lunes, 5 de junio de 2017

9200. 50 AÑOS DE LA DIVINA PROVIDENCIA: MÚSICA Y POESÍA, GOYTISOLO Y EL PADRE FRANCO. MAÑANA, CONCIERTO DE SAX CON ABRAHAM SÁNCHEZ VERDUZCO.

Reporte Z.

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI



50 años de la Divina Providencia: música y poesía, Goytisolo y el padre Franco. Mañana, concierto de Sax con Abraham Sánchez Verduzco.

Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas. Juan Goitysolo (1931-2017). Poeta español.

Como parte de los eventos culturales por los 50 años de la Divina Providencia, al conjuro de versos y canciones, el domingo pasado evocamos el espíritu de nuestro querido maestro, amigo, poeta y teatrero, Luis G. Franco. En la esquina de López Rayón y Méndez Plancarte, de la colonia Ramírez, donde está ubicado el billar El Pescador, un grupo de queridos hermanos del alma nos reunimos para revivir viejos poemas y canciones que cantamos con el padre Franco, con quien hace 40 años comenzamos a caminar acompañados de poetas españoles y cantantes como el catalán Joan Manuel Serrat, a quien conocí casi al mismo tiempo que mi encuentro con el Padre Franco.

Al atardecer del domingo nos reunimos el grupo de amigos en la esquina mencionada, preparamos las guitarras y comenzamos por hacer una semblanza del padre Franco, fue Sergio Beltrán Estrada el que recordó al padre;  leímos algunos párrafos de la obra del padre, entre ellos un Manifiesto que leyó el profesor Luis Verduzco Chávez; compartimos con las personas que se detuvieron a escuchar, cantamos poemas de Antonio Machado (Cantares), León Felipe (Parábola  y Ya no hay locos) y Miguel Hernández (Llegó con tres heridas). Mi compadre Nacho Sánchez y su hijo Abraham cantaron “Suele suceder”, un poema del padre Franco; mi sobrino Luis Gustavo Sánchez, ahijado del padre Franco se encargó de dirigir el programa que coordinó la maestra Martha Verduzco, hermana del alma y esposa de Nacho Sánchez.

El artista Rodrigo Méndez nos recordó el cariño del padre Franco por el teatro y presentó “El perchero”, un momento de mímica colmado de sentimiento y de significados profundos.

Queríamos terminar con un poema hecho canción de Juan Goytisolo pero todos olvidamos llevar la letra y la música de “Historia conocida”,  poema de Goytisolo que le gustaba mucho al nuestro querido padre Franco. Coincidencias tan extrañas de la vida, el poeta español, catalán para más señas, murió el mismo domingo en Marrakech, ciudad que lo acogió sus últimos años luego de que el poeta salió de España en donde solo sus hijos adoptivos y unos pocos amigos, lo querían verdaderamente.

Juan Goytisolo nació en Barcelona en 1931, amante de la libertad, se ganó el odio de los fascistas, su voz denunció una y otra vez la corrupción de los políticos y del gobierno, la desigualdad, la pobreza y la injusticia; Goytisolo tuvo que huir de España en donde los políticos corruptos, el gobierno y una sociedad hipócrita, lo perseguían.

En eso se parecían Goytisolo y el padre Franco, sus voces proféticas denunciaban la injusticia y la corrupción de los gobernantes y la clase política. También el padre Franco sufrió el aislamiento y la crítica de quienes se adaptaban complacientes al sistema corrupto que prevalece hasta ahora, de alguna manera, también el padre vivió su propio exilio en Europa y otros países de Asia.

Tal vez entre el padre Franco y Juan Goytisolo había algo más que afinidades poéticas y periodísticas (los dos era admirados por su valentía y la claridad de sus verbos), durante décadas los dos  ejercieron el periodismo, pero no es tema de esta columna indagar en lo literario ni en el área periodística, sino el lado humano, así como Goytisolo adoptó a sus hijos entre los pobres de los pobres, así el padre Franco nos adoptó regalándolos su amistad, su tiempo, su vida, su corazón. El padre Franco es para muchos de los que hoy celebramos los 50 años de la Divina Providencia, un padre Espiritual, un guía que iluminó nuestro camino cuando más lo necesitábamos.

No estoy de acuerdo con la frase de Goytisolo, colocada como epígrafe: “Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas”, entiendo que los últimos años del poeta catalán fueron terribles por el sufrimiento que le ocasionó una enfermedad que lo tuvo postrado durante mucho tiempo (el padre Franco también sufrió una larga enfermedad): tal vez la vida puede ser ilusoria, toda la vida lo puede ser, también puede ser vacía, pero, ¿porqué no considerar que la vejez sea una etapa tranquila de preparación para la muerte, un momento de lucidez, paz y serenidad, una etapa colmada de realizaciones?.

Goytisolo expresó alguna vez:
 “Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa exquisita mierda de la gloria de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo. El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre”.

La semana cultural continuará hoy, y para mañana habrá un evento musical con un concierto de Abraham Sánchez que tocará el saxofón, espero tener el privilegio de escuchar una vez más a Abraham.

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