldo). No es teoría, lo han hecho y no ha pasado nada.

Nada más que en marzo de 2011 se informó en la prensa nacional, que la entonces canciller Patricia Espinosa, había confirmado que el gobierno mexicano solicitó al estadunidense la realización de vuelos militares sobre territorio nacional, no tripulados, para vigilar y rastrear operaciones de los carteles de la droga… y no llovió lumbre ni pasó nada: ¿soberanía?... parece marca de chocolate.

La verdad es que estamos enchilados y nuestro gobierno no pudo más que enfrentar la situación, porque el P. Trump es un patán, pero si dice las cosas de buen modo y firma lo que le pegue la gana con discreción, se puede bailar una rumba sobre el país sin que nadie se sofoque (así echó Obama a más de dos millones y medio de mexicanos… y hasta nos cae bien). Ha sido así desde hace mucho. Los yanquis aprendieron desde 1917, cuando la ‘expedición punitiva’, que con los mexicanos la cosa es guardar las formas y nos pueden hacer lo que quieran.

Si le parece una exageración de este López, nada más piense que los ciudadanos de los EUA no necesitan visa para entrar a México… y peor: la visa que emite el gobierno yanqui para permitir la entrada de cualquiera a su país, vale para entrar a México: nuestro gobierno admite como propia la visa emitida por los EUA. En otras palabras: el gobierno yanqui expide visas válidas para México. Estamos bajo su autoridad. No me crea, consulte la página de internet del Instituto Nacional de Migración (www.inm.gob.mx/gobmx/word/index.php/paises-requieren-visa-para-mexico).

México no le pide visa para entrar a nuestro país, a los que no nos la piden, por ejemplo, a los ciudadanos del ‘Espacio Schengen’ (así se llama en idioma diplomático a la Unión Europea, 26 países en los que hay cero trámites para cruzar fronteras), aparte, tampoco nos piden visa, el Reino Unido, Japón e Irlanda del Norte. En Canadá (donde tampoco les caemos nada bien), acaban de corregir y ya no piden visa, ni nosotros a ellos. Los EUA son la excepción: a ellos no se les pide visa y ellos sí nos la exigen.

Hay un caso que merece mencionarse: Rusia. Ese país sí nos pide visa pero hace una excepción a favor únicamente de los mexicanos: no necesita uno ir personalmente a su embajada, se la tramite cualquiera, el agente de viajes, un amigo que no tenga nada mejor que hacer; es un trámite formal; México les corresponde no pidiéndoles visa. En cambio, a los ciudadanos de los EUA, Rusia les aplica un cuestionario adicional “como medida de reciprocidad a las exigencias de las autoridades de ese país” (igual le hacen a Canadá, Gran Bretaña y Georgia). El Putin se da a respetar.

Ahora, nomás por confirmar la vocación de peones acasillados que tienen nuestros gobernantes, proponga usted que no se le permita la entrada a México a los estadounidenses que no tengan visa… lo andan linchando. Darían razonadas sinrazones de orden económico, alegarían que sería un acto hostil, pero, jamás les impondrán a los yanquis ese requisito.

No nos respetan porque no nos damos a respetar. El P. Trump no va a sacarnos un centavo para su barda porque no sabe que a nosotros nos hubiera sacado hasta la mano de obra, nomás pidiendo de buena manera, disimulando, haciendo como que nos respetan. Así les firmaron la ‘Iniciativa Mérida’; así les autorizan a los US Marshals que participen en los operativos contra los narcotraficantes, vestidos como marinos de la Armada mexicana. Sí son para eso, nomás se piden, como decía la señora aquella tan simpática en referencia a la parte inferior de su espalda.

Daría gusto que un Senador, del partido que fuera, propusiera lo de las visas, que se cancele la solicitud de vuelos militares sobre territorio nacional junto con la ley que permite a policías yanquis andar en México y andar armados, y lo más importante: que se demande ante la Corte de los EUA y tribunales internacionales, que los policías fronterizos yanquis no pueden jugar tiro al blanco con mexicanos, siempre y cuando estén de nuestro lado.

Lo dicho: no nos respetan porque no nos damos a respetar. Ahora mismo el juego es que no se hable de la barda y en un descuido la andan pagando a la chita callando, con un bono a treinta años, con discreción, total, qué tanto es tantito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Escribe un comentario sobre esta entrada: