sábado, 1 de julio de 2017

9309. ARCHIDUQUE FRANCISCO FERNANDO DE AUSTRIA.

Por EVERILDO GONZÁLEZ ÁLVAREZ.
Articulista, ambientalista y crítico.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

La muerte del archiduque Francisco Fernando tuvo una consecuencia desastrosa para el mundo cuando iniciaba el siglo pasado, se le conoce como La Primera Guerra Mundial, un conflicto que llevó a una división de la mayoría de las naciones del mundo. Nació en Graz, Austria un 18 de diciembre de 1863 y murió en Sarajevo el 28 de junio de 1914, fue archiduque de Austria, príncipe imperial de Austria, príncipe real de Hungría y Bohemia y, desde 1896 hasta su muerte, el heredero al trono del Imperio  austrohúngaro. Su asesinato en Sarajevo Francisco Fernando  fue el hijo mayor del archiduque Carlos Luis de Austria -hermano del emperador Francisco José- y de su segunda esposa, la princesa María Anunciada de las Dos Sicilias. Cuando solo tenía doce años murió su primo, Francisco V de Módena, y nombró a Francisco Fernando su heredero a condición de que añadiera el apellido De Este al propio. Francisco Fernando se convirtió entonces en uno de los hombres más ricos de Austria Se le proporcionó la estricta educación que era normal en un Archiduque con énfasis en el aprendizaje de la historia y en la formación de un carácter moral. Desde 1865 hasta 1876 su tutor fue el historiador Onno Klopp. En 1877 Francisco Fernando entró en el ejército, y en 1899 era ya general de caballería.

Como era usual en aquellos tiempos, Francisco Fernando desarrolló dos grandes pasiones: la caza y viajar. Se calcula que cazó más de cinco mil ciervos a lo largo de su vida. En 1883, visitó Italia por primera vez para ver las propiedades que le había dejado el Duque Francisco V de Módena. En 1885 viajó a Egipto, Palestina, Siria y Turquía, y en 1889 a Alemania.

En 1889, la vida de Francisco Fernando cambió radicalmente. Su primo, el Príncipe Heredero Rodolfo, se suicidó en su pabellón de caza en Mayerling, dejando al padre de Francisco Fernando, el Archiduque Carlos Luis, como el primero en la línea sucesoria al trono. Por lo tanto, lo más probable era que Francisco Fernando, a su vez, lo sucediera.

Fue en el año de 1894 cuando Francisco Fernando conoció a la condesa Sofía Chotek en un baile en Praga. Para contraer matrimonio con un miembro de la dinastía Habsburgo, era requisito indispensable pertenecer a una de las dinastías que reinaban o habían reinado en el pasado en Europa. Los Chotek no cumplían esa condición, aunque su familia incluía entre sus antepasados a príncipes de Baden, Hohenzollern-Hechingen y Liechtenstein.

Sofía era dama de compañía de la archiduquesa Isabel, esposa del archiduque Federico de Austria, duque de Teschen. Francisco Fernando comenzó a visitar la villa del archiduque Federico en Bratislava. Sofía escribió a Francisco Fernando durante su convalecencia por tuberculosis cuando fue enviado a la isla de Lošinj en el Adriático. Mantuvieron su relación en secreto durante más de dos años.

La archiduquesa Isabel asumió que Francisco Fernando estaba enamorado de una de sus hijas. En 1898, sin embargo, dejó su reloj en uno de los campos de tenis de su casa. Ella abrió el reloj esperando descubrir por la fotografía de cuál de sus hijas se trataba; en su lugar, encontró la foto de Sofía, quien fue inmediatamente despedida.

Francisco Fernando rechazó la posibilidad de casarse con nadie más. El Papa León XIII, el Zar Nicolás II de Rusia y el emperador alemán Guillermo II enviaron representaciones para hablar en favor de Francisco Fernando ante el emperador Francisco José, argumentando que un desacuerdo entre Francisco José y Francisco Fernando sería perturbador para la estabilidad de la monarquía.

Finalmente, en 1899, el emperador le permitió casarse con Sofía, a condición de que el matrimonio fuera morganático y que sus descendientes no tuvieran derechos sucesorios. Sofía no compartiría el rango de su esposo, ni su título, precedencia o privilegios; como tal, no aparecería normalmente en público a su lado.

