miércoles, 8 de febrero de 2017

8642. TRUMP NO ES EL PROBLEMA... ¡SOMOS NOSOTROS!

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI


LA DISTANCIA

Desde tu pecho al mío, la distancia,
cruel realidad me aniquila;
extiendo mis brazos y casi te tengo,
en tu mente la distancia se hace larga,
inmensa como un abismo, como una lápida,
no sé si estamos en el mismo camino,
si acaso escuchas si mi voz te llama.
No sé si acudes mientras yo te busco,
vamos, ni siquiera te imagino escuchando,
la distancia, amor de mis recuerdos,
la medimos en deseos, más que en metros.

eliseo.

NOTA. Quienes están usando estos textos para sus medios de comunicación, se les pide respetar el contenido de los mismos, o en todo caso aclarar las modificaciones para sus lectores. Mil gracias.

Mientras Peña Nieto se enreda en la bandera nacional y como nuevo niño héroe, nos convoca a unirnos en su derredor en contra de "su amigo" Donald Trump; recordemos que en esa calidad lo invitó durante la campaña electoral norteamericana; puesto que ese señor aun no ostentaba cargo público alguno que lo justificara para instalarse en palacio nacional y pronunciar el discurso grosero en contra de nuestro país. Es evidente que sus "sesudos" asesores debieron recomendarle la importancia de que se agarrara de un discurso patriótico en contra de quien en este momento está repitiendo en la televisión norteamericana lo que aquí se quiere negar...: afirma que Peña Nieto se mostró entusiasmado con el apoyo ofrecido para combatir a los llamados bad hombres del narco, por medio del envío de su ejército a México.

Si contextualizamos el problema en que estamos metidos, Trump no es el verdadero problema de nosotros; en cambio si que lo es el negar lo evidente: nuestra economía en ningún momento fue autosuficiente; nos la hemos pasado culpando a lo demás de nuestras fallas; claro, mientras la emigración nos resolvía el problema del desempleo y la falta de inversión tanto en el campo como en la ciudad; nuestros gobiernos se la pasaron despojando al país de sus valores fundamentales; por un lado en lo económico se aplicaron políticas erráticas, con una gran carga de corrupción que propició que nuestra sociedad se distinguiera a nivel mundial como una de las más corruptas. Incluso entre los asesores de inversión internacional saben que si desean invertir en México hay que aparatar un porcentaje de su capital para entregárselo a las autoridades encargadas de autorizar hacer negocios en el país. Hasta el años 2000 se identificaba como el diezmo, porque las autoridades les pedían el 10% del monto de su inversión; pero hoy parece  la cantidad se ha doblado, por que hoy el narco pide su propio diezmo.

Todo esto, perdón por señalarlo por obvio, no tiene que ver con las locuras del neo-nazi Trump; en cambio si refleja el nivel de corrupción que se manifiesta en la sociedad y gobierno mexicano; por ejemplo, si este señor decide construir el muro en su territorio... ¿qué podemos hacer, si en el mundo se sabe que la mafia mexicana es de las peores del mundo, y pendejamente más de un comuncólogo le ha echado porras a delincuentes como el chapo Guzmán? No olvidemos que en ningún momento hemos generado campañas reales para fomentar que se queden en México los mexicanos.

¿Quién no conoce algún amigo o pariente que se ha llevado a su esposa, hermana o hija embarazada a parir en  los Estados Unidos... ¿¡para aprovechar los derechos sociales de allá!?

¿Cuántos amigos o parientes conoce que aquí se llaman Carlos o José; y allá trabajan con seguros con el nombre de sus padres, hermanos mayores, o amigos que les rentan el seguro de trabajo con el  nombre de Pedro, o Melquiades?

¿Cuántos señores que hace 20 o 30 años que no se paran por los Estados Unidos, tramitan hoy su pensión por que su seguro o trabajaron otras personas mediante el préstamo o renta?

¡Qué tiene que ver todo esto con ese desgraciado neo-nazi?

Todo, por desgracia se relaciona con la corrupción tanto de nosotros como personas, como con la corrupción sembrada y alentada desde los gobiernos en turno. ¿Y qué se puede esperar de ellos si el propio Calderón siendo candidato en 2006 demostró su nivel de cinismo al afirmar que si levantaban tres metros más el muro... ¡los mismos que nos brincaríamos...!?

Por cierto, temeroso del rechazo popular casi generalizado, el gobierno mexicano aplazó el segundo gasolinazo que le había comentado que se aplicaría el 4 de febrero... ¡pero se va a aplicar el 17...! es decir, tratando de que el mexicano olvide el agravio de inicio de año, y, como siempre que acepte que los problemas generados en este gobierno no son responsabilidad de peña y su equipo, sino que de Trump!

La corrupción es como el cáncer, todos sabemos que es mala..., que hay que detenerle a tiempo; pero sólo reaccionamos maldiciéndo cuando nos invade y nos quita la salud. Por décadas nos hemos burlado de la manera corrupta en que nos hemos conducido sociedad y gobierno; siempre nos creímos mejores que los gringos por que nos pasamos a escondidas; por que miles de mexicanos reciben beneficios de allá sin merecerlos; y no pocas veces nos hemos sentido tan, pero tannnnn chingones, que hoy, para variar hemos decidido que también esto debe ser asignado al tipo más odiado del mundo en la actualidad.

Quizá por eso tenga sustento la afirmación que presentamos en anterior entrega de que Peña nos divide...y Trump nos une. Sin embargo, parece que nuevamente seguiremos negando la parte de responsabilidad que nos corresponde en este dilema y problema. Al negar nuestra responsabilidad con las malas políticas de desarrollo nacional se ha expulsado a millones de mexicanos de su pueblo a buscarse la vida en otro. Al mismo tiempo, en la media en que aplaudimos los gestos de corrupción, en esa media somos menos merecedores del beneficio de la duda.

Pero bueno, podemos seguir fingiendo que toda la culpa la tiene ese energúmeno pelo color naranja; y mientras sea así, no veo como salgamos del dilema de la dependencia del mercado de trabajo norteamericano.

Lo siento por todo México..., todos lo resentiremos de alguna forma..., lo lamento.


Le abrazo con cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: