lunes, 3 de julio de 2017

9316. ALEMANIA 4, MÉXICO 1.

Reporte Z.

Por Rafael Gomar  Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Alemania 4, México 1.

Mis padres me enseñaron tres cosas fundamentales: que para poder estar orgulloso de tí mismo y ser alguien hace falta trabajar; que es preciso actuar con seriedad; y que debes respetar a los demás para recibir respeto a cambio. 
Zinedine Zidane. Director técnico del Real Madrid.

Más allá del fútbol, el resultado de los últimos partidos de México en la Copa Confederaciones es reflejo fiel de nuestra realidad. Contra el equipo juvenil de Alemania la selección de México mostró el cobre y contra Portugal lo confirmó, los dos últimos partidos perdidos despertaron del sueño a los fanáticos que ahora piden la cabeza del colombiano Osorio, pero Juan Carlos (foto) es sólo la cabeza visible de un sistema corrupto, igual que el de la política nacional.

El espíritu (¿?) que les inculcó el colombiano se vió en el primer partido contra Portugal, era la última jugada del partido en el minuto 3 de compensación y los mexicanos tenían una última oportunidad en un tiro de esquina, pero en vez de enviar el balón al área rival, ¡los mexicanos enviaron la pelota hacia su propio campo! ¿Cómo es posible? Esa acción mostró la actitud conformista de los tricolores.

El fracaso del Tri en Rusia es el anuncio de lo que nos espera en el Mundial; otro fracaso. Y es que a los dueños de los equipos lo único que les importa es el dinero, por eso abrieron las puertas de sus equipos a extranjeros mediocres y así, cerraron cualquier posibilidad de que jóvenes mexicanos tengan oportunidad de mostrarse en primera división.

Hace algunos días reflexionamos sobre la diferencia entre la apertura de la canciller de Alemania, Ángela Merkel, que recibió a representantes de organismos no gubernamentales  durante su visita a nuestro país, a diferencia de Peña Nieto que manifiesta un al contenido desprecio por los ciudadanos que se atreven a disentir y a criticar su gobierno; lo mismo podemos decir del fútbol de Alemania y México, sus selecciones son un reflejo del espíritu de sus pueblos.

En el fútbol los alemanes nos dieron una lección que lamentablemente no nos servirá para nada, con un equipo juvenil conquistaron la copa confederaciones venciendo al doble campeón de América, Chile, que no pudo superar la barrera alemana. El caso del  joven Emre Can es ejemplar, porque mientras que Emre recibió apoyo de su equipo y se consolidó en primera división, el mexicano Julio Gómez, La Momia, está en el olvido. La Momia anotó un golazo de chilena para que México conquistara el título de campeón del mundo sub 17 en 2011. México venció a Alemania, pero los jóvenes que realizaron la hazaña, como Gómez, Espiricueta y otros, están en la banca o perdidos en equipos de segunda división ante la falta de oportunidades en primera. Emre en cambio, que jugó aquél partido contra México, recibió apoyo y respondió.

En el fútbol mexicano, como en la política, lo que importa es el dinero, lo deportivo no es lo más importante, las oportunidades a los jóvenes mexicanos tampoco importan, lo que importa son los negocios.

Después de todo, en México el fútbol sirve para enajenar a las masas que día a día viven para el fútbol, sin que importe nada más, ni la política, ni la familia, ni el trabajo, lo único que importa es el fútbol. Para que las masas no tengan tiempo de pensar en la corrupción del PRIANRD, en la inseguridad y la violencia, ahí les viene la Copa de Oro en donde el Tri volverá a brillar contra equipos de tercer nivel de la Concacaf.

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