La boda se celebró el 1 de julio de 1900, en Reichstadt  en Bohemia. Francisco José no acudió, ni lo hizo ningún archiduque, incluidos los hermanos de Francisco Fernando. Los únicos miembros de la familia imperial que estaban presentes eran la madrastra de Francisco Fernando, María Teresa, y sus dos hijas. Después del matrimonio, Sofía recibió el título de Princesa de Hohenberg con el trato de Su Serena Alteza. En 1909, se le dio el más importante título de duquesa de Hohenberg con el tratamiento de Su Alteza. Esto incrementó considerablemente su estatus, pero aún estaba en el ceremonial de la corte por detrás de todas las archiduquesas. Cuando alguna ceremonia requería que la pareja apareciera con otros miembros de la realeza, Sofía era forzada a permanecer muy por debajo de la línea de importancia, separada de su marido.

Los hijos del archiduque fueron: Princesa Sofía María Francisca Antonia Ignacia Alberta de Hohenberg, casada con el conde Federico von Nostitz-Rieneck. Duque Maximiliano Carlos Francisco Miguel Humberto Antonio Ignacio José María de Hohenberg, casado con la condesa Isabel von Waldburgzu Wolfegg und Waldsee. Príncipe Ernesto Alfonso Francisco Ignacio José María Antonio de Hohenberg, casado con María Teresa Wood. Princesa Sofía María Francisca Antonia Ignacia Alberta de Hohenberg, casada con el conde Federico von Nostitz-Riene. Duque Maximiliano Carlos Francisco Miguel Humberto Antonio Ignacio José María de Hohenberg, casado con la condesa Isabel von Waldburg zu Wolfegg und Waldsee.

Príncipe Ernesto Alfonso Francisco Ignacio José María Antonio de Hohenberg, casado con María Teresa Wood.

Durante la época en que fue sucesor al trono, Francisco Fernando se mostró partidario de la reforma del Estado para convertirlo casi en una federación. Temía que la dinastía no sobreviviera si no se realizaban urgentes reformas, tanto políticas como militares, y estaba convencido de la incapacidad de que el imperio sobreviviera a una guerra mundial si se desencadenaba antes de que él hubiese accedido al trono y llevado a cabo las reformas.

En consecuencia, mientras vivió utilizó su influencia con el emperador para mantener una política exterior pacífica, como cuando evitó la participación austrohúngara en las guerras de los Balcanes en 1912 y 1913. El 28 de junio de 1914, aproximadamente a las 11 de la mañana, Francisco Fernando y su esposa fueron asesinados en Sarajevo, capital de la provincia austro-húngara de Bosnia-Herzegovina, por Gavrilo Princip, extremista serbio y uno de los varios asesinos controlados por Mano Negra, grupo terrorista serbio. El acontecimiento, conocido como el Atentado de Sarajevo, fue uno de los desencadenantes de la Primera Guerra Mundial.

Francisco Fernando estaba en una visita oficial en Bosnia. Era llevado en un automóvil para conocer la ciudad de Sarajevo. Hubo muchos intentos fallidos de dispararle por diferentes motivos. Inesperadamente, una bomba es arrojada por uno de los integrantes del grupo extremista, quien se toma una píldora con cianuro y se tira al río. Fernando, al ver la bomba, la arroja inmediatamente hacia atrás y al explotar causa heridos. Precipitadamente, lo llevan al ayuntamiento de la ciudad. Suspende las reuniones oficiales y exige ser llevado al hospital donde se encontraban los heridos.

Después de muchas maniobras, el chófer que conducía el automóvil se pierde. Casualmente, uno de los integrantes del grupo extremista llamado Gavrilo Princip, que estaba en un café, lo ve; el automóvil al estar perdido retrocede y Princip se encontraba a escasos metros de Francisco Fernando. Saca su arma y dispara dos veces. Una bala hiere directamente a Francisco Fernando y la otra rebota hiriendo a Sofía, su esposa, la cual estaba embarazada. Ambos mueren después de unos 20 minutos.

Es muy poco conocida su costumbre de llevar la ropa siempre impecablemente planchada y abotonada; hasta tal punto llevó este gusto por la pulcritud que se hacía coser la ropa durante los desfiles o paradas militares, para evitar que las solapas se abrieran con el viento. El día del atentado, el hecho de llevar la casaca cosida impidió que se le pudiese socorrer a tiempo, tapándole la herida de bala o deteniendo el flujo de sangre con un simple pañuelo, lo que originó una hemorragia abundante y la consiguiente muerte.

Francisco Fernando fue enterrado con su esposa Sofía en el panteón de familia del Palacio de Artstetten, en la Baja Austria.


                 RECUERDE QUE LEER ES SABER, ES CONOCER, ES APRENDER.

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