jueves, 16 de marzo de 2017

8820. EN PAZ.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

En paz.
A tía Lolita le decían, sin que ella oyera, tía Loquita. Era buena persona (idéntica a doña Borola, la de ‘La Familia Burrón’), pero tenía la manía de estar a la moda. Nacida en 1910, en los años 60’s erizaba el pelo oírla hablar con los modismos de los jóvenes de entonces (‘qué jais’, ‘qué pazotes’, ‘la onda’, ‘qué hongo’, ‘nave’ -por coche-, ‘cantón’ -por casa-, ‘carnear’ -por burlar-, y ‘alivianado’); se peinaba y maquillaba como chamaca, usaba bisutería ‘pop’ y minifalda (¡fatal!, con sus rodillas de cabeza de perro). Nada que fuera tradicional le gustaba; tal vez fue la primera en Latinoamérica en celebrar el ‘jalogüín’, fue ‘beatnik’, ‘hippie’ y psicodélica; bailaba rock (mal), twist (peor) y una temporada anduvo vestida como ‘krishna’. Su avidez por lo moderno iba de lo patético a lo ridículo y ya setentona, en la boda de una sobrina nieta, intentó bailar una ‘lambada’ con un morenazo de la orquesta, que le costó fractura de pelvis. ¡Ah! la tía Loquita.

Enrique Graue Wiechers, rector UNAM, inauguró ayer en la CdMancera, el congreso ‘¿Familia o familias en México? Diversidad, convivencia y cohesión social en la sociedad contemporánea’. Una voz a escucharse, es la del Rector de la UNAM (el que sea), pues suelen ser señores serios, cultos, inteligentes, con un criterio algo por encimita del promedio de los que integramos el peladaje estándar nacional.

Dijo don Graue, con ése motivo: ‘(…) si queremos conservar el valor de la familia como el núcleo primario de los valores que rigen nuestra convivencia social, debemos reconocer que el concepto debe cambiar’. ¡Áchis!, ¿debe cambiar?, ¿qué estará pasando mientras anda uno en la baba?

Comentó el Rector, que el 60% de los hogares en el país ya no sigue el modelo tradicional, es decir, conformado por una madre, un padre y sus hijos (¡órale!), y que aceptar ‘las familias diversas es el principal reto que debe enfrentar la sociedad’ (principal, lo más importante, el ‘reto’ más importante); lo que es más, también dijo que en el país existen al menos 160 mil hogares ‘homoparentales’ (término de novísimo cuño para referirse a parejas del mismo sexo con hijos). ¡Oook!, hay que cambiar el concepto de familia.

Nada más que antes de remangarnos las mangas de la camisa para ponernos a rehacer el ‘concepto’ de familia, hay que checar los datos. Según la encuesta 2015 del Inegi, en este país hay 31 millones 949 mil 709 hogares, por lo que los 160 mil ‘homoparentales’ que dijo don Graue, vienen siendo el 0.5%, medio por ciento.

Pero hay más datos del Inegi, en la misma encuesta 2015: el 94% de los hogares son familiares (66% con papá, mamá e hijos, más 28% en que aparte hay bajo el mismo techo, suegros, tíos, primos y demás arrejuntados, que vienen siendo la más tradicional de las familias mexicanas). Así las cosas, este 94% de familias a la antigüita, contradicen el 60% que don Graue afirmó que ‘ya no sigue el modelo tradicional’. Abunda el Inegi: el 4% son hogares en los que nada más hay papá o mamá; y 2%, son de los ‘homoparentales’ (que son casi 639 mil hogares de parejas del mismo sexo, no las 160 mil que dicen que dijo don Graue). No nos enredemos: los datos duros del Inegi son: 94% de familias tradicionales; 4% nada más con papá o mamá; 2% de un mismo sexo.

Pero, por consideraciones que escapan a las febles (flacas) neuronas de este López, la idea es replantear el concepto de familia porque hay un 2% de parejas del mismo sexo haciendo vida de familia… ¡recórcholis! (puede usted exclamar: ¡carajo!). Que cada quién viva como mejor le parezca y dejemos las cosas en su sitio, donde están.

Dicen que dijo don Graue (este menda no estaba ahí, es lo que consigna la prensa nacional): ‘México es, en muchos rubros un ejemplo de diversidad y pluralidad. Los datos confirman que nuestras familias no son la excepción’. De verdad que no entiende uno nada: ¿el 2% de los hogares nos hace ‘avant garde’, de vanguardia?, ¿por el 2% somos ejemplo de diversidad y pluralidad? Y no se le olvide que este dato del 2% es del Inegi, que el de don Garue es el 0.5%.

Me va usted a perdonar, pero si el 94% de las familias son ‘tradicionales’ (con o sin arrimados), pareciera todo lo contrario a la ‘diversidad y pluralidad’, que predicó el señor Rector.

La verdad sea dicha, siempre ha habido de todo. En las dos ramas de la familia de su texto servidor (y los abuelos eran nacidos en el siglo XIX), nunca faltó el señor solterón -tío Ricardo-, que vivía con un ‘amigo de toda la vida’ -don Alfredo, que decían era viudo… a lo mejor-, y tenían ‘sobrinos’ (y eran gente buena y decente, que lo que pasara en su recámara ya nochecito, era muy asunto de ellos); ni la tía que vivía con ‘su nana’ y recogían chamacos (tía Sol le dio carrera a siete y lloró como la Magdalena cuando falleció ‘su nana’, Meche, que todos sabíamos qué era en su vida y nadie opinaba); y había ‘dejadas’ y madres solteras, y de todo, como sucede entre los de nuestra especie.

Citó don Graue los resultados de la encuesta realizada el año pasado por la UNAM, cuando el Congreso revisaba la iniciativa presidencial para modificar la Constitución y redefinir el matrimonio sin tomar en cuenta género o preferencia sexual: el 71.8% de la población considera que la familia ideal es la tradicional (mamá, papá, hijos) y el 25.5%, que son inaceptables las familias formadas por parejas del mismo sexo; o sea: el 97.73% son antigüitos, están equivocadillos y, como dijo don Graue: ‘(…) los datos son concluyentes (…) el concepto debe cambiar’.

Sin ganas de llevar la contra: ¿los datos son concluyentes a favor de redefinir la familia?;  Señor Rector: el 94% de las familias son de las ‘tradicionales’; el 97.73% de sus encuestados dicen que lo ideal es lo tradicional o de plano se oponen a las parejas del mismo sexo ¿Cómo concluye lo contrario?...

Es un tema de moda y la moda no cambia la realidad: que cada quién viva su vida lo mejor que pueda y que la mesa se llame mesa, la vaca, vaca y el matrimonio… déjenlo en paz.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Escribe un comentario sobre esta entrada: