viernes, 17 de marzo de 2017

8825. NADIE AMA PARA SIEMPRE... ¡PERO SE AMA!

LAS PEQUEÑAS COSAS

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

 DISTANCIA, LA MÍA.

Apenas me miras, te miro igual,
suspiro, apenas me acerco
la distancia se acrecienta,
me haces vivir de ti, me alientas,
poco a poco la distancia se diluye,
entre mis manos tu ser fluye,
entre mis brazos, más me sabes a mujer.
Tu distancia es la mía,
tu amor..., no sé.

eliseo.

Cuando tratamos el tema de las relaciones sentimentales, regularmente recibo,  más que regaños, reproches por la forma, en ocasiones muy ácida con que me refiero a la forma de amar, querer y vivir en pareja.

Regularmente se construye una visión ideal de las relaciones en pareja; sobre todo si se parte del comparativo anecdótico de la literatura que un día se inventó la penosa mentira de... ¡se casaron y vivieron felices para siempre!

La mala educación generacional nos ha "mal acostumbrado" a vivir de las ilusiones casi imposibles... amar para siempre es una de ellas; en cambio, la capacidad de amar es una realidad a prueba de pusilánimes derrotistas, o de graciosos ganadineros, de esos que asumen que el tiempo es dinero o no hay tiempo.

Uno de los secretos de por qué se terminan tan pronto los matrimonios en la actualidad, es o se relaciona con las llamadas falsas expectativas, con estas, las personas le ponen demasiada adrenalina a  la posibilidad-necesidad de enamorarse, bajo la fórmula de amar y ser amada (o). Por desgracia es demasiada la fuerza y esperanza bajo la que se busca que el ser felices para siempre debe ser la meta a lograr...; mentira, siempre es una buena mentira que alimenta el amor  romántico moderno.

Ante mis necesidades... deseo, espero ser una persona amada, reconocida, permanentemente aceptada; por eso una forma de ocultar la realidad es esperar que los demás lo entiendan; por tanto quien se asume como nuestra pareja, por descontado, debe saber cada necesidad nuestro, cada deseo, cada pequeña o grande fantasía por ser cumplida.

Los estudios psicosociales nos indican que esto es muy complicado; que por el contrario, la probabilidad de mantener una relación amorosa se aleja cada vez más en la medida en que se hace compleja la vida compartida con alguien. El problema es que no hemos entendido a tiempo que quien está a nuestro lado tienen sus propias necesidades, él o ella ha crecido con sus propias esperanzas; no olvidemos que antes de conocernos, ya habíamos construido las nuestras; por tanto, es normal que lo que vamos a hacer es juntar sus sueños con los nuestros; pero no necesariamente los fundiremos y los haremos en común. Así es como  se inicia la debacle de las relaciones de pareja: por no entender que cada uno tiene sus propios sueños, y la presencia de los del otro, en no pocas ocasiones se los está saboteando: ella quería seguir estudiando..., pero se embarazó y...; él quería viajar, emancipar el espíritu... pero se casó con ella y...; ellos pensaron en organizar con calma las finanzas..., pero llegaron los hijos, las cuentas, y...; ellos pensaron en decirse cada noche lo mucho que se extrañaron y desearon en el día..., pero la necesidad de cuidar el sueño de los niños les robó el de ellos.

De alguna forma todos son pequeños argumentos que han ido dándole explicación a las enormes ganas de amar y ser amados; el sentido formativo de pareja nos lleva a esperar vivir en esa forma y ser felices. No es mala la idea, el problema es que la actualidad, con la estresante lucha por sobrevivir a los problemas económicos y la necesidad de satisfactores nos va quitando la capacidad de relajar nuestra vida. Por desgracia hoy los estudios de pareja nos dice que el amor, esa forma emocional en que nos sentimos flotando frente y en derredor del ser amado es cada vez más corto. No es arriesgado si afirmamos que regularmente la duración del factor amor en la actualidad dura un año más o menos, el resto del tiempo en pareja se organiza en función a un proceso de aprendizaje de las estratégias que cada persona necesita para entender, tolerar y disfrutar a la otra, al margen de eso que hemos dado en llamar amor.

En suma, la pareja es la suma se aprendizajes que nos llevan a entender, tolerar y complementar al otro, a veces por algún tiempo..., en ocasiones por el resto de sus vidas. Sin duda no es el amor lo que nos une para siempre, pero seguramente alguna vez alguien nos amó..., y a alguien amamos.

Creo.


Le abrazo con cariño.

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