miércoles, 12 de abril de 2017

8948. DEPRESIÓN INDUCIDA.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Depresión inducida.

El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta. 
Federico García Lorca. (1898-1936). Poeta español.

Un padecimiento psicológico que puede llevar a situaciones trágicas es la depresión. De acuerdo a la Organización Mundial  de la Salud (OMS), sólo en nuestro país la depresión afecta a casi 35 millones de personas, las  mujeres son las más afectadas con más de 20 millones de casos entre 2014 y 2015. La depresión está  relacionada con el suicidio, fenómeno que se disparó 240 % de  acuerdo a los casos reportados en México.

Las personas afectadas de depresión generalmente no buscan atención especializada, hasta 14 años pasan antes de acudir a buscar ayuda médica, entre los factores más importantes que retrasan la atención médica está la ignorancia, pero también el estigma social por la vergüenza y culpa que experimentan del paciente y de sus familias.

La inmovilidad y el aislamiento son síntomas de la enfermedad, las personas deciden permanecer acostadas la mayor parte del tiempo y todo lo demás pierde importancia, no hay motivación para levantarse y los afectados por estados depresivos graves se olvidan hasta de comer.

Estadísticas recientes señalan que apenas en 2015 alrededor de 5 mil mexicanos se suicidaron, pero apenas el 2 % de los recursos del sector salud se destinan a la atención de estos padecimientos. En Latinoamérica aproximadamente 65 mil personas optarán por el suicidio, una tendencia que se multiplicó en los últimos años. A nivel planetario se estima en 800 mil personas deciden quitarse la vida cada año.

A nivel mundial la cifra de 322 millones de personas afectadas de depresión es seguramente muy conservadora, seguramente más personas resultan afectadas pero se abstienen de informar a las autoridades.

El aumento de la depresión global es un fenómeno multifactorial, factores que podríamos considerar clave son la falta de oportunidades para los jóvenes (el grupo más afectado por la depresión), y la guerra con todas sus consecuencias colaterales. El ambiente en el mundo es deprimente: los Señores de la guerra han impuesto el paradigma de la violencia como solución de todos  los problemas y esto no puede dejar de tener consecuencias en el tejido emocional de la humanidad, del planeta.

Los poderosos Señores de la guerra nos han metido en una vorágine, en una espiral de violencia que nos tiene al borde de la tercera que mueren en la guerra mundial, el miedo se expande con las bombas y los miles de  inocentes diariamente en forma violenta incrementan el nivel tolerable de las emociones negativas.

El avance incontenible del consumismo hace creer a los seres humanos que lo más importante en la vida es tener, comprar, gastar, pero cada vez más personas no tienen la posibilidad de adquirir lo que el mundo virtual les enseña que es lo  más importante en la vida, la frustración de no tener lleva a cuestionar el sentido de la vida.

Pero seguramente el factor más importante es la falta de amor verdadero, de afectos sinceros; la depresión en el mundo aumenta por falta de amor, de solidaridad, de generosidad para con nuestros hermanos.

Salir de la depresión es difícil, un camino para encontrar la tranquilidad es dejar atrás el arquetipo de la Víctima, dejar de esperar ser amado y decidirse a amar.

Siempre habrá alguien a quien dar un poco de amor.

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