sábado, 4 de marzo de 2017

8743. LAS TENTACIONES.

Reporte Z


Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Las tentaciones.


“En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». Pero él le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el  hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”». 
Evangelio según san Mateo 4,1-11.

La palabra de Dios este domingo se refiere a las tentaciones, y en especial, a las tentaciones  del poder y de la soberbia, un tema que en estos tiempos tiene una vigencia enorme. El Diccionario de la Real  Academia de  la Lengua Española define la palabra “Tentación” como:

1. f. Instigación o estímulo que induce el deseo de algo.
2. f. Persona, cosa o circunstancia que provoca la tentación.
3. f. Rel. Solicitación al pecado inducida por el demonio.

El paradigma dominante en la actualidad es el materialismo consumista que tiene como fundamento filosófico el nihilismo, filosofía que afirma que no hay nada más que la materia, lo que la ciencia positivista puede probar es lo único que existe, que se acepta como verdadero; delnihil (nada) se deriva otra creencia difundida: que sólo se vive una vez, el yolo (You only lives once = sólo se vive una vez) se ha hecho  popular entre  adolescentes, pero es una creencia peligrosa por el modo que se maneja.

Muchos años antes del yolo que se fomenta entre los jóvenes José Alfredo Jiménez cantó “la vida no vale nada”, así que en nuestro país la doctrina anglosajona del yolo está, por decirlo así, en tierra fértil.

El nihilismo materialista de la era post moderna lleva a la humanidad  a  la búsqueda del placer como finalidad de  la vida, esta corriente cuenta entre sus adeptos a los gurús de moda, que definen la felicidad como estar bien yo sin que importen los demás (La felicidad está  en tí).
Para tener los placeres (tentaciones creadas artificialmente) se  necesita dinero y como el deseo nunca se satisface del todo, siempre requiere una dosis más fuerte. Los medios instigan al deseo de algo nuevo constantemente.

El dinero lleva directamente al poder que se convierte en el objetivo de la vida; satisfacción de los deseos y poder es igual a éxito; por eso el poder se busca sin importar los medios, el mejor ejemplo de esta sed de poder son los políticos, pero no son  los únicos, los magnates que amasaron inmensas fortunas y que hoy poseen  más dinero que el 99 % de la humanidad, las 8 familias que se enriquecieron con el negocio del  financiamiento de la guerra (los bancos) a los nobles europeos, y después a los países que se repartieron los despojos que dejaron la primera y segunda guerras mundiales y un número indeterminado de invasiones bélicas, son ejemplos de poder extremo.

El fruto del poder es la soberbia, es inevitable, la soberbia llevado a los poderosos a soñar con la inmortalidad, convencer a la muerte, con la vida eterna aquí y ahora. El temor a la muerte, tan extendido en la cultura  materialista, es muy significativo porque revela el subdesarrollo espiritual en  que vivimos. La juventud eterna es otra expresión de soberbia, no se  acepta el inevitable paso del tiempo y se vive bajo un disfraz. Las tentaciones tienen múltiples rostros. Las tentaciones como inducción demoníaca se presentan hoy con vestimentas a atractivas, como la Nueva Era y sus trampas para implantar el culto a sí mismo por medio del Yo soy….,  un tema apasionante sobre el que volveremos en otra ocasión. 

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