miércoles, 28 de junio de 2017

9293. CAPITALISMO Y CORRUPCIÓN.

Por ERNESTO REYES FLORES.
Abogado sindicalista.
27 de junio de 2017.
Desde Morelia, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Capitalismo y Corrupción.

El otro día comentaba con un grupo de amigos, si el hombre tenía en sus genes el gen del capitalismo.

Desde los primero días del hombre en este planeta, se dedicó a concentrar capital, a vivir de los semejantes, a vivir de los recursos naturales que se encontraban a su alrededor, puede ser que sí. Pero al mismo tiempo podemos decir que no es inherente al hombre el capitalismo.

El hombre es un ser gregario, social y político por naturaleza, eso quiere decir que es un colectivista, antes que individualista. Un hombre no puede vivir en soledad y apartado de la sociedad; para recolectar, para cazar, para pescar, para recrearse, para reproducirse, se necesita que no sea un hombre solo, sino un grupo, llamado clan, horda, grupo, tribu, pueblo.

Lo que es verdad es que el hombre utilizo los recursos naturales que estaban a su alcance. El objetivo era sobrevivir, en cuanto se agotaban los recursos, cambiaban de domicilio, para nuevamente sobrevivir al medio ambiente, basándose en los recursos naturales a su alrededor.

Después surge el esclavismo, la explotación del hombre por el hombre, el grupo más fuerte somete a los demás pueblos a su alrededor, a la par surge la agricultura, por lo que unos se encuentran trabajando (sembrando, cazando, recolectando, cosechando), otros se dedican a pensar y a gobernar. Por lo tanto mantener el poder político es una ciencia, puesto que tiene un método y una acción. Someter a los demás no es fácil, en caso de que hubiera una revuelta social, una insatisfacción del grupo dominado, ya que se encontraba dominado por un grupo pequeño, pero que poseía el poder de la fuerza, además de ser este grupo el único que tenía comunicación directa con los dioses, esto es una teocracia, pasando por el matriarcado y el patriarcado.

El grupo dominante se dio cuenta que tener el poder sobre los recursos naturales, esto es los alimentos, era una pieza importante para mantener el poder político. Por lo que, acumular semillas, granos, animales de granja, era un medio de generación de riqueza, se comienza a dar valor a las cosas.

Después de que el grupo tiene excedentes en la producción, esto es que después de alimentar a toda la tribu, sobraban alimentos, los que podían ser cambiados con otros grupos que producían o poseían recursos que no tenía este grupo social; sal, pescado, pieles, madera, tecnología, accesorios. Surgen los lujos; el oro, la obsidiana, el jade, los perfumes, los arreglos personales como joyería; aretes collares, etc.

Comienzan a acumular estos tesoros que con base en la explotación de los recursos humanos y los recursos naturales. Los gobernantes se convierten además de poderosos, en hombres ricos, son una clase social que domina a la base social, que se compone de esclavos y desheredados, siervos, lacayos, que sirven a la clase gobernante, se ha creado un sistema de gobierno. Esta etapa duraría 10 siglos, la edad media sirve para dividir el poder divino, del poder terrestre, el gran sacerdote ya no es el gran gobernante, se había creado la Iglesia Católica como un poder en sí mismo, basado en las creencias y la fe.  El papa dueño de la verdad divina y el Rey dueño del poder político, se crean los Estados Nación, basados en su poder militar y económico, acumulaban dinero y tesoros, comienza la colonización de gran parte del planeta; América, África, Oceanía y Asia, Europa como el gran centro del pensamiento, de la riqueza, del poder militar someten por la fuerza a los demás pueblos humanos, como en la antigüedad, basados en la fuerza y en la religión, algunos desaparecen por completo pueblos de aborígenes, otros los usan como esclavos. Comienza la acumulación original, los recursos naturales hacen ricos a las potencias europeas; la Gran Bretaña, Francia, Holanda, España, Portugal, se apoderan del oro, la plata, las maderas, los frutos, las semillas, los granos, el carbón y posteriormente del petróleo del mundo. Estos Estados se convierten en Imperios y someten al mundo, desde el siglo XVI, XVII, XVIII, XIX y XX. Aparecen los grandes Monopolios del Carbón, del Acero, de los Ferrocarriles y del Petróleo, estas empresas van a dominar ahora a los Estados, poniendo y quitando “Presidentes de las Repúblicas Democráticas”, Diputados, Senadores son defensores de los intereses, no del Estado al que pertenecen, sino de los grandes corporativos que dominaban el mundo.

