martes, 18 de julio de 2017

9378. EL ESPECTÁCULO DE DUARTE DE REGRESO.

LA ECONOMÍA Y USTED

Por: Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

DECIR CARMEN.

Vida que busca y a veces,
sólo a veces encuentras,
vida sola, vida tu; tu mi vida,
que escudriñas en la mía
un trozo de corazón.

Vida de siempre y eterno,
de este amor, que de amor no muere,
Carmen, eres nombre y me hieres,
de amor que me pregunta a veces,
si esta vida que te pertenece,
es la vida que decidiste beber.

Eliseo.

Como se lo comenté con anterioridad, el ritual de los cínicos de la política mexicana se va cumpliendo de forma religiosa. Hoy lunes 17 de julio, los medios de comunicación se han encadenado sistemáticamente en dos espectáculos, a cual más de denigrantes; por un lado la supuesta lucha por la democracia de la derecha venezolana; y porque nos ocupamos hoy en la columna, la  llegada o regreso de Javier Duarte al país para cumplir con el ritual de impunidad mediante el cual se ha establecido toda una escuela de corrupción, mediante la cual, en el país, el político en funciones puede arriesgarse a defraudar, robar, y cometer otros delitos, sin que necesariamente tenga que pagar por ello lo suficiente, como para que la sociedad se exprese satisfecha por el tamaño del delito cometido.

Duarte sabe perfectamente que es imposible que se le linche socialmente; para ello inyectó una buena cantidad de millones de pesos a la campaña de Peña Nieto; de esa forma pudo obtener impunidad para sus familiares y prestanombres que evidentemente le resguardan, muy seguramente grandes cantidades del dinero del presupuesto público del estado que desgobernó.

Todo está tan grotescamente armado para que el señor pase un tiempo en la cárcel mientras pase el escándalo y se cubra con otro, que los cargos apenas se sostienen, y en todo caso, habría que ver la forma en que se le ha armado la acusación, y habrá que esperar que no le pasen la información privilegiada a la defensa, que es una forma de entregarle todas las herramientas a los abogados defensores, para que derriben la acusación sistemáticamente, y se le mantenga en la cárcel sólo el tiempo necesario, para que pueda salir a gastar los millones que, al parecer, ha movido con sus cómplices a algún paraíso fiscal; esos lugares donde nadie se mete ni pregunta nada; allí se juntan toda clase de delincuentes de cuello blanco, como Duarte, con narcos y toda tipo  de maleantes que necesitan ocultar los dineros que, evidentemente no ganaron de manera honrada... ¡para eso son las paraísos fiscales...; para esconder la basura impresentable!

¿Por qué no se le castigará como se merece...?
La respuesta es descaradamente simple; porque no se le están fincando acusaciones sólidas en su contra, no sería posible, toda vez que al pertenecer a lo que El PEJE llama acertadamente la mafia en el poder, se genera una especie de hermandad que los encubre, y los hace cómplices voluntarios. De esta forma es que, a este político al que; se dice, que desvió más de 33 000 millones de pesos de  la administración  de Veracrúz, solamente se le está acusando de delincuencia organizada y lavado de dinero.

Por extraño que le parezca, con estos cargos, más el acceso a información privilegiada  y una buena defensa, el tipo puede estar en la calle en unos meses; sin embargo; es obvio que va a permanecer mientras el grupo en el poder lo necesite; por ejemplo, es impensable que se le deje en libertad antes de un año; no olvidemos el pavor que les causa las preferencias electorales con que cuenta el odiado PEJE, que es claramente su rival en las elecciones del próximo año.

De esta forma, dejarlo en libertad tras una condena excesivamente  blanda, sería como darse un tiro en el  pie; que significa cometer una soberana tontería.

No, no lo harán; pueden ser cínicos, pero tontos no. Duarte sabe a que regresa; sabe que la libertad de su esposa es una prueba del poder que tiene por los millones que metió en la campaña de su jefe en la presidencia; tan lo sabe, como sabe por qué se va a tramitar su divorcio de su esposa; es una jugada necesaria para dejar a salvo la fortuna que alegremente desviaron juntos, al parecer, pues no olvide usted que todo está por comprobarse, en caso contrario, incluso se puede llegar a ofrecérsele hasta una disculpa... ¡por increíble que le parezca, a ese extremo de degradación llega la aplicación de la justicia mexicana!

Para terminar, viene al caso recordar por enésima vez al filósofo vasco Fernando Savater, quien en su libro ÉTICA DE URGENCIA, nos recuerda que la cárcel es un lugar diseñado para los jodidos, y que las leyes, aun siendo las mismas para pobres y ricos; la diferencia siempre se va a hacer manifiesta por la capacidad  para pagar a los mejores abogados, o quedarse con un pobre defensor de oficio, que en ocasiones ni para los camiones tiene para trasladarse a donde debe defender a su cliente. Esa es la diferencia que remarca Savater y que hace que los que pueden pagar salgan de la cárcel sin pagar lo justo; mientras que los que no pueden pagar...son castigados de más, por falta de una buena defensa.

Duarte es casi intocable; es un multimillonario gracias a su impunidad, lo verá usted; pero le volverán loco con un nuevo escándalo para que no joda pidiendo justicia... ¡y volverá a pensar que entregar su credencial de elector por 500 pesos es su mejor decisión...; no falla..., un pobre, igual a un voto barato!

Al tiempo..., por si no lo cree.


Le abrazo con cariño.

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