martes, 9 de mayo de 2017

9082. ENCUENTRO CON GOROSITO… OIT: DIÁLOGO GLOBAL POR EL FUTURO DEL TRABAJO QUE QUEREMOS.

Por el Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez.
Sociólogo, docente universitario, Investigador y poeta.
Desde el Estado de Guanajuato. Para
Tenepal de CACCINI

OIT: DIÁLOGO GLOBAL POR EL FUTURO DEL TRABAJO QUE QUEREMOS.

Todos somos conscientes que el trabajo ha cambiado en las últimas dos décadas y seguirá cambiando, que escasea, y que generalmente no es de la calidad esperada. La Organización Internacional del Trabajo (OIT), organismo especializado de las Naciones Unidas que se encarga de los asuntos relativos al trabajo y las relaciones laborales, hace unos días realizó el Simposio denominado “El futuro del trabajo que queremos: Un diálogo global”, en su sede de Ginebra- Suiza.

Las discusiones del Simposio giraron en torno a los siguientes siete cuestionamientos planteados por la Organización Internacional del Trabajo:

1-¿Cómo gestionarán las sociedades los cambios en el trabajo?

2- ¿Unirán o separarán a las economías industrializadas, emergentes y en desarrollo?

3- ¿De dónde vendrán los empleos del mañana y cómo serán?

4- ¿Cuáles son los retos y oportunidades que enfrenta la juventud en su transición al mundo laboral?

5- ¿Cuál es el camino para lograr un crecimiento inclusivo sostenible para las generaciones futuras?

6- ¿Cuáles son las nuevas formas de relación laboral y en qué medidas esta seguirá recibiendo muchas de las protecciones que se otorgan actualmente a los trabajadores y las trabajadoras?

7- ¿Qué iniciativas podrán revitalizar las normas e instituciones existentes o crear nuevas formas de regulación que puedan ayudar a enfrentar los retos actuales y futuros de la gobernabilidad?

La OIT sostiene que numerosos y diversos factores como el cambio demográfico y el climático, la variación de los patrones de prosperidad y pobreza, los avances tecnológicos, el carácter cambiante de la producción y el empleo, están produciendo modificaciones muy profundas en la naturaleza del trabajo a nivel mundial, sin importar la etapa de desarrollo en que se encuentre la economía.

El organismo de la ONU destaca que “las transformaciones que presenciamos ahora nos desafían a imaginar el futuro del trabajo a largo plazo para dirigir esta evolución hacia la justicia social. La creciente ansiedad generalizada acerca de si el futuro producirá una mayor polarización dentro y entre los países trae urgencia a esta tarea”. El gran reto es la reparación del daño causado por la crisis socioeconómica mundial y la necesidad de crear millones de empleos para quienes se integran por primera vez al mercado de trabajo cada año.

Guy Ryder, Director General de la OIT, externo que “el crecimiento económico continúa decepcionando, esto pinta un panorama preocupante para la economía global y su capacidad de generación de empleos suficientes, y más para trabajos de calidad.

A su vez el Economista principal de la OIT, Steven Tobin, autor principal del documento “Perspectivas sociales y el empleo en el mundo- Tendencias 2017”, prevé que las formas vulnerables de empleo, los trabajadores familiares contribuyentes y los trabajadores por cuenta propia, se mantendrán por encima del 42% del empleo total, equivalente a 1400 millones de personas en el planeta.

Actualmente, casi la mitad de los trabajadores en los países emergentes tienen formas vulnerables de empleo, llegando a más de 80% del total en los países en desarrollo. Este año hay 201 millones de desempleados en el mundo, habrá un aumento adicional de 2.7 millones para el 2018.

 En el caso de América Latina y el Caribe los desafíos del desempleo son muy serios, donde las cicatrices de la reciente recesión tendrán un importante efecto residual en este año 2017. Se prevé incluso que el número de trabajadores que ganan menos de 3.10 dólares por día aumente más de 5 millones en el bienio 2018-2019, en los países en desarrollo.

Según Baher Kmal de IPS, se calcula que será necesario para el 2030 generar más de 600 millones de nuevos empleos, para mantenerse a la par del crecimiento demográfico, lo que nos lleva a la cifra promedio de  unos 40 millones anuales. Otro desafío urgente es la necesidad de mejorar las condiciones laborales de 780 millones de personas que no obtienen el suficiente ingreso para salir de la pobreza, obteniendo un promedio de dos dólares diarios.

De ahí que la reducción de la pobreza laboral está disminuyendo, lo que pone en peligro las posibilidades de erradicación de la pobreza que plantean los Objetivos de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 de las Naciones Unidas. Recordemos que en 1969 la OIT recibió el Premio Nobel de la Paz, ya que lucha por que este mundo nuevo se base en la justicia social, mandato que está consagrado en el documento de Ginebra: “Si vis pacem, cole justitiam”- Si deseas la paz, cultiva la justicia”. Si se quiere paz social es necesario que haya trabajo suficiente y bien remunerado.


¡Hasta el próximo encuentro…!

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