miércoles, 19 de julio de 2017

9387. DUARTE Y EL ARTE DE ROBAR EN MÉXICO.

LAS PEQUEÑAS COSAS.

Por. Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

NOSTALGIA DE DALIA.
El tiempo severo, severa la distancia,
a borrarte de mi mente apuesta,
a quitar en mi  tu presencia,
severo el tiempo, a veces grosero,
juega a ser Dios, juega con la vida.

Tu tiempo y mi tiempo, nuestros días,
de un severo tajo y sin remedio
han quedado marcadas... heridas.
La nostalgia y la tristeza se acumulan,
hoy viajan tatuadas con tu nombre.

eliseo.

Un profe me ha escrito para señalar  mi pesimismo y mi falta de fe en las instituciones; de alguna forma tiene razón; su percepción es que me falta optimismo para aprender a ver el vaso siempre lleno..., siempre lleno, aunque esté vacío... Eso es alcanzable si usted se enajena lo suficiente como para pensar que Cuauhtémoc Sánchez; Paulo Coelho y Og Mandino, son unos sabios que hay que seguir como dóciles ovejas tras sus preceptos.

Por desgracia la realidad no se puede enmarcar en una lista de buenas y malas obras e intenciones; en cambio si es posible señalar las posibilidades de ejercer una opinión relativamente responsable respecto al entorno en que se vive el día a día.

Por ejemplo, como lo he venido mencionando, los medios de comunicación, sistemáticamente están respondiendo  a la necesidad de una sociedad hambrienta de sentirse menos maltratada; pero cada vez es mas vulnerable sin duda.

Las lecciones de impunidad e injusticia que se practican en México llega al extremo del cinismo, en el que se nos repite la sentencia del gran cerdo Napoleón, de la obra REBELIÓN EL LA GRANJA, del escritor inglés George Orwell; que en su arenga ante los animales que conforman la granja en rebelión les dice... “que ahí, todos son iguales...; pero que hay unos más iguales que otros..." 

Esta es la tragedia nacional; que se nos inculque la idea de que las cosas están bien como están; que como lo dijo Peña Nieto, ante las críticas internacionales por el grito homofóbico practicado en el futbol nacional de "putooooo"; que se afirme desde la presidencia que esta manifestación es una forma de expresión cultural muy del mexicano; es como afirmar que , el que los políticos tengan tantas manifestaciones delincuenciales sea algo normal... algo que no debe ser visto como una afrenta y vergüenza; y si en cambio, como algo normal.

Nada menos cierto y justo; un político es una figura pública responsable de sus actos y sus consecuencias, los impuesto de la sociedad le pagan su salario; luego entonces debe entregar cuentas y ser sancionado por esta para reconocerle o censurar, y en su  caso castigar.

Javier Duarte,  no inventó  los grandes fraudes en el país; ni siquiera es el parangón de lo máximo a que ha llegado  la impunidad, es solo uno de tantos políticos corruptos que se ha aprovechado de esta tendencia a suponer que en la política mexicana se llega para robar antes que para servir. No nos confundamos, la corrupción es una manía que se realiza desde los tiempos de la colonia (1521-1821), y lo que vemos hoy es una apertura a la información que antes no se tenía; pero de que se robaba mucho antes como hoy... ¡parece muy cierto!

¡En todo caso... qué representa Duarte? 

Solamente representa ese grupo amafiado que abusa de su posición política para apropiarse de los recursos públicos de manera cínica e impune. Vamos, si Peña Nieto, su jefe, al ser descubierto por la periodista Carmen Aristegui, en sus manejos perversos de la Casa Banca, en lugar de ofrecer una disculpa, renunciar a la presidencia y someterse a la justicia... ¡manifestó que estaba molesto porque habían evidenciado a su esposa! 

Después de esto, como que el mensaje era muy simple... ¡se estaba estableciendo el "sexenio de Hidalgo"; ese que dice con palabras altisonantes... ¡chin... a su... ma… el que deje algo! 

En esta realidad, Duarte es un político que abusó presumiblemente del poder y la impunidad, y  como tal, sabe que esta misma impunidad le va a salvar de pagar ante la sociedad, como premio por pertenecer a esa, a la verdadera mafia política nacional. 

Lo dije antes de que lo detuvieran, lo digo hoy, con los cargos que le imputan, lo mantendrán detenido únicamente el tiempo que necesiten por las campañas electorales.

Le doy un ejemplo de esto; la profesora Elba Esther Gordillo lleva más de tres años detenida por los mismo cargos que se le achacan a Duarte; hasta la fecha no se le ha sentenciado; no se le ha quitado un sólo centavo de los miles de millones de pesos que, presumiblemente se embolsó de manera ilícita. Luego entonces, si la profesora dejó de ser "amiga y socia de Peña Nieto" y le dan exceso de respeto y no se le aplica la justicia... ¿cómo podemos esperar que a Duarte lo castiguen conforme a lo que hizo...? 

Dejemos la justicia poética de lado; nos guste o no el responso del PEJE... ¡si hay una mafia política nacional que practica la impunidad y el cinismos; y en ella, Duarte es un miembro ejemplarmente vergonzoso!

Le adelanto, su juicio puede durar el tiempo que necesiten para que se cubra con otro escándalo; tan confiados como están de que el mexicano es tan menso y olvidadizo, que cuando inicie la próxima telenovela y el siguiente mundial de futbol, probablemente se reforzará la arenga de... ¡al diablo los duartes..., vivan las telenovelas y el chicharito! 

Le abrazo con cariño.

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