domingo, 26 de febrero de 2017

8731. EL ABORTO Y LA CULTURA DE LA MUERTE.

Reporte Z


Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

El aborto y la cultura de la muerte.


¿Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no podéis discernir las señales de los tiempos? Mateo 16:3

De acuerdo a las últimas estadísticas publicadas por The Lancet, el número de abortos en el mundo sigue en aumento, sólo en 2015 el número de abortos inducidos en el mundo se estima en 56 millones. China, con su política de un solo bebé para cada pareja está a la cabeza seguida por Rusia con10 millones de abortos inducidos cada año.

En Europa destacan los países desarrollados como España (300, 000 abortos cada año), de ahí para abajo siguen en la lista Italia, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Bulgaria y muchos más. El porcentaje de abortos en el mundo se estima en 30 por cada 100 embarazos según la obra de Cristopher Tietze “Aborto inducido: Un panorama mundial”, obra editada en Nueva York en 1983, hace casi 34 años por lo que seguramente el número de abortos ha ido al alza.

Cifras más recientes estiman en  casi 60 millones los abortos anuales, a los que  se suma la muerte de 200, 000 mujeres por abortos de alto riesgo, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud; en 1993 se calcula que en América Latina el número de abortos ascendía a 5 millones cada año.

En nuestro país prevalece la incertidumbre en los datos es parte de la política de desinformación del gobierno, pero se estima que 17% de los embarazos terminan en abortos inducidos, con 5 mil muertes de mujeres cada año, la cifra corresponde a 1988; otros datos ilustran el avance de la cultura de la muerte en México: 7 de cada 10 mujeres que se embarazan son adolescentes y de  acuerdo al IMSS se realizan dos millones de abortos en condiciones deplorables de higiene y seguridad; en 1987 350,000 mexicanas decidieron abortar, de acuerdo a  la Encuesta Nacional de Fecundidad, las cifras son sólo aproximaciones por que el aborto es clandestino.

La miseria y la ignorancia son los principales factores que inducen al aborto, en nuestro país el problema se agudiza por la creciente desigualdad, en especial en la zona rural en donde millones de niños y niñas se encuentran en la miseria, caldo de cultivo de violaciones y abusos sexuales que generan condiciones propicias para la práctica del aborto.

Datos del Instituto Nacional de Nutrición señalan que 37 millones de niños  menores de 5 años padecen algún grado de desnutrición, los que logran sobrevivir padecen diversos trastornos y no logran desarrollarse normalmente.

Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán son los estados en donde se agudizan las  condiciones de pobreza. El informe del Instituto es claro: “Es un hecho indiscutible que la pobreza conduce a la desnutrición, y ésta, a una elevada mortalidad y morbilidad, aparte de daños en todas y cada una de las esferas del desarrollo humano: madurez fisiológica, estatura, peso; capacidad física, neurológica e intelectual; resistencia a las enfermedades, etcétera. Si las cifras de la pobreza asustan -se estima, de acuerdo con la relación ingreso -consumo, que no menos del 70% de la población requiere ayuda alimentaria-, más deben asustar las consecuencias, que son automáticas: más de la mitad de la población mexicana sufre serias limitaciones en su desarrollo y en sus capacidades, lo que compromete el futuro de una gran proporción de la población del país”.

Entre los pobres destacan las comunidades indígenas con15 millones de ellos en condiciones de miseria. Entre 1979 y 1989 la desnutrición y las condiciones de miseria aumentaron de 66 a 71 %. Mientras tanto, la partidocracia sigue con el juego del combate a la pobreza que no ha logrado solucionar el problema pero si ha multiplicado el número de ladrones de cuello blanco.

Estados Unidos es un país que influye en la cultura mexicana, desde 1973 el 22 % de los embarazos terminan en aborto, estimaciones conservadoras estiman que solamente en ese país se han cometido más de 50 millones de abortos y la tercera parte de las mujeres han cometido aborto antes de llegar a los 50 años. Casi  la quinta parte de los abortos es de mujeres adolescentes y el 50% en jóvenes mujeres de entre 20 y 29 años de edad. No sorprende que la mayor parte de los abortos se practica entre mujeres negras e hispanas (más del 60% del total).

Un dato de lo que ocurre en Estados Unidos nos da una idea de las dimensiones del problema: 28 % de los abortos lo practican mujeres que dicen ser católicas. ¿No es este crimen masivo para la mentalidad religiosa uno de los signos del Apocalipsis?

La cultura de la muerte que se impulsa desde las cúpulas del poder es una señal ominosa, no sólo se trata de los abortos sino del impacto que  tienen esos millones de asesinatos en el planeta, ¿tendrá qué ver el avance de la cultura de la  muerte y los millones de abortos inducidos con el plan de despoblación mundial?

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