lunes, 24 de abril de 2017

9007. LA FINCA AMURALLADA.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

La finca amurallada.


La esclavitud no está abolida, está a la orden del día. En esta ciudad se explota a trabajadores en talleres clandestinos, y si son emigrantes se les priva de la posibilidad de salir de ahí. En esta ciudad hay chicos en situación de calle, desde hace años. Hay muchos y esta ciudad fracasó y sigue fracasando en librarnos de esa esclavitud estructural que es la situación de calle. Papa Francisco.

Se construyen muros en las fronteras, en las  ciudades, en las casas, en las mentes y en los corazones. Antes de construir los muros en las fronteras, en las ciudades y en las casas, se construyeron muros en las mentes y se están construyendo  en los corazones.

Desde Chiapas, las voces de los que participan en el seminario de reflexión crítica”Los muros del capital, las grietas  de la izquierda”, advierten que el capitalismo quiere volver a los tiempos de las fincas, en donde los indígenas eran esclavos del amo, del patrón, del señor,  pero ahora no solo son los indígenas, todos estamos ante la amenaza de la esclavitud, o tal vez, ya somos esclavos sin saberlo, esclavos que aman sus cadenas. Algunos tienen un amo de carne y hueso, otros decidieron entregar su voluntad, su alma, su mente a los medios, a los partidos, a la ideología de moda, al celular de última generación, otros muchos, millones, sobre todo niños, son esclavos de la miseria, de  la ignorancia.

El subcomandante insurgente Moisés, recordó la  semana pasada  durante el citado seminario,  que los tatarabuelos y abuelos y abuelas les cuentan a los jóvenes la historia de las fincas, lo que podríamos llamar la historia de la infamia, tiempos en los que el amo era dueño de tierras animales y de la vida de los peones que sin importar la edad, tenían que trabajar para el amo que tomaba para su servicio a las mujeres más  jóvenes a las que violaba repetidamente.

La historia de la infamia se transmite oralmente  de generación  en generación, ¿para qué? para que no se olvide y no se repita.

El subcomandante Moisés afirmó que “En el capitalismo hoy no existen países. Así lo vemos. Lo va a convertir en finca al mundo. Los va a hacer en pedazos como de por sí así está, que decimos que el país México, el país Guatemala –como decimos–. Pero va a ser un grupo nada más de patrones-gobierno. Todos esos que dicen que es gobierno de Peña Nieto… Nah, nah… decimos nosotros. No es gobierno ya. Porque el que manda ya no es el que manda. El que manda son el patrón capitalista. Esos gobiernos que se dicen: el de Peña Nieto, el de Guatemala, que el de El Salvador y todo lo demás son capataces. Los mayordomos: los gobernadores. Los presidentes municipales son los caporales. Todo está al servicio del capitalismo”

Moisés nos comparte que las historias de los abuelos y abuelas y tatarabuelos y tatarabuelas.

“Nos cuentan que de las fincas hay de 15 mil, de 20 mil y de 25 mil hectáreas… Nos cuentan también su modo de cómo explotar… Nos cuentan de que hay finqueros, terratenientes o latifundistas que nunca les pagaron nada… Nos cuentan también que a los niños también les dan trabajo. Nadie se salva de eso… Nos cuentan también que los viejitos, los que ya no pueden trabajar en el campo, las viejitas… nadie se salva… Nos cuentan del castigo.  Entonces, ¿por qué estamos platicando esto? Nosotras, nosotros, las, los zapatistas vemos que hoy estamos entrando de nuevo en esto.

Entonces, ¿por qué nosotros ahora? Porque el capitalismo ahora ya no sólo nosotros los que somos indígenas estamos sufriendo aquí en el mundo. Estamos sufriendo, ahora sí, del campo y de la ciudad. Es decir, indígenas y no indígenas. Entonces, ¿qué vamos a hacer?”

Esa es la pregunta que nos hacemos desde hace muchos años y que hoy los zapatistas vuelven a  poner sobre la mesa:¿Qué vamos a hacer?

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