miércoles, 19 de julio de 2017

9389. LAS NORMALES Y EL PENSAMIENTO ÚNICO.

Reporte Z.


Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI


Las normales y el pensamiento único.


Cuando un lenguaje se deteriora, se vuelve menos elocuente, menos metafórico, menos notable, empieza a filtrarse una curiosa insensibilización del espíritu humano. Norman Mailer (1923-2007). Escritor, periodista, dramaturgo, director de cine y activista político estadounidense.

En la pasada columna nos preguntamos por qué el pendejo que dirige la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, festina la imposición del idioma inglés, la reflexión de hoy es sobre la imposición del inglés y la Estrategia de Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales (EFTEN), ésta e imponer el idioma inglés, es la parte ideológica, la parte política es la represión sistemática del gobierno de las Escuelas Normales, represión que tiene su punto culminante en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

La imposición del idioma inglés es el eje ideológico de una transformación alineada con el sistema neoliberal que se sustenta en el pensamiento único, ideología que se pretende imponer en la educación básica y en las escuelas normales, ejes de la educación de las nuevas generaciones; y ¿qué es el pensamiento único?, en pocas palabras, la imposibilidad de imaginar otra forma de vida que la se impone desde los centros de poder. El pensamiento único fue descrito por el filósofo Arthur Schopenhauer como aquel pensamiento que se sostiene a sí mismo, constituyendo una unidad lógica independiente - por más amplio y complejo que sea - sin tener que hacer referencia a otras componentes de otras formas de pensamiento.

Otro filósofo, Herbert Marcuse, afirmó que el pensamiento único es el resultante del «cierre del universo del discurso» impuesto por la clase política dominante y los medios suministradores de información de masas: «Su universo del discurso está poblado de hipótesis que se autovalidan y que, repetidas incesante y monopolísticamente, se tornan en definiciones hipnóticas o dictados.»

Con el pensamiento único se hace innecesario pensar, he aquí el objetivo final del pensamiento único, crear hombres sin capacidad de pensar y por consiguiente, de cuestionar la realidad. En el mismo sentido va la idea del fin de la historia, para qué especular sobre el futuro si todo está ya definido de antemano. El fin de la historia es el fin del homo sapiens, el hombre que piensa deja su lugar al hombre que consume.

De eso se trata de consumir y obedecer, no sólo se trata de las normales rurales y su capacidad de resistencia y de revolución, ellos son el punto extremo de una estrategia enajenante que  avanza a grandes pasos.

Un ejemplo de desprecio-destrucción-olvido de la lengua purhé, por ejemplo, es la plaza Sentura, a la que nunca había ido porque los molls me parecen la materialización del pensamiento único, a pesar de su aparente diversidad y colorido, son los templos en donde se rinde culto al dios del consumo y del dinero. Las paredes de la plaza Sentura se ornamentaron con dibujos y leyendas escritas en los lenguajes más diversos, lenguas tan antiguas como el  latín y el sumerio y por supuesto, el inglés, pero en ningún lado aparecen palabras de la lengua materna del pueblo purépecha.

¿Qué tal si en vez de las palabras en latín, de las milenarias leyendas en sumerio con las que se adornan las paredes de Sentura se hubieran escrito algunos textos en purépecha, porqué no de la revolución de Cherán?

Parte fundamental de la conquista de México fue la destrucción de sus lenguas, la destrucción de los códices fue el comienzo del objetivo de los delincuentes españoles que saquearon nuestras tierras: matar nuestro espíritu. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: