sábado, 4 de marzo de 2017

8746. “CUANDO YO ME FUI PAL NORTE"…

Rafael Ceja Alfaro.
Docente, escritor y articulista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

…me colé por California, yo no tenía cartilla ni pasaporte, ni amigos, ni palancas en migración, pero me colé con resolución… ¡Ay que triste es la vida, que triste vida es la del bracero! ¡Ay! cuanta decepción, cuanta desolación, lejos de nuestros padres, y de la novia y del compañero, dan ganas de llorar, con solo recordar”.

Esta canción, “El canto del bracero” de Rubén Méndez se estrenó en 1953 y no sé quien la cantó primero, sólo sé que la canta Pedro Infante y con mucho sentimiento. La versión actual la interpreta Eugenia León. Hay muchas canciones refiriéndose “Al Norte”; “Voy a cruzar la frontera” la escuchaba todas las tardes allá en mi pueblo, para ese tiempo ya casi todas las familias tenían un pariente que se había ido a Empalme, Sonora a tratar de conseguir un contrato temporal de bracero y en las idas y venidas fueron trayendo entre sus gustos esas bonitas canciones.

En la Literatura desde la anexión de la franja al país del norte, ya sea por decisión propia, por compra-venta o por despojo, se han hecho investigaciones, se han escrito tratados, novelas, artículos, etc. sobre el tema “Del Norte”. La primera novela que leí al respecto fue “Murieron a mitad del Río” escrita por el escritor mexicano Luis Spota. El asunto es el cruce de un cuarteto de amigos, José Payán, Luis Álvarez, Lupe Flores y otro más apodado El Cocula. Narra las aventuras, sufrimientos, discriminaciones, sin número de dificultades, horas felices y horas fatales incluyendo sus muertes. (Se las recomiendo).

Años después, en 1970, leí “Chicano” de Richard Vásquez (Así está escrito) con el tema tal como lo dice en el título y con esa novela me enteré de que existe una gran producción de literatura al respecto, la Literatura Chicana.

El tema migratorio, digamos que siempre es lo mismo, pero los casos y las situaciones que a cada uno obligaron a abandonar su familia y su terruño son inagotables, hay quienes se van simplemente porque es una costumbre familiar, o por el multicitado “Sueño Americano”, tal vez huyendo de la justicia o porque la misma lo reclama, o por no cumplir “una promesa de amor” u otros errores sociales. O como dice la canción “Voy a cruzar la frontera, voy a buscar a Dolores” a Ella quien sabe la encuentre, pero a ellos sí, siempre hay muchos.

Hay historias que arrancan lágrimas, sin embargo hay otras que hacen florecer la esperanza de que “Al otro lado” hay vidas mágicas para todos. Ilusiones que mueren antes de llegar al Río, otras que mueren “A mitad del Río”, muchas más del otro lado del Río y ahora regresando del otro lado del Río, expulsados, vejados y sus derechos humanos pisoteados.

Como en el matrimonio, todos quieren entrar y muchos quieren salir.
Pero vemos a nuestro alrededor muchos pueblos fantasmas, me dicen de un pueblo cerca de Churintzio que de plano ya está totalmente vacío. Me dicen que poco a poco se fue quedando solo. Y me consta que hay muchos pueblos con casas de mucho lujo, con arquitecturas que desde lejos se ven que son importadas. Sin embargo, están vacías y sus dueños solo vienen a la fiesta patronal montados en camionetas que seguramente cuestan una fortuna.

Definitivamente es mucha miel para las abejas, demuestran la bonanza en que viven sus propietarios. Lo que no sabemos y que no se ve son las “friegas que se ponen”, los “Over time” que deben trabajar, las nostalgias que arrancan del alma hasta unas galletas Marías.

Y aunque este asunto es añejo, ahora está de moda y es aprovechado para salir en el aparador televisivo y mediático en general. Como problema socioeconómico y político de nuestro país, el tema de la migración ha sido objeto de profundos estudios por gente muy conocedora de las ciencias con las que se estudia, por ejemplo El Colegio de Michoacán.

En estos días, ayer o antier, los noticieros daban cuenta de un joven que al ser repatriado se suicidó lanzándose desde el puente fronterizo. Cada quien podemos opinar y habrá quienes quieran asegurar cuales fueron las causas, pero solamente él supo cuál fue la gota que derramo su resistencia, o tal vez, la suma de todas las gotas.