Ya en el siglo XX, comienzan las Revoluciones; mexicana, rusa, china, cubana, que marcan un supuesto rompimiento con el colonialismo y el imperialismo de los países europeos y de los Estados Unidos de América, se da por consecuencia dos guerras mundiales, un crac financiero en 1929, lo que trae como consecuencia la polarización del mundo entre el mundo libre democrático y los países del bloque comunista. La guerra fría tiene a la población en una constante de terror colectivo, por el peligro comunista y atómico. Esto dura hasta la caída del muro de Berlín y la caída de los países comunistas, de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Estas dos potencias se pelean durante la segunda parte del siglo XX, indirectamente a través de diversos conflictos que son apoyados y financiados por estas potencias, apoderándose principalmente de los recursos naturales de los diversos países que quedan bajo su yugo. El colonialismo y el imperialismo se prolongan durante este periodo a través de imponer gobernantes corruptos, que imponen en sus países a su vez sistemas corruptos, se sirven de control para los intereses de las grandes corporaciones.

Después de la caída del muro de Berlín, parece que queda solo un poder hegemónico sobre la tierra, los Estados Unidos de Norteamérica, quedan como la potencia número uno en el mundo, basado en un poder económico, militar, político; sin embargo, los demás países en el mundo ya habían aprendido las reglas del juego; Japón, Canadá, Alemania, la Gran Bretaña, Italia y Francia; además de las economías emergentes como los Tigres de Asía; Corea del Sur, Malasia, Indonesia, Tailandia, Vietnam; los BRICS; Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica y los países de la Unión Europea. Los países petroleros como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar.

El capitalismo y la democracia se imponen como sistemas de gobierno, basados en gobiernos y sociedades corruptas, que hasta el día de hoy, dominan nuestro planeta, se siguen basando en la explotación de los Recursos Humanos y los Recursos Naturales de los países dominados. Petróleo, Oro, Diamantes, plata, madreas, agua, mano de obra barata, paraísos fiscales, son el objetivo de los grandes monopolios.

Los ejemplos de grandeza y éxito son los piratas del “Silicón Valley”; Steve Jobs, Bill Gates, Mark Zuckerberg, son los nuevos ricos que se basaron en el robo de la tecnología y de los sistemas operativos, además de la ideas de superación e innovación en la computación actual.

Pero el sistema capitalista-individualista esta en nuestros genes, luego entonces la autodestrucción, esta es nuestra mente, somos suicidas, al tratar de apoderarnos de los Recursos Humanos y Naturales, estos tienen un límite, son Recursos no renovables y que están transformando la temperatura de nuestro planeta. El cambio climático es la factura que estamos pagando los humanos tras la degradación del medio ambiente y la contaminación del planeta durante el siglo XIX, XX y principios del XXI.

La guerra ahora es económica, por bloques; Europa, Norteamérica, sureste de Asia, Oceanía, Sudamérica, se están generando guerras por dominar los campos petroleros y pasos de los gasoductos del cercano oriente a Europa. Afganistán, Irak, Yemen, Siria, Qatar, Palestina, Líbano, Venezuela. Donde intervienen por un lado la OTAN, los Estados Unidos y por el otro Irán, Rusia y China, una tercera guerra mundial se avecina. Nuevamente el síndrome de suicidio de la humanidad se vuelve evidente.

Por el momento el capitalismo, la democracia, el individualismo, la corrupción, la violencia, son el pan nuestro de cada día. Renovarse o morir, son la prioridad en nuestros días, de lo contrario, la desaparición de la raza humana está de por medio. El dios dinero se fortalece, la acumulación de capital es una prioridad para cada uno de los humanos de este planeta, sin embargo, el dinero está concentrado en el 10% de la población, los valores humanos desaparecen, ser un delincuente, capo, narcotraficante, o político, son las ambiciones de nuestros jóvenes. Por lo tanto, regreso a la pregunta con la que comencé este escrito ¿el capitalismo esta en nuestros genes?

ES TODO CUANTO
FRATERNALMENTE
ERNESTO REYES FLORES

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