miércoles, 12 de julio de 2017

9351. DE ARRIBA A ABAJO: ¿ESTÁN AQUÍ LOS ET?

Reporte Z.


Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

De arriba a abajo: ¿están aquí los ET?

                         
Hay una conspiración en este país que esclaviza a cada hombre, cada mujer y cada niño. Antes de dejar la Casa Blanca intentaré revelar esta conspiración.
John F. Kennedy (1917-1963). Trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

El héroe de millones de personas es desde hace muchos años un ET (extraterrestre): Superman, un héroe de papel, el mismísimo Jesucristo podría ser considerado un ET, su Padre, el Dios Creador, no era terrícola; en cuanto a Superman, en su mundo de papel y de celuloide mantiene el anonimato a pesar de que la reportera Luisa Lane descubrirá su verdadera identidad que el héroe oculta detrás de un personaje tímido y más bien gris, Clark Kent.

No sólo el hombre de acero hace todo lo posible para mantener el anonimato, otros ETs ocultan sus verdaderas identidades disfrazándose de terrícolas comunes y corrientes. La película Los Hombres de Negro nos reveló que desde hace muchos años los ETs, provenientes de lejanas galaxias, están aquí y algunos de ellos no son precisamente pacíficos.

En el planeta que habitamos hay de todo, seres buenos, otros malos, la mayoría ni buenos ni malos, sino todo lo contrario y definitivamente hay terrícolas perversos, corruptos y capaces de todo por lograr sus malévolos objetivos. Ahí están los políticos como ejemplo de perversión suma, tanto los priistas, panistas como perredistas son sujetos sin alma, capaces de vender a su madre si eso les reditúa poder y dinero.

Si aplicamos uno de los principios universales del tres veces maestro Hermes, como es arriba es abajo, la conclusión es que tanto en la tierra como en el cielo hay seres perversos y uno que otro bueno.

En 1953 Albert K. Bender anunció en rueda de presa que revelaría la verdad sobre los extraterrestres, Alberto era a la sazón presidente de la International Flying Saucer Bureau, la primera organización dedicada a investigar el fenómeno ovni. Pero el día anunciado en vez de mostrar las evidencias de la existencia de los extraterrestres, Alberto aseguró a los reporteros que tres hombres de negro y con lentes oscuros lo despojaron de sus expedientes, además lo amenazaron advirtiéndole que si abría la boca lo borrarían del mapa. Los hombres de negro no era terrícolas, su origen estaba ubicado mas allá de las estrellas, aseguró Alberto quien no fumaba mota ni ingería alucinógenos, salvo unos buenos tragos de alcohol.

La fiebre de los ovnis estaba en su apogeo, apenas  seis años antes, en 1947, ocurrió el famoso caso del accidente del ovni en Roswell, en Nuevo México, cuando el ejército estadounidense capturó y mantuvo oculto a uno o dos extraterrestres vivos, otros fallecieron en el lugar del accidente, los cuerpos de ETs muertos fueron estudiados minuciosamente; el ejército llevó a cabo una intensa campaña de desinformación para que el pueblo olvidara el caso Roswell, una vez mas, el caso se archivó como top secret.

Tan secreto era el asunto de los extraterrestres que ni siquiera los presidentes de Estados Unidos tenían acceso a la información confidencial, uno de ellos, John F. Kennedy no se quedó con las ganas y exigió que se le entregaran los archivos secretos, semanas después de que le fueron revelados, el 22 de noviembre de 1963, el presidente Kennedy tenía listo el discurso que nunca pronunció y que tituló:  “No estamos solos”, discurso que se perdió misteriosamente el día que asesinaron a Kennedy; años después apareció una versión del discurso que entre otras cosas decía: “ciudadanos del Mundo. No estamos solos. Dios, en su infinita sabiduría, ha poblado el Universo con otros seres y criaturas inteligentes como nosotros. ¿Con qué autoridad me permito pronunciar estas palabras? En el año 1947, nuestras fuerzas militares recuperaron del desierto de Nuevo México, los restos de un avión de origen desconocido; la ciencia determinó que este vehículo vino del lejano espacio exterior. Desde entonces, nuestro Gobierno, ha tenido contacto con los creadores de esa nave espacial. Aunque mis noticias, puedan parecer fantásticas, y de hecho, incluso aterradoras, yo les insto a ustedes que no las reciban con miedo y pesimismo”.

A Kennedy no le gustaban los secretos, una vez afirmó: “La misma palabra “secreto” es repugnante en una sociedad abierta y libre, y nosotros como pueblo somos inherente e históricamente opuestos a las sociedades secretas, a juramentos secretos y procedimientos secretos.”, lástima que la revelación de Kennedy nunca ocurrió y su discurso se mantiene desde entonces, en secreto.

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