sábado, 18 de marzo de 2017

8830. NARCISISMO, LA NUEVA RELIGIÓN.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Narcisismo, la Nueva Religión.

El narcisismo, es un fenómeno relacionado con la imagen especular, la que te devuelve la mirada de los otros. En la medida en que la cultura haderivado en la idolatría de lo aparente y de lo inmediato, el culto a la propia imagen ha adquirido preeminencia en la organización psíquica de los individuos. 
Dr. José Luis Carrasco.
Jefe de la Unidad de Trastornos de la Personalidad del Hospital San Carlos de Madrid.
                                                                                
El complejo mundo en que nos movemos demanda desarrollar no sólo nuestra capacidad de procesamiento de información, sino la capacidad de comprehender, analizar y así abrir la posibilidad de escapar de la influencia de la Matrix, o del sistema y los paradigmas  impuestos por la fuerza de los medios.  

Rumiar, en el sentido filosófico, es una herramienta para comprehender el mundo, nuestra realidad. Rumiar no es sólo pensar sino contemplar el mundo y sentir el mundo y descubrir los lazos invisibles que nos unen. En todo caso, rumiar es ir hacia adentro para conectarnos con la totalidad a la que pertenecemos. La tendencia impuesta lleva a las masas hacia afuera, a las apariencias, al ruido y aturdimiento de los sentidos, al culto a la personalidad, al egoísmo, al narcisismo.

En un excelente artículo publicado en la revista Proceso, Juan Pablo Proal toca el tema del narcisismo; cita como fuente de su reflexión un reportaje publicado en El Mundo, un periódico español. Seguramente no es la única reflexión que provocó el mencionado artículo, otras reflexiones se sumarán a esa cadena de pensamientos, reflexiones e ideas que sea en el plano mental o en el verbal, se manifiestan para fundirse en la nube de los paradigmas emergentes, los que ven que otro mundo es posible o que podemos vivir fuera de la matrix.

El espejismo virtual de los medios que hacen de la imagen el eje de su función, por ejemplo Facebook (foto), ofrece a los demás las imágenes de un mundo perfecto, de pura felicidad, no hay lugar para la derrota, para el sufrimiento, para la solidaridad, es un mundo virtual falso y manipulador. Se impone el paradigma narcisista que consiste sobre todo en la enfermiza idea de que yo soy perfecto y con eso basta, la idea de que el sufrimiento  es intolerable o inaceptable, que ante todo es preciso evitar el dolor.

En el fondo, el problema básico es de autoestima. Exhibir una imagen grandiosa de sí mismo es una manifestación de una carencia, es un mecanismo de compensación. ¿No es acaso un problema, el problema de nuestra civilización? El culto a lo inmediato, a lo aparente se extiende por el planeta a la velocidad de la luz, la humanidad se ve a sí misma y la imagen de horror que se presenta en el espejo es insoportable, se crea entonces una imagen idealizada. No sólo es Facebook, es todo el sistema mi querido Juan Pablo, el culto a la imagen se impone ¿para qué? para evitar que los seres humanos miremos hacia adentro, también para manipular la interpretación de la realidad.

Parte del tema es el influjo de los medios de difusión centrados en la imagen, los intérpretes, la manipuladores de la realidad, los comentaristas de noticiarios de televisión (y radio que se proyectan en la imagen mental, además de la visual) cuentan con millones de seguidores que repiten, con algunas variantes, los mensajes que se imponen desde el poder.

No es noticia el efecto que genera la adicción a las diversas modalidades de las telecomunicaciones, por algo son llamadas “celulares”, el cibernauta desarrolla una tendencia esquizofrénica y depresiva, los dos caminos seguros al aislamiento, a la locura.

Los padres que dejan a sus hijos en libertad de manejar sus aparatos, los conducen a una peligrosa adicción.


Mejor controlar los teléfonos, computadoras y aparatos antes que ellos te controlen a ti.

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