jueves, 9 de marzo de 2017

8782. LA CIUDAD DE MÉXICO.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Ambientalista, periodista y escritor.
Desde Michoacán. México. Para
Tenepal de CACCINI

PRIMERA PARTE

Por considerar importante, vamos a conocer la historia de la Ciudad de México, anteriormente conocida como Tenochtitlán y ya después como Distrito Federal,  es una entidad federativa mexicana, que oficialmente es la capital de nuestro México. Se encuentra en el Valle de México, a una altitud media de 2240 metros. Tiene una superficie de 1495 kilómetros cuadrados, y se divide administrativamente en 16  delegaciones que dejarán de serlo con la Constitución que está en proceso.. Su población es de 8.9 millones de habitantes aproximadamente; sin embargo, cuando se considera también la Zona Metropolitana del Valle de México, suma entonces una población total de más de 21 millones de habitantes, lo que la posiciona como una de las mayores aglomeraciones urbanas del mundo y la más grande del continente americano y del mundo hispanoparlante. La Zona Metropolitana comprende una gran población del Estado de México.

Ubicada a 2,240 metros de altura sobre el nivel del mar, esta región lacustre, caracterizada por su riqueza de recursos naturales empezó a ser habitada desde tiempos remotos. Varios miles de años atrás, la cuenca de México junto con otras regiones de Mesoamérica fueron el sitio donde se desarrolló una de las más importantes revoluciones agrícolas de la humanidad, cuando se domesticaron en sus tierras el maíz, el tomate, la calabaza, el chile, el chocolate, entre otras importantes especies de animales y vegetales que con el tiempo constituirían parte fundamental de la dieta no sólo en el continente americano sino en amplias regiones de Europa y Asia.
Siglos más tarde, alrededor del año 1000 A.C., empezarían a florecer en las riberas del Lago de Texcoco varias villas y pequeñas aldeas dedicadas en un principio a la agricultura pero que con el tiempo verían surgir en ellas otras actividades como la cerámica y el comercio.

La raíz de la prosperidad agrícola de estas aldeas estaba basada en el modelo de chinampa, un sistema de  explotación intensiva de la tierra mediante la construcción de islas artificiales sobre los lagos de la cuenca que eran fertilizadas por el sieno y la materia orgánica depositada en el lago, y que contaba con una provisión permanente de agua que permitía tener varias cosechas al año.

Este modelo agrícola estimuló la consolidación de sociedades teocráticas altamente desarrolladas de entre las cuales destacan especialmente la de Cuicuilco al sur del Valle de México y la de Teotihuacan al norte, esta última llegó a tener más de 100 mil habitantes en su periodo de mayor esplendor, siendo la ciudad más poblada del mundo en su tiempo y centro político, cultural y económico de una de las más influyentes civilizaciones de la América precolombina.

Ambas ciudades sufrieron el embate de la fuerzas de la naturaleza, Cuicuilco vio su fin en medio de la lava y las cenizas ardientes del Volcán Xitle. Teotihuacan sufrió una sequía a consecuencia de la sobreexplotación de sus recursos naturales que junto con problemas políticos internos y la llegada de invasores pusieron fin a varios siglos de hegemonía en el México Central. Las chinampas que florecieron en tiempos de los Tecpanecas de Azcapotzalco y más cuando los Aztecas se convirtieron en el Imperio. Estas chinampas las hacían poniendo en las balsas piedra y tierra que por el peso se iba hundiendo, sobre ellas sembraban hortalizas.

Cuando el nombre de estas antiguas ciudades era ya fuente de inspiración de mitos y leyendas, la cuenca de México empezó a recibir nuevos grupos de pobladores pertenecientes a tribus provenientes del norte, que tenían como lenguaje común el náhuatl. Estas tribus se fueron abriendo paso entre los grupos que seguían habitando la región, aprendieron algunas de sus costumbres y técnicas agrícolas, estableciendo varias ciudades que con el tiempo formarían una compleja red de centros productivos y de intercambio comercial en todas las inmediaciones del Lago de Texcoco. Algunas de estas ciudades fueron Azcapotzalco, Culhuacán, Texcoco, Mixcoac y Tlacopan--- Tacuba---, entre otras, pero especialmente una, la más nuevas de todas, empezaría a adquirir gran poder hasta el punto de prácticamente igualar el esplendor que algún día tuvo Teotihuacan, se trataba de una ciudad fundada en un islote en medio del lago, su nombre era Tenochtitlan.

Tenochtitlan, cuyo nombre significa en el ombligo de la Luna fue fundada el 13 de marzo de 1356 por los ya llamados Mexica que habían adoptado ese nombre por instrucciones de su Gran Sacerdote y en honor del Dios Mexi esto durante la Gran Peregrinación de 8 tribus que habían salido de Aztlán en el actual estado de Nayarit.

Cuando los Mexica llegaron ya esas tierras y el lago pertenecían al Imperio de los Tecpanecas de Azcapotzalco quienes los dejaron establecerse y fundar su ciudad a condición de servir como mercenarios en las guerras y pagar tributo.. .Tras aprovechar varias oportunidades tácticas en medio de una serie de conflictos militares entre las ciudades ribereñas del Lago de Texcoco, Tenochtitlan, después de ganar la batalla a Azcapotzalco, cuando se formó la Triple Alianza----Tenochtitlán, Texcoco y Tacuba--- contra el tirano Maxtla que había usurpado el poder a su hermano y que fue hijo de Tezozómoc.

Izcoatl era el monarca Mexica, Tlacaélel era el Gran Sacerdote y Moctezuma era el capitán del ejército y que en la guerra contra Azcapotzalco fue quien dio muerte al capitán de Maxtla y después al propio Maxtla. Tenochtitlán rápidamente se convirtió en centro de un imperio que tras una intensa campaña de expansión amplió sus dominios a tierras tan lejanas como Chiapas y parte de Centroamérica De esta manera, Tenochtitlan creció hasta convertirse en una de las más prosperas y pobladas urbes del siglo XV en el mundo, contando sus habitantes con tales como agua potable, drenaje, entre otros. Sus calles eran amplias y estaban organizadas en torno a cuatro calzadas que partían desde una inmensa plaza en el centro de la ciudad  hacia los cuatro puntos cardinales dando lugar a una ordenada cuadrícula ortogonal integrada por calles y canales por donde llegaban mercancías tanto de localidades ribereñas como de los puntos más remotos del imperio. En el centro de esta ciudad se ubicaba el centro ceremonial, mismo que se caracterizaba por sus altas pirámides realizadas en mampostería así como por las celebraciones rituales que incluían desde bailes y ceremonias hasta sacrificios humanos.

A principios del siglo XVI, en pleno esplendor de Tenochtitlan, un acontecimiento cambió para siempre la ciudad  del mundo, el descubrimiento de América y años más tarde la expedición del español Hernán Cortés a territorios del actual México. En 1519, tras haber recorrido gran parte de Mesoamérica con un pequeño ejército de españoles Hernán Cortés fue recibido por el emperador Moctezuma II, quien fue apresado poco después.

LEER ES SABER, ES CONOCER ES APRENDER

Continuará.

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