miércoles, 1 de febrero de 2017

8618. YA SE ME ESTÁ HACIENDO MUCHA ALHARACA CON LOS “DIMES Y DIRETES”.

Por Carlos E. Acevedo Martínez.
Escritor y Periodista.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

Estimado Conra.

Ya se me está haciendo mucha alharaca con los “dimes y diretes” de Peña  Nieto (de calzoncillos tricolor) y en la otra esquina (a “calzón quitao”) el rementoteado Trump, porque tú sabes que los conflictos  “más grandes de la historia”  que hemos tenido con los güeros, son recurrentes y siempre han acabado las hostilidades antes de llegar a las manos. De Santana a la fecha todos esos conatos de bronca con los gringos, ha terminado en algún tipo de acuerdo leonino… claro, ellos siempre se han llevado la tajada del león.

Nunca ha sido fácil llevar a cuestas tres mil kilómetros de frontera con la nación más poderosa del mundo. Es una verdadera parajoda, perdón, paradoja, porque eso que debería de ser una gran ventaja para nuestro desarrollo, ha funcionado exactamente al revés, porque son muchas y muy marcadas las diferencias entre nuestro maravilloso país y los Estados Unidos… por eso siempre andamos “a la greña”.

Y es que, la verdad sea dicha, los gringos son bien culeros (ya saben a qué gringos me refiero), siempre nos han visto “de arriba abajo”, siempre nos han agandallado y nos han tratado con menosprecio, nos ven como si no mereciéramos lo que tenemos, y como no lo merecemos, se han dedicado a quitárnoslo por falta de merecimientos. Bien dice el dicho estimado Conra: “quien olvida su historia corre el riesgo de repetirla”… y algo de eso está volviendo a pasar.

Digo yo, porque bien que me acuerdo que en los inicios de la “era neoliberal” en este país maravilloso, con el loquito (Salinas Dixit) de Miguel de la Madrid cobrando como presidente de la república, las relaciones de México y Estados Unidos con Ronald Reagan a la cabeza, estaban de “rompe y rasga”, el ex presidente López Portillo había dejado muy caliente la plaza, y no es que lo diga yo, lo dijo Bernardo Sepúlveda, secretario de Relaciones Exteriores en esos días, quien declaró que las relaciones de México con los gringos estaban “en la penumbra”… ¿podríamos deducir que hoy se encuentran en una total oscuridad?

Ocurrieron por esos días con cargo a los Estados Unidos, constantes agresiones a los mexicanos en la frontera, insidiosas campañas de desprestigio en la prensa gringa con ataques al propio presidente (¿te acuerdas de Jack Anderson que “balconeó” gacho a Miguel de la Madrid en el Washington Post?), duras restricciones comerciales (cualquier parecido con lo que ocurre hoy es mera coincidencia) y un embajador, John Gavin, que poco o nada hacía por limar asperezas… sino todo lo contrario.

Pero has de ver estimado Conra, que de pronto llegó a México el representante de los Estados Unidos en la ONU, un tal Vernon Walters, a platicar con presidente Miguel de la Madrid, para “invitarlo” a que México se alineara con Washington en la cercana Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. Y es que si te acuerdas, por ojete Reagan se estaba quedando solo dentro de las Naciones Unidas, donde los bloques de países tercermundistas, los no alineados,  los socialistas democráticos y los procomunistas lo tenían arrinconado… prácticamente redujeron el papel de los gringos a su mínima expresión.

También por esos días en la ONU, la representación mexicana estaba encabezada ni más ni menos que por Muñoz Ledo, que se había distinguido por desarrollar un activo papel dentro del bloque de países no afines a los Estados Unidos. Además, Muñoz Ledo presidía el llamado “Grupo de los 77”, considerado como el brazo ejecutor de un chingo de iniciativas promovidas por los “contras” políticos de los gringos, y ya no lo aguantaban… por cierto, en el mentado “Grupo de los 77”, en realidad eran más de cien.

Cómo sería de cabrón Porfirio, estimado Conra, que hizo que la radical embajadora norteamericana en la ONU, Jeanne Kirk Patrick, al rendir su informe final sobre las alineaciones políticas en ese foro internacional, clasificara a México como país “poco confiable”, porque “vota sistemáticamente contra las iniciativas presentadas por Estados Unidos”… pero ya sabes que en este mundo todo tiene arreglo, menos la “temuer”.

Tan es así, que al salir de su entrevista con Miguel de la Madrid, el embajador Walters, todo despeinado y relamiéndose los bigotes declaró a la prensa: “México es confiable si nos entendemos bien…”.

Y bien que se entendieron, y hasta se volvió romance, digo yo, porque después de ese encuentro el presidente de la Madrid no pudo rechazar la oferta y hasta se olvidó de los mexicanos, de su historia, de su Constitución, de sus anhelos, de su vocación, y en un dos por tres destituyó a Porfirio Muñoz Ledo, les pidió más dinero prestado, les pidió instrucciones... y les abrió el zaguán para que nos agarraran “de pechito”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: