martes, 28 de marzo de 2017

8874. VERDADES INCÓMODAS.

Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Ana Cristina Ruelas.
Marzo 27, 2017 - 12:03 am.


Las y los periodistas se enfrentan en un campo de batalla donde las apuestas están en su contra. Foto: Especial

Hace tres semanas escribí sobre el asesinato de Cecilio Pineda, un periodista del estado de Guerrero; dos semanas dejé de escribir y ahora nos encontramos con dos asesinatos más: el de Ricardo Monlui del estado de Veracruz y el de Miroslava Breach de Chihuahua. Los mismos estados que encabezan la lista de agresiones contra la prensa son ahora el escenario de la muerte de la palabra; marzo aún no termina y han matado a tres periodistas.

Hay quienes preguntan sobre las hipótesis de los crímenes, sobre los perpetradores, sobre la línea de investigación de estos periodistas “¿quiénes eran? ¿Qué información divulgaban? ¿Qué pasó?”. Si bien cada uno de los casos tiene diferentes aristas de violencia y cada estado diversas configuraciones y razones del crimen, la razón radica, otra vez, en la impunidad. Las y los periodistas en México son asesinados por que sí, porque no hay consecuencias, porque solo el 25 por ciento de los casos tienen una solución cuando se trata de un/a periodista y esta estadística está a favor de corruptos y criminales.

El periodismo se vuelve incómodo para aquellos involucrados en las verdades que se vierten a través de la palabra, como dice el dicho “la verdad no peca pero incomoda” y a pesar de la antigüedad de esa frase, esto nunca ha sido diferente y no va a cambiar. La verdad duele, a veces avergüenza o nos hace sentir orgullosos, pero nos gusta contarla en primera persona, quien hable de ella se vuelve un intruso, incluso, un enemigo. Pero una cosa es que la verdad incomode y otra muy distinta es que queramos borrarla o desaparecerla, la verdad está ahí, pero ciertas condiciones pueden hacerla difícil de encontrar.  Una de estas, es esa impunidad.

La semana pasada, en el marco de las audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dije que la impunidad imperante en México nos está costando la historia y lo dije pensando en que las violencias contra la libertad de expresión significan, hoy más que nunca, una amenaza a la forma en la que se está construyendo la verdad, en que la sociedad está recibiendo la información.

Las y los periodistas se enfrentan en un campo de batalla donde las apuestas están en su contra. Así, lo que leemos y vemos a través de los medios de comunicación, lo que formará parte del pasado de nuestros hijos, este plagado de miedo. Lo peor, es que existen casos en los que el silencio se convirtió en la única forma de vivir. Por esto ¿cómo pensar en un futuro diferente, si el pasado es parcial? ¿Cómo perdonar y seguir adelante si no se conoce y reconoce la verdad?

Tres periodistas asesinados en un mes, once en 2016, 30 periodistas en lo que va del sexenio de Enrique Peña Nieto y 103 desde el 2000, estos son los números de la impunidad… ¡Basta de balas! La sociedad grita ¡justicia y verdad!.

Por Ana Cristina Ruelas
Ana Cristina Ruelas, es Directora de la oficina regional para México y Centroamérica de ARTICLE 19. Es abogada y maestra en administración pública y políticas públicas. Anteriormente se desempeñó como Oficial del Programa de Derecho a la Información en la misma organización y ha trabajado en organizaciones de derechos humanos en México y en Perú en temas relacionados con participación ciudadana y educación para el desarrollo.

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