miércoles, 12 de abril de 2017

8947. TE AMARÉ ETERNAMENTE... ¡HASTA QUE NOS SEPAREMOS!

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

EL PASO DE LOS AÑOS

Como siempre, groseros y huraños,
hambrientos de nosotros..., ruidosos,
recorren nuestro cuerpo y se lo beben,
el paso de los años se apersona
sin tocar a la puerta nos penetra,
nos recuerda cada día que hemos gastado,
cada instante hecho recuerdo.

Mujer, nostalgia de mi vida,
espera de cualquier instante
calendario sin días ni reclamos,
amor que despunta el alba,
amor que el crepúsculo no ha vencido,
amor de nunca sabor a olvido
amor de a diario hacerme falta,
amor, amor, amor de una vida.

eliseo.

El ser humano ha manejado una deliciosa coartada de vida mediante la que se engaña de manera gozosa cuando de relaciones sentimentales se habla, por ejemplo, se sabe polígamo de origen, y ha creado una doble moral para vivir como si fuera lo contrario, es decir que finge ser monógamo, obviamente esta parte de él la usa convenientemente según lo necesite; lo interesante es que luego de algunos miles de años de civilización lo ha aprovechado de muy buena manera.

Entre los argumentos con que se refuerza su vida en pareja, como forma de convivencia y control social están los sentimientos de pertenencia, y el disfrute de manifestar control sobre alguien y sus sentimientos. Así es como se construyeron varias formas ideales con las que se ha construido el castillo de ilusiones tipificado por promesas muy fuertes, pero que regularmente se derrumban con el invencible paso de los años.

¡Prometo amarte y respetarte toda la vida...!

¡Seré tuyo (a) toda la vida!

¡Juntos hasta que la muerte nos separe...!

Y la lista de buenos deseos y esperanzas se alarga según la imaginación de cada quien y los tiempos que corran en su vida íntima; no es lo mismo la promesa de una persona de 15, 20 o 30 años, que una de 50, 60 o más. No hay duda, cada situación refleja esperanza, deseo, emoción, nostalgia o desesperación; pero en cada una hay algo especial... ¡La necesidad del ser humano por trascender y pertenecer a una relación social!, ya sea de: pareja, padres e hijos; amigos. En cada uno, invariablemente se aloja el deseo de pertenencia; pero invariablemente en cada uno se aplica el desgaste natural de toda relación. Aun no se inventa la relación perfecta y eterna; eso sigue siendo el sueño que hemos creado. 

El gran problema de hombres y mujeres es que no hemos aprendido a aceptar que somos más vulnerables de lo que quisiéramos; es más, entre más intensa es una relación, regularmente se desgasta más rápidamente, para entrar en el anecdotario de los buenos y románticos recuerdos.

Cuando se observó que buena parte de las parejas se terminaban con el alejamiento del hombre y su inmediata lucha por tener otra u otras parejas, el Estado controlador se vio en  la necesidad de  crear un marco legal para tratar de retener en un lugar a ese hombre, precisamente con "SU" mujer; terrible sentimiento de propiedad desde luego, pero que le ayuda al Estado a ejercer control sobre ellos y sus propiedades. Así es como se inventó el divorcio, mecanismo que derrumba totalmente la mentira de "amarse y respetarse para siempre"; el problema es que se requiere este tipo de manifestaciones para darle salida a la necesidad de expresión de las personas que se encuentran en un estado conocido como estado de gracia;  situación que se identifica con sentimientos de tipo afectivo y de posesión...: "te amo", "te necesito", "sin ti no vivo", "¡Qué sería de mi sin ti!".

Cada una de estas manifestaciones se refieren a ese momento emocional en que el ser humano pierde el control de sus actos y sus palabras; y que invariablemente le hacen tomar decisiones extremas, que posteriormente al  repensar y valorar le indican que realmente no era lo que quería..., y, antes de que el decepcionado abandone al otro. Desde luego  el Estado se inventó la separación legal como forma de mantenerles controlados por las vías legales, es decir legalmente divorciados. O legalmente jodidos. 

Esto que parece un insulto a la pareja, no lo es; realmente es una forma ácida de presentar la realidad que nos hemos afanado en ocultar y negar mediante mentiras, es una lucha por disfrazar la realidad poliamorosa del ser humano (hombres y mujeres sin distingo) con la que vive de manera general, con sus pequeñas excepciones que nunca han hecho la diferencia.

De hecho, el divorcio lo único que hace es constatar una realidad que deseamos negar mientras se vive esa sensación de ensueño llamada enamoramiento y capacidad de querer. Ese es el sentido de la vida en sus etapas especiales cuando nos sentimos enojados por no poder controlar el ritmo de la vida y sus acontecimientos. De hecho cuando estamos ante un ser que tememos perder, lo primero que buscamos es hacer sentir... ¡que le amaremos toda la vida..., para siempre..., hasta que la muerte nos separe, etcétera, etcétera!

Y sin embargo, seguiremos inventado y repitiendo esa mentira por que la necesitamos... ¡por que nos da miedo saber que nada es para siempre..., ni nuestro gran amor!


Le abrazo con cariño.

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