martes, 6 de junio de 2017

9202. PISÁNDOLES LOS TALONES.

Por el Sr. López.
Periodista crítico.
Desde el Estado de
Chiapas. México. Para
Tenepal de CACCINI

LA FERIA

Pisándoles los talones.
Usted ya sabe que el primo Danielito tiene dentro de su cráneo el equivalente neuronal de un ostión. Es un caballero bien educado y que todo mundo estima, pero su capacidad intelectual es similar a la de un guajolote (bueno, no tanto, un poco inferior). Nomás para que se dé una idea: su mamá, tía Elena (‘La Nena Grande’, hermana de Yolita, ‘La Nena Chica’, domadora de su texto servidor), cuando Danielito terminó la Primaria, le hizo una fiesta como de doctorado en Yale… sin mencionar que la hizo en 10 años y con algún raro siete en alguna materia, que lo demás eras seises (y no pocos, más bien muchos, por bondad de los maestros… la verdad es que lo pasaban por piedad). Pero, tía Elena le celebró el paso a Secundaria, como el Día de la Victoria. La familia entera, apenada.

En el PRI están que echan cuetes de gusto porque ya se les hizo retener el gobierno del Estado de México, a beneficio de Alfredo III (de apellido del Mazo, igual que su papá, Alfredo del Mazo y su abuelo, Alfredo del Mazo, todos gobernadores de esa entidad). Nayarit fue para el PAN; Coahuila, para el PRI (a ver, explíqueme… ¡Coahuila para el PRI!).

El miércoles habrá cifras oficiales del instituto electoral del Estado de México, pero ya se puede prever que a Alfredito III no lo baja nadie (aunque tenga que refinarse completo el recetario de impugnaciones y protestas del Pejehová, sin que eso le vaya a alterar el pulso, pues, a fin de cuentas, en este país tenemos un Trife, que valida lo que le echen, que por eso su lema es: ‘Aquí se hace justicia electoral, a cualquier precio’).

Don Alfredito III obtuvo el 33.72%; doña Delfina, el 30.81%; don Alfredito, sin los votos que aportaron los partidos que se aliaron con el PRI, consiguió solo el 29.82%... duele.

No se explica uno el motivo de la alegría tricolor. En 2011, Eruviel Ávila quedó de gobernador, después de obtener 3 millones 18 mil 588 de votos, equivalentes al 64.97 % de la votación. Hoy, están gastando sus ahorros en fuegos artificiales para celebrar el ‘contundente’ triunfo de Alfredito III, que consiguió a empujones (y sin ninguna mapachería… ¡eso no!), la exorbitante cantidad de un millón 955 mil 347 votos, equivalentes al 33.72% de los que fueron a votar… un millón 63 mil 241 votos debajo de Eruviel, y el 48% menos de votos. O sea, si de verdad ganó, es un panzaso que le daría pena hasta al primo Danielito.

En el PRI de ahora (el de don Peña Nieto), necesitan una urgente transfusión de respeto propio, un transplante de sentido del ridículo, unas vitaminas para fortalecerles su sentido de la realidad y una buena purga, porque están infestados de parásitos clase ‘ochoarezensis’, que amargan la sangre y caen universalmente mal.

Cuando la elección pasada, la de don Eruviel, la diferencia entre él y el segundo lugar fue de 46%... sí señor: el PRI entonces, sacó el 64.97% de votos y el que más se les acercó (Alejandro Encinas Rodríguez con el  PRD en alianza con el PT y Convergencia), obtuvo apenas el 18.96 % (1 millón 20 mil 857 boletas, frente a los 3 millones 18 mil 588 del PRI). Esas sí son victorias.

En tanto que hoy, Alfredito III, a pujidos, quedó 2.91% arriba del segundo lugar (doña Delfinita, de todos nuestros respetos y del Pejehová a sus órdenes). Y no es lo mismo sacar 46 puntos porcentuales de ventaja, que 2.91, no es lo mismo (si las cifras son ciertas y no le salen al PRI con un domingo siete, porque ahora -sabe usted-, pasa mucha cosa rara -pregúntenle a Duarte, Yarrington, Borge, Granier, Padrés y la Ma’Baker Gordillo-, y porque además, las cifras que hasta el momento ha emitido la ‘autoridá’, tienen ‘margen de error’ -¡Jesucristo-aplaca-tu-ira!-, margen que la diferencia entre la señora Delfina del Peje y Alfredito de Peña, no rebasa).

Sin ánimo de aguarles la fiesta: ¿se darán cuenta del retroceso que esto significa? En un sexenio perdieron el 48% de votantes. ¿Se darán cuenta?

Y peor: en el Estado de México la lista de electores suma la enorme cantidad de 10 millones 555 mil 669 electores, y si en serio es verdad que votaron por don Alfredito 1’955,347, eso en buen castilla significa que no lo eligieron el 81.48% de los mexiquenses (horripilante palabra creada con criterio estético-político, porque ni modo de decirles ‘edomexos’). Claro, así es esto de las votaciones, ni modo, con un voto basta para ganar, pero eso no cambia la realidad, don Alfredito III llegará al Palacio de Gobierno acompañado por dos de cada diez electores.

No siendo cierto que la elección del Estado de México sea un anticipo de la elección presidencial del próximo año, sí puede verse con claridad meridiana (¿claridad meridiana?... pues sí, aunque nadie sepa de dónde salió la frase para decir que algo es de fácil comprensión), que el PRI el actual PRI, el neoPRI peñanietista, va en caída libre, entre escándalos y detención de distinguidos exgobernadores.

Nomás sume usted los votos de las izquierdas en el Estado de México (Morena, 1’786,962 votos; PRD, 1’786,962; PT, 62,643), y resulta que suman el 49.68% (frente al no tan robusto 33.72% del PRI y aliados). Si el Pejehová no se pone tonto, si los Chuchos no se ponen chuchos, y si el PT (bueno, ese no pinta), hubieran ganado y barrido con el tricolor. Le salió bien la jugada al equipo peñanietista, dividieron el voto y no se equivocaron… nada más que la presidencial es otra piñata, en otra vecindad, con otros premios.

Morena se fundó en octubre de 2011… el PRI en 1929. Cinco años 8 meses contra 88 años. Más les vale cuidarse porque para apenas estar empezando a calentar músculo, ya están pisándoles los talones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: