jueves, 30 de marzo de 2017

8886. ¿POR QUÉ HOY ESTORBAN LOS VIEJOS?

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

DECIR DISTANCIA

Apenas el recuerdo me asalta,
libo un poco de la esperanza
que alienta estas ganas de tenerte;
apenas tu nombre se despierta
y mi mente se sacude en airada conmoción,
en silencio, como implorando,
una oración que esbozo apenas se despliega
sabiendo que tu recuerdo me visita,
y hace de mi casa su guarida.

eliseo.

Una de las grandes catástrofes de la familia contemporánea es que le sobran miembros; vamos, le estorban. Invariablemente hay dos figuras que representan una carga para las finanzas familiares: los niños y los ancianos; como se dice vulgarmente, son dos figuras que consumen y no aportan, salvo problemas y preocupaciones. Los primeros se entiende, son terriblemente estresantes, demandantes de servicios de manera inconsciente; mientras que los ancianos son altamente conscientes de la realidad y regularmente se deprimen; no pocos incluso de suicidan.

De estos hablaremos en esta ocasión.

La construcción de la pareja en la actualidad no es como la forma tradicional en que el sistema de autoridad recaía en los ancianos; en esa, las órdenes de los viejos ni siquiera se discutían; por el contrario, era palabra acatada, respetada, eran los queridos abuelos.

Hoy no es más esa relación de fuerza, la culpa es de la nueva construcción de la vida en pareja donde ambas personas necesitan salir a trabajar para llevar dinero a la casa, en sus presupuestos se ven acorralados con los gastos que se elevan de manera sistemática por encima del salario; ven a los hijos como una carga inevitable, y se les aplica el "ya ni modo..., mientras crecen y se mantienen"; pero lo que no entra en el presupuesto es el gasto de los viejos; por un lado el tiempo no les ayuda para atenderles; por otro desean vivir sus vidas para ellos, no por ellos. En esas condiciones terminan por estorbar en situaciones tan importantes como la asignación del dinero para la casa, el control de la casa cuando regresan del trabajo y desean intimidad; ellos, los viejos pueden ser molestos ante sus necesidades muy personales.

El gran problema que se establece es que el mercado ha desprendido a la familia de su base económica que representaba la herencia del viejo para los hijos: cada vez hay más personas que al llegar al final de su vida aportativa (su empleo, su quincena...) no cuentan con un capital que les permita mantener independencia económica suficiente como para pagar para ser atendidos, por lo que su familia (hijos o nietos) pueden sentirse con la autoridad moral para decirle que no deja de ser quien es, pero que ellos "tienen su propia familia y sus propias obligaciones... que no lo incluyen."

Por lo que hace al sistema de pensiones del estado , estas están en vías de desaparición dejando descobijados a millones de personas sin posibilidades de mantenerse dentro del mercado de trabajo; no es que no puedan desarrollar una actividad productiva, de hecho es una de las paradoja: los nuevos viejos del sistema económico del mercado abierto va haciendo viejos a muchos... ¡millones de jóvenes, que al ser desplazados por el sistema, no encuentran más formas de emplearse salarialmente! esto quiere decir que no son viejos... los hace el sistema económico.

Al final de cuentas el resultado es el mismo; toda persona de edad madura que no aporte dinero a la familia, simplemente pasa a engrosar las filas de los viejos que estorban.

Ahora bien, esta tendencia se hace manifiesta en las zonas urbanas en que la familia se ve acorralada con las cuentas por pagar, niños por cuidar, y empleo por mantener; mientras que en las zonas rurales de alguna forma, hay un poco de respeto aun para los abuelos, aun reciben en no pocas ocasiones la atención de sus descendientes, y sobre todo el respeto tan valorado en su parte final de existencia. La pequeña diferencia cosiste en que en zona rural no hay que cuidarlos en una casa; ellos pueden andar libres por el pueblo, y en algún momento se les ubica sin problema..., en la ciudad es diferente la familia es diferente, los compromisos  y responsabilidades igual.

Querámoslo o no, la sociedad tiene un dilema en la actualidad: cada vez más se hace vieja a la persona de manera prematura, le  saca del mercado de trabajo y se cierra la posibilidad de reincertarles ; de tal forma que se están convirtiendo en un estorbo para el concepto de familia en la actualidad; eso no  debería pasar con los grandes adelantos  de la ciencia y la tecnología..., pero es lo que hay.


Le abrazo con cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: