martes, 18 de julio de 2017

9379. ENCUENTRO CON GOROSITO… EL DÍA INTERNACIONAL DE NELSON MANDELA Y LA POESÍA.

Por el Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez.
Sociólogo, docente universitario, Investigador y poeta.
Desde el Estado de Guanajuato. Para
Tenepal de CACCINI

       EL DÍA INTERNACIONAL DE NELSON MANDELA Y LA POESÍA.

En noviembre del 2009, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 18 de julio, “Día Internacional de Nelson Mandela”, día del nacimiento del líder sudafricano. Esto fue un reconocimiento a la contribución aportada por el expresidente de Sudáfrica a la cultura de la paz y la libertad.

El documento emitido por la Asamblea General, resolución 64/13 reconoce los valores de Mandela y su dedicación al servicio de la humanidad a través de su labor humanitaria en los ámbitos de la solución de conflictos, las relaciones internacionales, la promoción y protección de los derechos humanos, la reconciliación, la igualdad entre los géneros, los derechos de los niños y otros grupos vulnerables, así como la lucha contra la pobreza y la promoción de la justicia social.

Se reconoce también su contribución a la lucha por la democracia a nivel internacional y a la promoción de una cultura de paz en todo el mundo. Pasaron los años y la ONU decidió ampliar el alcance de esta conmemoración, para que también se utilice con el objetivo de promover condiciones de encarcelamiento dignas, sensibilizar acerca del hecho de que los reclusos son parte integrante de la sociedad y valoren la labor del personal penitenciario como servicio social de particular importancia.

La ONU denominó las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos como: “Reglas Nelson Mandela”, rindiendo tributo al legado del hombre que pasó 27 años en prisión en el trascurso de su lucho, como preso de conciencia por su lucha contra el Apartheid (segregación) en su país un sistema que se extendió por 46 años del siglo XX y formó parte de los 342 de dominación blanca en Sudáfrica.

Mandela o “Mkulo” otra de las denominaciones que recibiera el líder sudafricano y de las menos conocidas, cuyo significado es abuelo, tuvo una relación muy importante con la poesía, fundamentalmente con tres poemas en momentos claves de su vida, de los cuales uno de ellos es de su autoría.

Mandela fue condenado a cadena perpetua por el gobierno de su país, el prisionero No 46.664 estuvo en dos cárceles, primero en Robben Island, posteriormente fue trasladado a Pollsmoor. Hubo un poema titulado “Invictus” (invencible) de la autoría del poeta inglés William Ernest Henley, quien lo escribiera en 1875 y fuera publicado en 1888 que fue clave en la vida de Mandela.

El autor sufrió la amputación de una pierna y lo escribió como un canto a la vitalidad por encima de las adversidades de la vida. Este poema acompañó a Mandela en una hoja de papel durante su prisión de 27 años. Lo leyó o recitó a diario, ayudándole éste a sobrellevar su encarcelamiento.

“INVICTUS”

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable
doy gracias a los dioses que pudieran existir por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
sometido a los golpes del destino
mi cabeza, está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra y me encontrará, sin miedo.
No importa  cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

Y vaya que fue invencible o indoblegable…Pasaron los años y Nelson Mandela el 10 de mayo de 1994 es investido como Presidente de Sudáfrica (1994- 1999) el primero de raza negra y electo democráticamente; la poesía estuvo presente en su discurso. El poema pertenece a la autora estadounidense Marianne Williamson y está incluido en su libro Regresando al amor.

¿QUIÉN ERES TÚ PARA CREER QUE NO ERES NADIE?

Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.
Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos.
Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad la que nos atemoriza.
Nos preguntamos:

¿Quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso?
En realidad, ¿Quién eres para no serlo?
Infravalorándote no ayudas al mundo
No hay nada de instructivo en encogerse
para que otras personas no se sientan inseguras
cerca de ti.

Esta grandeza de espíritu no se encuentra
sólo en algunos de nosotros;
está en todos.

Y al permitir que brille nuestra propia luz,
de forma tácita estamos dando a los demás
permiso para hacer lo mismo.

Al liberarnos de nuestro propio miedo,
automáticamente nuestra presencia
libera a otros”.

Y esa libertad por la que luchó Nelson Mandela a lo largo de toda su vida, la encontramos reflejada en el siguiente poema de su autoría:

ERES HIJO DE DIOS…

Nacimos para poner de relieve la gloria de Dios
que se halla en nuestro interior.
No sólo en algunos de nosotros, en todos
y cada uno de nosotros.
Y al hacer que brille la luz,
inconscientemente damos permiso a otras personas
para hacer lo mismo.

Al ser liberados de nuestro propio temor
nuestra presencia libera a otros automáticamente.
Porque ser libre no es solamente
desatarse las propias cadenas, sino vivir
de una forma que respete y mejore
la libertad de los demás.

Sin lugar a dudas, la poesía ocupó un papel fundamental en momentos claves de la vida de Nelson Mandela, a tal grado que “Mkulo”, se transformó en poeta y escribió algunas como es el caso de la que acaba de leer.

Y pensamientos tan hermosos como este para reflexionar en su día: “Cada uno tiene la capacidad y la responsabilidad de forjar un mundo mejor”.

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