El movimiento de migrantes en el  mundo ha venido creciendo y no simplemente por “la explosión demográfica” y el paso del tiempo, más bien, por lo que va sucediendo sobre todo en el mundo pobre, llámese tercer o cuarto o ínfimo y ha cobrado mayor relevancia a partir de la aparición de Trump en la escena política, empeorando al llegar este “Chango güero” a la Presidencia del Gigante económico, mostrando sus nada humanistas intenciones. En los países de economía estable la migración es mínima.

Se les fue con todo a siete países árabes, a La sauceda Saudita no, con las mismas negras intenciones a los países latinoamericanos y a los ciudadanos mexicanos “pior”. Estamos acostumbrados, ellos a mandarnos y nosotros a recibir, lo que allende las fronteras ya no quieren, carros, camiones, aviones, armas, llantas, ropa y cualquier clase de fayuca, hasta música y costumbres y ahora con ese mismo vacío cerebral pretenden deportar, no repatriar, a ciudadanos de otros países al nuestro, tal como si fueran cosas y solamente basándose en sus pútridas acusaciones por sospechas “y hechos comprobaos”.

Es muy cierto que los países que más riqueza acumulan son los que más atraen a las gentes en busca de “oportunidades”. Según los registros de la ONU el movimiento migratorio hasta el año de 2013 era de más de 232 millones de personas. Se huye de un sistema de esclavitud hambrienta a otros con esclavitud con migajas. A cualquier costo, incluyendo la vida, la gente busca estabilidad, lo vemos con mucha frecuencia en la salida norte de nuestra ciudad un número cada vez mayor de gente pidiendo para comer y seguir cruzando el país para llegar a la frontera y los habitantes de esas ciudades ya empiezan a resentir los problemas de insalubridad, inseguridad e incomodidad.

La cinematografía también se ha ocupado cientos de veces de este asunto, en lo que a mí respecta, ninguna con final feliz. Recuerdo una película titulada “Mi familia” con el actor  Eduard James Olmos, mientras que las pirekuas como música de fondo llenan la sala con espíritu michoacano, se desarrolla la  trama de las tres generaciones que durante 20 años han tratado de adaptarse a una sociedad que indiferente los arrastra a la orilla de su cotidianidad.

Otra más y con el mismo actor, ahora representando a un profesor latino (Boliviano) en una escuela “del otro lado” que tiene que soportar la discriminación que le hacen a sus alumnos cuando después de mucho esfuerzo y estudio logran aprobar un examen que las autoridades al dudar de la credibilidad de las notas los obliga a repetir el examen, a lo que se oponen los alumnos por sentirlo denigrante. Los convence el maestro y nuevamente consiguen aprobarlo, demostrando que los latinos si pueden.

Expresiones del arte basadas en historias reales que tocan las fibras del corazón y que nos hacen sentir que tenemos todos los derechos, pero si reflexionamos un poco veremos que cruzar fronteras  sin documentos es ilegal en muchos países y eso nos hace delincuentes cierto, no de la talla de lo que se nos acusa. De allá para acá vienen las armas con las que han acabado con miles de vidas y en cierta ocasión el gobierno de México reprobó este hecho, pero en el otro lado solamente dijeron “Cuiden sus fronteras”. Así de sencillo.

Entre muchas interesantes funciones, se dice que La Alquimia pretendía convertir el plomo en oro. Los alquimistas gobiernos de los países tercermundistas, convierten el oro en caca…huates, desaparecen inmensas fortunas y son tan listos que me recuerdan a mi compadre Rogelio; estando mí compadre afuera de un bar y arriba de su carro acompañado por una rubia, de pronto aparece mi comadre súper enojada y dándole un jalón a la pobre mujer la saca del carro surtiéndola a golpes, mi compadre, muy listo, le echa porras a mi comadre y hasta le ayuda a jalonear a la rubia.

En la situación actual el gobierno “les brinda apoyo” a los indocumentados y aparenta golpear al rubio, ¡A toda madre! Y ¿La pobreza, el desempleo, los bajos salarios, la falta de oportunidades y todas las causas que obligan a tanta gente a abandonar familia, tierras o lo poco que se tiene?

Para pensar y ya se me acabó el espacio.

Saludos bien documentados a Toda mi Familia ya Todos mis Amigos.


Rafael Ceja Alfaro.

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