miércoles, 5 de abril de 2017

8915. LO QUE MUERE CON LOS PERIODISTAS.

LAS PEQUEÑAS COSAS

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

LAS BRUJAS Y EL AMOR

A veces, cuando menos lo esperas,
llegan a tu vida y te sacuden,
rompen lo que alguna vez creíste cierto,
las brujas, símbolo de desconcierto
se apropian de tu vida y tus anhelos,
su magia es invencible y contagiosa,
odian, y te destruyen aman,
y te seducen.

Las brujas y el mal de amores,
son lo mismo, ellas lo crearon.
Las brujas me tienen preso,
felizmente soy su rehén.

eliseo.

Ante  el asesinato de la periodista Miroslava, del diario El Norte y La Jornada, se encienden las alarmas de advertencia y temor, se vuelve a repetir lo que se dice desde 2006... México es el país más peligroso para ejercer el periodismo en el mundo sin guerra. Hoy parece que las cosas se han extremado en materia de estabilidad, y que una de las posibles salidas a todo esto es lo que ha decidido el director del diario El Norte... bajar la cortina y mandar todo eso al diablo; como él mismo remarcó no vale la pena arriesgar la vida de los trabajadores por tratar de mantener el trabajo de informar.

¿Acaso no tiene razón...?

¿Cuánto vale una vida...? 

¿Y, la suya..., cuánto vale?

Esta última parte es la fundamental, estamos de acuerdo con el temor y molestia con que ha reaccionado el gremio periodístico, de hecho en este momento la subsecretaría de gobierno ha declarado que tratarán de resolver el problema, aceptado que parte de esto es por tanta inseguridad por la que este diario ha dejado de circular a partir de hoy martes 4 de abril.

Resulta imposible que no sea chocante que se le dé vueltas a este tema del valor de la vida en México; entiendo la molestia por la muerte de los periodistas; pero no podemos remarcarlos como una secta especial ante el resto de la sociedad; no es posible que no seamos un poco más solidarios ante una realidad que nos lastima a todos. Será que en lo personal prefiero pensar que una vida es igual a otra vida; al margen de que George Orwell nos hizo sentir en su libro Rebelión en la Granja, donde el Gran Cerdo Napoleón les recuerda a todos los animales de la granja liberada del poder humano... que todos son iguales..., pero hay unos más iguales que otros...

No hay duda, duele que asesinen a los periodistas, su trabajo en ocasiones les genera problemas totalmente reprobables; pero duele más que esta tendencia de violencia no sea casual, es una situación que nos ha arrebatado el sentido de tranquilidad a nivel  nacional desde hace años.

Desde luego el quejarnos no es la solución; pero igual tenemos derecho a encabronarnos ante la actitud casi déspota del Estado, cuyo jefe actual tiene a desfachatez de afirmar que en el país no hay crisis... que todo está en la mente de quien lo imagine. Esto sí es preocupante definitivamente. 

La muerte de la periodista Miroslava duele, pero duele igual la manera en que siguen acribillando a  decenas de personas a diario a nivel nacional; duele igual enterarnos y presenciar ante las cámaras de televisión como por todo el territorio se abren fosas y sacan de ellos decenas... centenas de cadáveres dealguien (que desean que no tenga nombre)... que originalmente el propio Estado ha tratado de ignorar. Por eso las organizaciones no gubernamentales son las que siguen abriendo la tierra y sacando los muertos...los de todos nosotros, pues no olvidemos que en cada persona que es asesinada injustamente morimos todos un poco. 

Miroslava fue una vida arrancada con violencia y eso entristece y encabrona; pero como dijo Noam Chomsky semiólogo célebre, debemos ...tenemos derecho a estar encabronados todos, por los miles, millones de Miroslavas, Carlos, José, Laura....; por todos a los que se les ha arrancado su derecho  a vivir hasta donde su cuerpo le dé.

No se usted, pero en lo personal, jamás aceptaré las razones del imbécil que destruye la vida de alguien por los intereses del mercado; ¿acaso no es eso, los intereses del mercado de la violencia el causante de tantas muertes?

No, definitivamente tenemos que rechazar sistemáticamente todas las formas de destrucción ciega. 

Miroslava duele, y cada vez nos quieren obligar a que nos duela seguir viviendo; no es lo que esperábamos, no es la razón de por qué votamos por determinadas personas; imagínese todo lo que se evitaría... ¡cuántas personas estarían vivas hoy si no se toleraran los fraudes electorales tan frecuentes en México!

Entiendo que no hay garantía de vida de ninguna manera, pero igual entiendo que la violencia y destrucción masiva en México nos la hemos fabricado a elegir a esta caterva de imbéciles disfrazados de mandatarios, la guerra no se da espontáneamente, alguien la inicia, alguien se equivoca... alguien decide por notros.

No nos engañemos, a los periodistas no los matan por ser periodistas; los matan por vivir en un país tan violento y con tanta impunidad desde el gobierno. Por eso ratifico que una vida duele por ser una vida, y en cada muerte, algo de nosotros muere.

Desde luego usted tendrá su opinión.


Le abrazo con cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: