lunes, 27 de febrero de 2017

8737. ¿POR QUÉ LA GUERRA CONTRA AMLO...?

LA ECONOMÍA Y USTED.

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

SABES A DULCE

Me abrazo al recuerdo y me abrazas,
la calidez de tu cuerpo me apasiona,
me haces apenas tuyo en el momento,
me das razones a cada instante, te aliento,
más tuyo amor, más te quiero.
Me sabes a todo y a lo que sea:
a agua, miel, melón, sandía,
me abrazo a ti y a lo que sabes,
vivo de ti, vivo en tu cuerpo.

eliseo.

Se habrá dado cuenta que es un tema ya casi cotidiano el temor que levanta, en la clase política en el poder, la creciente popularidad y aceptación que genera Andrés Manuel López Obrador entre las clases medias intelectuales, pero sobre todo porque ahora hasta buena parte de los empresarios están manifestando su adhesión abierta al tabasqueño. Incluso, si lo puede observar, hasta los políticos fuera del poder se manifiestan preocupados: panistas, perredistas se unen al coro de personajes que a coro claman por que el PEJE sea llevado al banquillo de los acusados... ¡con el pretexto que sea... pero que lo jodan!

Si a usted le trabaja como a mi una neurona al menos, estaremos de acuerdo que, cuando la ley funciona y se aplica regularmente, los malos políticos terminan en la cárcel, o al menos en la calle, pero cuando esta se aplica solamente cuando los intereses de determinados grupos de poder lo demandan, sucede esto que vemos hoy... ¡todos los políticos que tengan cola que les pisen unidos contra el Peje! 

¿Por qué tanto miedo?

Entre otras cosas, porque él no encontrar algo de qué acusarle les vuelve locos, ellos, tan acostumbrados a ser corruptos y disfrutar de la impunidad se sienten en peligro, al ver que las encuestas de preferencia en este momento lo ubican muy adelante del resto de suspirantes; pero lo que es peor, con una altura moral que los deja en el suelo, lo que les hace enemigos fraternos entre ellos: priístas, panistas, perredistas, NO-ecologistas que fingen serlo; todos se sienten en peligro al sentir que sus vidas públicas. SI tienen una larga cola que pisar. 

Es fantástico ver que en un país donde las leyes difícilmente funcionan, en cuanto hay algún indicio de acusación en su contra, de inmediato, las leyes, como si fueran de un súper primer mundo se movilizan de manera increíblemente rápida; vea usted, ante el chisme lanzado por el policía en que está metido Yunes en Veracruz; alguien debe explicarle que es gobernador..., mientras se dedica a vivir de denuncias en contra de su antecesor el sobre-valuado Duarte;  quien, no nos hagamos mensos, ni es la gran rata en que le han convertido; ni merece uno solo de nuestros comentarios benignos. Es un simple político del sistema, al que usan, le permiten abusar, y cuando les estorba se deshacen de él o de ellos.

Solamente véalos usted, como parecen jauría de simpáticos canes (perros como que suena fuerte) hoy todos unidos gritando (¿aullando?) exigiendo que la FEPADE hoy si trabaje, y aunque no tenga pruebas de delito... ¡que detenga y enjuicie al PEJE!

¿Y el mexicano promedio qué...?

Aunque con pocas esperanzas de respeto, le queda manifestarse con el coraje que significa reclamar el respeto a su voto; evadir la tentación de seguir vendiéndose por 300 o 400 pesos; una conocida me argumentó que a ella le dieron  más dinero... digamos que trató de justificar su venta.

No queda muchos más argumentos; como alguna vez mi cuñado Luis me comentó en motivo del movimiento de apoyo a Cristóbal Arias...; no es tanto que nos den lo que reclamamos (la aceptación de Arias en la gubernatura de Michoacán), lo que queremos es que se nos respete al menos. ¡Y mire usted que mi cuñado tenía razón...!

Usted y yo, como ciudadanos tenemos el derecho a ser respetados, si votamos por el PAN, el PRI, el PRD o MORENA o cualquiera de los pequeños partidos, lo que esperamos es ser respetados... esos es todo... ¿acaso es mucho...?

Si usted está de acuerdo conmigo, le invito a respetarse, no le pido que ame y apoye al Peje, que él se de a respetar con sus actos; o que lo metan a la cárcel si logran descubrir que el político se robó algún cenicero; pero supongo que desea como yo ser respetado.

Personalmente, por el sólo gusto de ver a esta casta de maleantes con fuero nerviosos y salir huyendo con sus costales de dinero al extranjero, de mil amores alentaría candidaturas como la que abandera el tabasqueño, no tengo la menor duda... ¡pero sólo es mi opinión… usted tendrá la suya, valídela!

Le a brazo con cariño.

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