domingo, 18 de junio de 2017

9254. ENCUENTRO CON GOROSITO…

Por el Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez.
Sociólogo, docente universitario, Investigador y poeta.
Desde el Estado de Guanajuato. Para
Tenepal de CACCINI

ENCUENTRO CON GOROSITO… EL BORGES ANARCO Y EL HALLAZGO DE “LA BIBLIOTECA DE BABEL”
                                                    
A 31 años de su partida (Junio 1986- 2017)

-¿Cree que los jóvenes deban interesarse en la política?

- Yo no sé. A mí no me interesó nunca la política. Me interesa más la ética. Creo que si cada uno actúa éticamente eso puede tener un efecto político muy grande.

-¿Qué forma de gobierno prefiere?

-Yo querría un mínimo de gobierno, pero lamentablemente todavía los gobiernos, aún los gobiernos malos, son necesarios. Como la policía que es evidentemente necesaria. Si fuéramos éticamente perfectos no serían necesarios los policías, que son un peligro, sin duda.

-Pero yo no puedo opinar en materia política, soy un anarquista conservador. Mi padre era anarquista. Una vez fuimos a Montevideo y mi padre me dijo que me fijara en las banderas, en las aduanas, en los uniformes, en las iglesias, en las comisarías, porque todo eso iba a  desaparecer.

Estas preguntas se las realizó al escritor argentino Jorge Luis Borges, un chico de 15 años, su nombre: Claudio Pérez Miguez en el tétrico año de 1982 en Buenos Aires, recordemos el año de la Guerra de las Malvinas y la caída del gobierno del General Leopoldo Fortunato Galtieri, hiriendo de muerte al régimen militar que caería en 1983 dando paso a la democracia con el gobierno del Radical, Raúl Alfonsín.

Pero para este joven estudiante de secundaria que solicitó una entrevista con Borges para una práctica escolar, encontrando que la misma le fue concedida en el departamento del escritor ubicado en Maipú 994, en la hermosa Buenos Aires  esa ciudad que el escritor la sentenció: “tan eterna como el agua y como el aire”.

Posteriormente en otras entrevistas en los años 1985 y 1997, Borges insistía en su anarquismo, pero demás está decirlo, pacífico: “actualmente yo me definiría como un inofensivo anarquista, es decir un hombre que quiere un mínimo de gobierno y un máximo de individuo”.

“Soy anarquista, siempre he creído fervorosamente en el anarquismo. Y en esto siglo las ideas de mi padre. Es decir, estoy en contra de los gobiernos, más aún cuando son dictaduras, y de los estados”. Si dudas ese anarquista libertario como lo fue Borges, buscaba “descubrir” una forma de organización y funcionamiento social que según él debía estar marcado por el comportamiento ético, el cual no se encontraría en los políticos occidentales.

Retomando el término “descubrimiento” como un “hallazgo” o encuentro de algo que era oculto, secreto o desconocido y siempre en relación con nuestro querido Georgie (para los amigos), el Director de la Biblioteca Nacional de Argentina, el escritor Alberto Manguel, tomó contacto gracias a un coleccionista privado que lo abordó en San Pablo (Brasil), tras una conferencia, con el original de La Biblioteca de Babel, uno de los más celebres cuentos de Borges.

En una entrevista para el diario Clarín externo: “El documento estaba en un ambiente recargado de papeles, cuadros, fotos, mapas, cartas de reinas y próceres como San Martín y Rivadavia. Me sorprendió que, en una carpeta mugrienta, apareciera algo de tanto valor. Me temblaba la voz, fue una emoción muy grande”.

El manuscrito “un auténtico tesoro” según Manguel, está constituido por nueve folios de un cuaderno de contabilidad en los que Borges, escribió con su diminuta letra. El análisis del manuscrito brinda información sobre el proceso de escritura de Borges, mostrando en las hojas meticulosas correcciones, marcas, búsquedas.

“Además del fetichismo del objeto mismo, el manuscrito permite ver a Borges pensar, entender la evolución de una idea en el papel. Sirven para conocer el lugar de la técnica en su escritura y cómo fue evolucionando el texto”. Para el autor de “El Aleph”, que decía que “el concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio”, la corrección era esencial, una instancia de depuración del material.

Recordemos que “La Biblioteca de Babel” fue uno de los cuentos que integraron “Ficciones” (1944), un pilar de la obra borgiana, en ella el escrito plantea la idea de un universo con una biblioteca que contiene todos los libros. Este cuento ha sido considerado una metáfora sobre el infinito e incluso ha sido estudiado desde el punto de vista científico, obvio es decirlo además del literario. Allí, nos presenta la biblioteca como símbolo del conocimiento, de lo inmenso, lo inagotable que es.

Manguel, quien trajo el manuscrito valuado en 500 mil dólares, en calidad de préstamo para ser exhibido en Buenos Aires, y quien le leyera a Borges en su apartamento durante cuatro años en la década de los sesenta, sueña con que esos manuscritos “sean comprados por particulares que puedan donarlo a la Biblioteca Nacional para incorporarlos definitivamente al patrimonio público”.

Este hallazgo, cuando se cumplieron tres décadas del fallecimiento del autor (1899- 1986), “es un auténtico tesoro. Estos papeles tienen un valor material indiscutible y por otro lado un valor simbólico. Hay pocos elementos que conforman la simbología universal y debemos a Borges uno de estos elementos: el concepto de biblioteca de Babel, que hoy podemos asociar a Internet”.


“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”. J.L.Borges.

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