jueves, 4 de mayo de 2017

9053. BATALLAS INTERIORES: UNA NUEVA CONCIENCIA.

Reporte Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Batallas interiores: una nueva conciencia.


Lo que eres es lo que has sido, lo que serás es lo que hagas a partir de ahora. Buda.

Es  verdad  que los paradigmas del  homo bellum (hombre de guerra) imperan, los  Señores de la guerra han tenido éxito al imponer el principio de que la destrucción del otro, de los otros es necesaria, que la única solución a los problemas son los balazos o lo bombazos. Han tenido éxito al imponer la cultura  de la muerte, que en nuestros tiempos nos tiene al borde de la destrucción de la civilización, los que sobrevivan a una guerra nuclear, pelearán  entre sí hasta matar o morir. La lucha por la sobrevivencia será despiadada en el invierno-infierno postnuclear.

El Apocalipsis sólo podrá evitarse con una transformación radical que  comienza con el despertar de la conciencia a nivel global, una transformación que ya ha comenzado, pero ¿alcanzaremos la masa crítica necesaria para salvar a la humanidad del suicidio.

¿Cuándo comenzó el despertar de la humanidad? El despertar de una nueva conciencia no es reciente, como no lo es la programación del homo bellum. El despertar a un nueva conciencia se remonta al menos a tres mil años antes de Cristo; en China Lao Tzé enseña un nuevo estilo de vida y en la India el príncipe Gautama Siddhartha llega a  la iluminación después de enfrentar la existencia de la muerte, el dolor, el sufrimiento y la miseria  humana.

Budha o Buda vivió  2,600 años antes de Cristo pero sus ideas han transformado y siguen transformando la vida de muchas personas. En la mayoría de las religiones dominantes, lo importante es la práctica, al menos al principio y no solo a nivel personal, sino social, como ocurrió con los rimeros cristianos. La práctica es la manifestación de ese despertar de la conciencia, así fue y es en China y así fue y es en la India, en palabras de Lao Tzé, o Buda, lo  importante  es que  las ideas  se aplican y son la base  para un nuevo estilo de vida.

La base del budismo es el respeto a la vida en todas sus manifestaciones, esta idea abona el respeto a la naturaleza y a un estilo de vida saludable. Los movimientos ecologistas deben mucho al budismo. Las bases de la transformación que el mismo Buda emprendió están sintetizadas en la óctuple senda sagrada y en las cuatro nobles verdades: la primera noble verdad, que la vida contiene sufrimiento. Esta afirmación no niega en absoluto lo bueno y gozoso de la vida pero señala con contundencia que nacer en el reino humano lleva implícito el sufrimiento.

La segunda, el sufrimiento tiene causa, los deseos; los deseos son estimulados hasta que se convierten necesidad; entre los deseos más poderosos están el deseo de posesión, padre de la propiedad privada y cuya causa es una profunda inseguridad y vacío existencial; tercera verdad: todo lo que tiene una causa tiene un final. “La verdad del fin del sufrimiento”, el cómo es el Nirvana, y  la cuarta: Habiendo una causa, hay “un camino que aparta del sufrimiento”. El camino tiene  con 8 pasos: “El Noble Camino Óctuple”:

Conocimiento recto, actitud recta, palabra recta, acción recta, oficio recto,  templanza, pensamiento recto y concentración recta.

Además, otras aportaciones del budismo son los sutras, dichos atribuidos a Buda, de los cuales se pueden obtener lecciones importantes, por ejemplo:

En este mundo el odio nunca ha disipado al odio. Sólo el amor disipa al odio. Esta es la ley, ancestral e inagotable.

El necio que reconoce serlo es muy sabio. El necio que se cree un sabio es sin duda un necio.

Aun estando en un bosque vacío él encuentra disfrute porque no desea nada. 

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