viernes, 17 de febrero de 2017

8693. LAS ABEJAS Y EL SER HUMANO.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista, periodista y escritor.
Desde Michoacán. México. Para
Tenepal de CACCINI

PRIMERA PARTE

Las abejas, esos pequeños animalitos---forman parte del reino de los insectos— a los que es frecuente tenerles miedo por su picadura, no solamente nos son útiles por los productos que elaboran o recogen y que son tan benéficos para el hombre como la miel, el polen y la jalea real, sino que, y tal vez más importante que eso, lo son por la polinización que llevan a cabo. Aún cuando nos sea difícil creerlo y aceptarlo, son más útiles que cualquier otro de las tres formas de vida, la animal. Sin embargo, y a pesar de su utilidad, cuando vemos una, o encontramos un panal, lo primero que intentamos es matarla y destruir el panal, el daño se lo hacemos a ellas, pero también a nosotros mismos.

Vamos a conocer de las abejas, de los peligros que enfrentan y que afectarían seriamente la existencia del ser humano y de los datos asombrosos de ellas.

Las abejas son insectos que miden alrededor de quince milímetros de largo y forman colonias compuestas por una única hembra fecundada, la Reina, varias hembras estériles, las obreras y una gran cantidad de machos, los zánganos. Por lo general, estas diminutas criaturas viven en los huecos de los árboles o en las colmenas desarrolladas por el ser humano.

Una abeja tiene un par de ojos compuestos, que ocupan gran parte de la cabeza. Entre ellos hay tres ocelos u ojos simples, cuya función es determinar la intensidad de la luz. Las antenas tienen generalmente 13 segmentos en el macho y solamente 12 en la hembra. Forman un codo, o sea que son geniculadas. Llevan un gran número de órganos de los sentidos: quimiorreceptores, órganos del olfato y el gusto.

También pueden percibir los movimientos del aire, lo cual les permite escuchar algunos sonidos de baja frecuencia. Las piezas bucales son chupadoras, masticadoras. La larga lengua o proboscis, compuesta de varias partes, les permite libar el néctar y las mandíbulas sirven para tritura El tórax tiene tres segmentos, cada uno con un par de patas.

Además el segundo y tercer segmento tienen un par de alas cada uno. Las patas delanteras de las abejas corbiculadas tienen peines para limpiar las antenas. Las patas posteriores de las hembras de muchas especies llevan cepillos o canastas para transportar el polen. Las alas se mueven en forma sincronizada durante el vuelo. Las alas anteriores y las posteriores se conectan por medio de una serie de ganchitos en el borde posterior del ala anterior y surcos en el ala posterior. El ciclo vital de las abejas, ya sea de las especies solitarias o sociales consiste de varias etapas, comenzando por el huevo. La larva carece de patas y pasa por varias mudas. 

Cuando llega al tamaño final se convierte en pupa. Durante este período tiene lugar la metamorfosis. El adulto alado emerge de la pupa. La mayoría de las abejas solitarias y semi sociales de climas templados pasan el invierno en el estado adulto o el de pupa y emergen en la primavera, cuando numerosas plantas están floreciendo. Generalmente, los machos emergen primero y proceden a buscar hembras con quien aparearse. En el caso de los abejorros y algunas otras especies sólo las hembras apareadas pasan el invierno. Los machos de la generación anterior todos mueren a la llegada del invierno.

El sexo de las abejas es determinado por el sistema de haplodiploidía en que los huevos fertilizados son hembras y los no fertilizados son machos. Después del apareamiento la hembra almacena el esperma y puede controlar que huevos son fecundados o no. Las abejas tropicales pueden tener varias generaciones al año y no pasar por diapausa, como lo hacen la mayoría de las especies de abejas de otros climas.

Las abejas, productoras tanto de cera como de miel, se tienen en cerca de 20 mil especies identificadas, que se localizan en todos los continentes, a excepción de la Antártida, y se alimentan de polen y néctar.

Poseen carácter polinizador, ya que se ocupan de trasladar el polen desde el órgano masculino de las flores conocido como la antera hasta el órgano femenino el estigma, lo que posibilita que se concrete la fusión del gameto masculino con el femenino del óvulo. Cabe resaltar que los primeros polinizadores de las flores no fueron las abejas, aunque con el paso de los años se hayan convertido en los más eficientes, sino los escarabajos y las moscas, estas últimas no bien vistas pues se posan en la suciedad donde depositan sus huevecillos.

Las abejas son criadas por los seres humanos para conseguir miel, una sustancia dulce que ellas producen a partir del néctar que recogen de las flores, de los fluidos de las plantas o de las excreciones de otros insectos.

Las abejas capturan estos elementos, los mezclan con una enzima presente en su saliva denominada invertasa y los conservan en el interior de los panales. Allí alcanzan la madurez y se transforman en miel, cuya extracción se realiza a través de la técnica conocida como apicultura.

La reproducción de estos animales tiene lugar a través de huevos, los cuales se depositan en compartimentos llamados alvéolos. De los huevos que son fecundados nacerán abejas hembras que más tarde se convertirán en obreras; de los que no son fecundados surgen los machos. Las larvas que se convertirán en las reinas de la colmena, por otro lado, son alimentadas con jalea real; el resto ingieren papilla hecha con polen y miel.

Las obreras viven cerca de 45 días y son las encargadas de realizar todas las tareas que hacen a la organización de la colmena. De acuerdo al tiempo de vida, sus responsabilidades van cambiando. En los cuatro primeros días, su labor consiste en limpiar la colmena y los alvéolos. Después, hasta el día 11, su trabajo es ser nodriza y alimentar a las larvas reales. Los siguientes tres días debe almacenar el polen y el néctar y ventilar y mantener la humedad y temperatura en la colmena agitando sus alas. Luego, hasta el día 17, como ya sus glándulas productoras de cera se han desarrollado, su trabajo es edificar los panales. Desde el día 18 hasta el 21 es centinela y debe cuidar la entrada de la colmena. El resto de los días se encarga de recolectar polen y néctar, y de traer alimento al resto de la colonia.

Continuará

Tel. 3511052028

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