miércoles, 15 de febrero de 2017

8682. ACEPTEMOS NUESTRAS CULPAS CON LOS USA.

LAS PEQUEÑAS COSAS

Por. Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

SILENCIOS Y ARRULLOS.

Desde la intimidad del alma,
algo se vive como un murmullo,
tu imagen llega y sobresalta la calma,
en ti vivo y por ti muero,
desde el lejano silencio te murmuro,
no acudes ni me llamas,
alguien  me dice muy quedo,
que no estás más, que eres recuerdo.

eliseo.

NOTA.- Repito, quienes toman mis textos para sus medios, sólo pido que respeten su cuerpo (versos y opiniones), en caso contrario asumo que no les interesa. Gracias.

En estos momentos de malas noticias para nosotros; de momentos de furia y canalladas venidas desde el país del norte; donde curiosamente su mandatario, el salvaje millonario Trump, no se cansa de culparnos de todos los males de los Estados Unidos; mientras que esa sociedad nos defiende de tal forma que terminan por despertar más simpatías de las que hubiera imaginado... ¡confieso que hoy los aprecio más que antes, cuando los veo salir a la calle defendiendo nuestro derecho a intentar salir de este infierno de inseguridad, desempleo y estupidez de  buena parte de la clase política nacional! Desde luego como siempre con sus excepciones.

Desde mi punto de vista, son momentos en que debemos realizar un mea culpa con las políticas y cultura que hemos manifestado con los migrantes que se internan en nuestro país con la ilusión de llegar a los Estados Unidos.

No nos hagamos los ingenuos, somos de las peores sociedades: gobierno y sociedad con las personas que pasan por nuestro territorio; en primer lugar, somos de las sociedades más discriminadoras del mundo y más groseras. Para muestra un botón: desde hace años hay grupos de madres  centroamericanas recorriendo el territorio nacional buscando a sus hijos; lo que ellas saben es que fueron secuestrados por la delincuencia mexicana; pero peor aún, apoyada por la propia policía nacional, ¿recuerda usted las fosas del Valle de San Fernando... en Tamaulipas? Decenas de cadáveres de personas centroamericanas, que luego de las investigaciones sabemos que fueron entregadas por la propia  policía a los narcos..., y el gobierno no ha hecho algo más allá que tratar de no hacer mucho al respecto; ni qué decir de la actitud del presidente Peña, además de discursos de orador de preparatoria, no veo que aporte algo más; después de eso... ¡ufff!

Esto viene a cuento porque creo que es loable el esfuerzo que realizan los norteamericanos en las calles y los medios en nuestro favor, la pregunta penosa es muy simple...

¿Nos merecemos su defensa...?

Asumamos que sí, que merecemos este esfuerzo en contra de las decisiones de este imbécil millonario, que no entiendo cómo, semejante energúmeno pueda ser tan rico; creo que es una ofensa a la inteligencia de muchos empresarios exitosos, que efectivamente muestran su capacidad y uso de inteligencia; este en cambio... ¡uff!

Si podemos asumir esto, creo que tenemos que modificar nuestra conducta frente a los migrantes que transitan por nuestro país, y dejar de agredirles, discriminarlos y lastimarlos. No creo que sea algo que no podamos hacer si lo intentamos, ser menos malo con los demás, ser agradecidos con quienes meten las manos por nosotros; y al menos ser menos malos, que no es pedir poco cuando sabemos todo el daño que hemos causado con nuestra actitud discriminadora y racista.

¿No le da a usted pena, que hasta los propios mexicanos que emigran a los Estados Unidos, reconocen que cuando los agarra la migra, simplemente los expulsa de su territorio; pero difícilmente les lastiman, como lo hacemos con los centroamericanos que luchan, como luchamos nosotros... por el sueño americano?

Démosle entonces el justo valor a las cosas, lo que hoy nos sucede con las políticas de ese salvaje nazi, es delicado, y sin embargo en nada se compara con lo que nosotros les hacemos a los migrantes que cometen el error -delito de cruzar por México.

Empecemos hoy a ser menos injustos, si queremos pedir justicia, practiquémosla respetando y aplicando el lema juarista... el respeto al derecho ajeno.


Le abrazo con cariño.

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