jueves, 2 de febrero de 2017

8620. LOS GRINGOS NO TIENEN AMIGOS...

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LOS GRINGOS NO TIENEN AMIGOS...

LA VIEJA HISTORIA

Me convoco en nuevo instante,
a no asistir a tus reclamos,
me resisto a ser un calendario
de viejas historias inconclusas
y de algunos instantes medio amargos.
Hoy me convoco a no extrañarte,
por más que esto duele muy en serio,
abriré la ventana a la esperanza
y aspiraré sin ti el nuevo aire.
¡claro, lo sabemos ambos y sonríes;
parece deseo de nuevo año!

eliseo.

Me molesta repetir la vieja historia del necio… ¡se los dije! pero es tan obvio todo lo que está sucediendo en el ámbito político y económico, que resulta casi absurdo regresar a temas tan simples, como el reconocer que los Estados Unidos, sea quien sea quien lo gobierne, va a poner por encima de cualquier otra opción, los intereses norteamericanos. Así lo han hecho desde que les robaron a los nativos sus tierras, a quienes, para no tener que negociar, les aplicaron la política de exterminio; acción que no se concluyó y al final los pocos dueños de la tierra vivos, fueron re-ubicados en reservaciones para quitarles el sentido de pertenencia de lo que de origen es suyo.

Lo que hoy vemos y escuchamos en boca de Trump, es el sentimiento de superioridad aplicado desde principios del siglo XIX en que crearon la doctrina Monroe mediante la cual se aplica el mandato casi divino de América para los americanos. A partir de esto, bajo ninguna circunstancia los americanos han aceptado practicar el respeto de los derechos internacionales; de hecho ellos se han asignado como los gendarmes del mundo. Por tanto, lo que hace hoy Trump simplemente es la agudización de una visión supremacista de una cultura que asume que los blancos son superiores a las otras razas; las consecuencias ya las vemos y, al parecer no nos gustan nada: construcción de un muro que nos separe de ellos; expulsión de mexicanos ilegales, cuestionar el TLC, y en su caso, cancelarlo.

Por desgracia en todo lo anterior es posible que suceda de manera legal, al margen de lo que podamos opinar nosotros. En esta ocasión nos detendremos en el tema del TLC.

Todos las tratados comerciales, sin distingo son revisables, renovables, y en su caso replanteables o incluso pueden ser cancelados. Por tanto el TLC de Norteamérica cuenta con cláusulas llamadas de exclusión mediante las cuales se relacionan la necesidad de replantear si se sigue o se detiene un tratado comercial. Trump nos dice que se encuentra comprometido con los que desean la revisión, reorganización, o, incluso la cancelación del TLC. Las personas que lo solicitan son desempleados que sienten que les ha sido lastimado su derecho a un empleo, ya sea porque lo han perdido, o por que las nuevas condiciones de donde viven les indican que por culpa de la apertura comercial, ellos se han quedado sin oportunidades.

Esto solamente nos indica que no es cierto que se viva en un gran éxito con la apertura comercial, es una mentira que hemos alimentado con falacias tan ingenuas como la que reza que gracias a la apertura comercial usted puede elegir de una lista grande productos y marcas los que se le antojen...; claro esto es una vil jalada... ¡aproveche usted la oportunidad de la apertura comercial... los coches de lujo han bajado de precio, y hay varias marcas para elegir; en promedio los que cuestan dos millones de dólares, gracias a la apertura comercial pueden comprarse en un 10% más baratos...!

Esto y una mentada de madre es lo mismo; a quien carajos le importa que las tiendas estén muy surtidas si no tiene empleo..., o si su salario es tan bajo que apenas le alcanza para comer lo básico y gastarse su tiempo libre en la plaza del pueblo. El TLC tiene que revisarse, es normal, el problema es que se negocia; cuál es la capacidad negociadora de cada país; y los posibles beneficios alcanzables.

Esas frases simpáticas del GANAR-GANAR, son eso, frases simpáticas, pero nada más; en negocios queda claro que no es cuestión de amigos, es negociación.

Trump hace uso de su derecho, pide re-negociación del TLC, nada que no podamos pedir nosotros.

Por último, le doy un dato penoso..., Venezuela se quejó de nosotros porque en el tratado comercial llamado de los tres, porque era un tratado con México y Colombia; sus beneficios nunca llegaron, en cambio si cargaba con pérdidas; por tanto el presidente Chávez anunció la salida de su país de un tratado que sólo le daba productos mexicanos; en cambio, decía, no le aceptaban sus productos venezolanos.

¿Se dio cuenta que nadie se quejó al respecto...?

Claro, la cantidad de producción e intereses son tan distintos que se entiende. Pero el derecho es parecido. Trump hace uso de ese derecho, nos sentimos molestos... pero sin razón; es su derecho, como lo sería nuestro si lo usáramos... ¡claro!, para eso hace falta tener un gobierno que gobierne, no que alimente el sentido de la impunidad y el desprecio a la sociedad en su conjunto. No es que a Trump le interese su sociedad; simplemente aprovecha el derecho para obtener beneficios políticos; esa es nuestra desgracia de lo que se dice desde el tiempo de Porfirio Díaz... ¡pobre de México, tan lejos de dios, tan cerca de los Estados Unidos!

Pero ese es otro tema...

Le abrazo con cariño.

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