martes, 16 de mayo de 2017

9104. DEL MAESTRO Y OTRAS COSAS.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por. Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI


DEL RECUERDO

Voy despacio, sin prisa a ti camino,
son pasos a veces cansados, a ratos,
sólo a ratos mis pies casi se arredran,
casi desisten..., sólo a ratos.

Pies cansados, que sin prisa te buscan,
baten los caminos, no claudican;
la fuerza del recuerdo los anima,
los mueve, los empuja, los impulsa,
su faro al fin, te saben, te siguen.

eliseo.

Regularmente en estos días llamados "especiales" en que se festeja, según acuerdos calendáricos, el día del maestro, cuando suena el teléfono de manera más frecuente en relación a un día promedio, se vienen sentimientos encontrados; por un lado está esa idea comercialmente diseñada para generar un estado eufórico o depresivo, según sea el caso en los que nos hemos empleado en la actividad de la educación; por ejemplo, si somos creyentes de que somos especiales por que se nos ha asignado un día para festejarnos y, suponemos que merecemos un reconocimiento público por hacer exclusivamente la actividad para la que se nos ha contratado. ¡Craso error, desde luego, pero egoístas como somos, en ocasiones fingimos no entenderlo! 

Dicho de otra forma, nos entusiasma escuchar los halagos, las felicitaciones... ¡por hacer lo que regularmente debemos hacer! ese es uno de los vicios en que hemos incurrido de manera poco altruista toda vez que regularmente esperamos presentes bajo la forma de regalos..., cosas..., cosas compradas en el mercado.

Con todo, deberíamos asumir que si el día del maestro nos buscan de manera más frecuente, lo que nos dicen con ello es que nos recuerdan de manera no muy mala, o que se acordaron de nosotros en ocasión del festejo, pero  es poco probable  que esto represente una forma de decir que se nos quiere de manera especial, probablemente se esté reaccionando al reflejo de una costumbre que el mercado aprovecha para darle movimiento a la economía, que de hecho no es malo en sí mismo.

La parte en que se incurre en un equívoco es cuando nos asumimos como personas especiales por la función que desempeñamos, no veo mucho de especial hacer o tratar de hacer adecuadamente un trabajo asignado, para el que se nos contrata. 

Será que me molesta toda la corrupción sindical en que se negocian las plazas, se premia por llegar a tiempo a trabajar, se premia por no faltar al trabajo... ¡como si fuera una gran cosa ir a hacer lo que se debe hacer por obligación laboral!

Con esto digo lo que pienso de este tipo de festejos; lo he externado en relación al festejo del día de la madre, tan ofensivo como aceptar que un día amanecemos con madre, y 364 días desmadrados; y que esa mujer realmente nos sirve para atender nuestra borrachera e impertinencias que en su nombre y pretexto realizamos regularmente el 10 de mayo.

Me encanta el pendejísmo con que manejamos todo esto, como gritamos a voz abierta que amamos a nuestra madre, y le daremos de madrazos a quien no lo entienda..., nos ponemos tan dignamente mensos, pero eso sí, aun no escucho a alguien amenazar con partirle el padre a alguien..., o agarrarle a padrazos.

Desde luego que con esto no me opongo a que se festeje quien desee y se sienta festejoso; pero sobre todo si tienen a alguien que les ha dado pruebas de cariño cotidiano..., no el de una llamada cada 365 días, esas son manifestaciones para cubrir las apariencias..., para hacer lo que otros hacen..., porque así se acostumbra.

Recuerdo a un compañero de trabajo en Univa, cuando me presumía que su compadre le había "sacado" el desayuno para nosotros, los profesores al rector..., me lo presumió como el gran logro de nuestro colega, su compadre, en ese momento me di cuenta que esos eventos son de lo más superficialmente armados, muy a la medida de la cotidianidad, en ocasiones insulsa en que medimos casi todo por logros visibles, no por el peso de nuestra actividad.
  
Desde luego que le mercado se ha encargado de condicionarnos plenamente en este tema de los festejos, con ello tenemos el argumento para felicitar a personas que de alguna forma pasaron por nuestra vida de manera agradable; pero sin duda que igual hay algunas que nos han marcado el resto de nuestra vida; y si fuera posible las ataríamos a nosotros con todo el cariño del mundo, pero no un día 15 de mayo, seguramente que las queremos los 365 días. 

De eso no me queda duda, y por algunas personas de ese tipo, se que me vida, si algo tiene de buena, lo ha asimilado de estas. Mi problema es que las quiero para cada día..., ese es mi agradable problema... ¡si se puede llamar problema querer a alguien!

De cualquier forma, usted seguramente que vive estos momentos de la mejor manera posible; seguramente.


Le abrazo con cariño.

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