jueves, 22 de junio de 2017

9262. LAS MENTIRAS DE LA PAREJA Y LOS HIJOS.

LAS PEQUEÑAS COSAS.

Por; Eliseo Castillo A.
Economista analítico.

Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI


SECUELAS
 
Apenas la contradicción toca la puerta,
no aun me he sacudido tu recuerdo,
cuando ya me  atrapa la duda
me corroe la inquietud perversa;
vamos, un día la lluvia de promesas
permearon, invadieron nuestro común espacio;
recuerdo que en no pocas ocasiones
sin  recato, dijimos amarnos;
tanto  lo recuerdo y lo constato,
que en no pocos lugares de mi cuerpo
han dejado secuelas tus caricias.
 
eliseo.
 
El sistema social elaborado por la humanidad, regularmente trata de dar por sentado que todo lo que ha hecho y establecido como verdad es bueno para todos; nada menos cierto que esto; sin embargo, pareciera que cuesta trabajo asimilar la verdad de las construcciones sobre las que hemos montado nuestra vida en sociedad.

Por ejemplo, cuando se trata del tema de la pareja y los hijos; en lo posible se da por sentado que quien se junta, se ayunta, o casa; lo hace fundamentalmente... para tener hijos; y que quien lo realiza alguna de estas acciones; bajo ninguna circunstancia se reconoce que los derechos de cada persona para disponer de su vida, su cuerpo y sus deseos puede realizarlos de manera individual: una mujer sin pareja no debe tener hijos..., esos quedan fuera del matrimonio..., luego entonces fuera de las buenas conciencias..., lo que sea que signifique esa mariguanada (de los ídem). Así es como se les marca como "madres solteras" para destacar que estas mujeres se han brincado algunas de las reglas diseñadas por el sistema machista-patriarcal impuesto a ellas desde los intereses del hombre.

Pero ni se crea que  esto es un tema resiente... ¡para nada! de hecho la historia es rica en sucesos groseros en contra del cuerpo femenino, su derecho a decidir, y las consecuencias de estas decisiones.

Quizá una de las formas más grotescas con que se ha fregado a la mujer, es apurádole su vida amenazándola con la sentencia... la mujer que no es madre no se realiza plenamente. Obviamente es una de las grandes mentiras con que se ha alimentado la vida de la mujer; se le ha castrado en sus proyectos vivenciales a tal grado que, en no pocas ocasiones, estas trasladan sus amarguras maternales a alguna mascota que se deje apapachar; así es como los perros pequeños terminan por ser una buena y cara mercancía reemplazante del no tener un hijo.

Gran mentira con la que se mutila el derecho de la mujer para ser persona independiente; nada más llega  a los veinte años y se dice que ya puede pensar en casarse; luego se le da un pequeño espacio de años para que tenga hijos... o se le juzga de mujer incompleta; se le dice que ¡ni para parir sirve! como si parir fuera su obligación antes que su posibilidad.

Pobre de la mujer, sistemáticamente se le recalca lo que termina aceptando de manera casi sumisa... incluso muchos matrimonios terminan por la carencia de hijos, se le llega a acusar de ser una mujer incompleta; pero lo más pendejo de todo es que ella regularmente se lo cree al más pendejo de los machos pendejos; pero efectivamente, dentro de las causales sociales que se usan para una separación es... ¡por qué no me da hijos..., wow... qué hombre!

- Una mujer sin hijos es una mujer incompleta.
- Un hijo es lo mejor del mundo.
- Un hijo te cambia la vida.
- Naciste para parir.
- Si no tienes hijos... ¿entonces para qué te casaste?
- debes tener los hijos que dios te de.
- Ya se te está pasando la edad, apúrate a buscar con quien casarte para que tengas tus hijos.
- toda mujer que tiene hijos sin casarse... ¡quieeen sabe de ella, quien sabe!

Así es como se le ha quitado a la mujer su derecho como persona a tomar sus decisiones como lo desea; se le mete en un "saco" que la obliga a ser lo que la sociedad patriarcal le impone.

Por desgracia, los hijos no realizan a nadie, los hijos son consecuencia de las relaciones en que se involucran las personas, planeados o no; bajo ninguna circunstancia son portadores de la felicidad; mucho menos de la libertad de la pareja; todo lo contrario; un hijo corta las alas de las personas, modifica sus planes expansivos para buscar resolver lo inmediato, que significa reconsiderar la vida y los esfuerzos hasta entonces realizados. Por eso no es gratuito que los niños sean vistos como carga, lata y compromiso; claro en ocasiones igual algunas veces de satisfacción.

Luego cuando adultos y reproduciendo los patrones de conducta de los padres; sobre todo al casarse, se les enseña una reflexión sentenciosa para paliar las culpas, justificar la existencia y seguir adelante... ¡Cuánta razón tenían mis padres! cuando en realidad no es otra cosa que pasar a engrosar la lista de las personas que han reproducido el modelo patriarcal de realización: escribir un libro, tener un hijo y plantar un árbol. 

La realidad es que muy pocas personas en el mundo saben escribir un libro...; los que plantan árboles no saben que hay que regarles, y se secan una semana después de ser plantados; y los hijos, algunos tienen la fortuna de llegar a familias con ingresos sanos; pero millones de niños hoy, están siendo abandonados, tirados o prostituidos en su infancia para sobrevivir. Por donde le quiera ver no es amor, no es tolerancia, no es futuro esperable.

Si usted piensa que vivir en pareja es para ser felices, y tener hijos es su constatación, solo le diré que no ha entendido que carajos hace en la tierra, ni por que llegó a ella.

Desde lego usted tendrá su opinión cuando alguien le diga que se  quiere casar para ser padre o madre y ser feliz...; esas personas suponen que la felicidad  se alcanza si, y sólo si se casan... ¡aunque lejos de vivir felices, vivan como un perro y un gato divorciados!

Se que los temas tabú encierran reproches que nacen de los patrones establecidos para la sociedad; en todo caso, que cada quien cargue con su roca de prejuicios enfermizos en las espaldas.

Le abrazo con cariño.

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