jueves, 13 de abril de 2017

8954. DEPRESIÓN INDUCIDA 2.

Reporte Z 

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Depresión inducida 2.

Y no se adapten (no se conformen) a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y agradable y perfecto.
Romanos 12: 2

Tiene razón Kalimán, el que domina la mente lo domina todo, este principio filosófico es la puerta a un conocimiento que hace miles de años comenzó a germinar, el tres veces Maestro Hermes lo enseñó: Todo es mental. En respuesta a uno de los maestros de la ley, Jesús cita el primer mandamiento: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente”, puede ser que la interpretación actual de las palabras del Maestro no sean las mismas, los griegos utilizaron términos similares desde el siglo sexto a C, como sea, desde hace miles de años los maestros de la humanidad subrayaron la importancia de la mente.

El estudio de la mente es una de las claves de que permitieron desarrollar un gran poder: el control de las masas sin necesidad del uso de la fuerza; uno de los objetivos encubiertos de los psicólogos y sociólogos del Instituto Tavistock fue precisamente el control mental de la sociedad, se trataba de lograr que los esclavos amaran sus cadenas.

Uno de los instrumentos que facilitaron la manipulación social fue la televisión, antes se realizaron experimentos de manipulación social a través de la radio, aún se recuerda el experimento La Guerra de los Mundos de Orson Welles el 30 de octubre de 1938, miles, millones de estadounidenses entraron en pánico cuando Welles relató a través de la radio la crónica de ataque extraterrestre, por supuesto, era una noticia falsa.

En Alemania, Joseph Goebbels utilizó el poder de penetración de la radio para comenzar a adoctrinar al pueblo en los principios nazis. En 1933 Hitler nacionalizó la radiodifusoras alemanas y las utilizó para sus fines, no tardó en reformarse el sistema educativo para adoctrinar a los infantes (en nuestro país hasta en las escuelas católicas nos adoctrinaron para la guerra desde niños: mexicanos al grito…), desde entonces los dictadores y las dictaduras que montan farsas democráticas controlan los medios de difusión, otro aparato de control clave es la educación. El objetivo de los gobiernos es la enajenación total del ser humano para convertirlo en un robot consumista, obediente y sin capacidad de respuesta.

La esclavitud voluntaria a que se conduce a la humanidad, se basa en una falsa disyuntiva entre la libertad y la seguridad, las masas a preferirán siempre la seguridad. El conflicto y la tensión son parte de la vida orgánica, pero los conductistas saben cómo crear las condiciones propicias para incrementar el nivel de estrés social. Pero algo muy dentro en el ser humano se rebela, atávicos principios parecen resurgir del subconsciente colectivo, la luz de la conciencia impulsa a la indignación, a la liberación.

El estrés se ha convertido en parte de la vida, es el precio a pagar por vivir en la civilización y quien no vive en el nivel vibracional que demanda una sociedad competitiva, está fuera, no existe; la depresión es el resultado de un sistema diseñado para producir y consumir frenéticamente esto demanda un enorme gasto de energía emocional, físico y mental, la competencia lo es todo, es lo que enseñan tanto en las universidades católicas como en las “patito”.

La depresión es además, un negocio, el Gran Negocio de las Drogas Socialmente Permitidas, alcohol y tabaco para provocar euforia, y tranquilizantes y Prozac para salir del hoyo negro de la depresión.

Por cierto, el Mundial de Fútbol aparece en el horizonte como la última “caja china”, del sistema, el sólo anuncio del evento ya desató una maquinaria propagandística enajenante que nos tratará de desviar de los temas trascendentes, como del caso Arantepacua, un asunto indignante.

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