jueves, 12 de octubre de 2017

9730. EL FÚTBOL, LA DROGA MÁS EFECTIVA.

REPORTE- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

El fútbol, la droga más efectiva.

“Hay ya bastantes causas reales de conflicto para que además las incrementemos incitando a los jóvenes a darse patadas en las tibias en medio del rugido de los espectadores enfurecidos”. George Orwell (1903-1950). Escritor inglés.

La FIFA es una de las mafias más poderosas del planeta, desde hace muchos años que el futbol es algo más que un deporte, no sólo es una enorme lavadora de dinero sucio, es también un instrumento de enajenación, una gran maquinaria para hipnotizar a las masas.

¿Cómo podría el fútbol ser ajeno a los planes de dominación mundial? Los científicos del Instituto Tavistock para las Relaciones Humanas, que no es otra cosa que un centro de investigación del control mental a gran escala, han hecho del fútbol una herramienta de control mundial.

La Copa del Mundo de Fútbol de Rusia entró a su etapa final, la etapa en la que miles de millones de personas viven literalmente para el fútbol, el deporte que es más que un espectáculo, más que un circo romano, más que un deporte, por algo los anglicanos (religión predominante en Inglaterra) pronunciaban una oración que dice: “Señor, aleja de nosotros ese juego que es necesario ser ciego para no ver que se opone a la virtud divina, al espíritu del bien. El futbol, Señor, no es un juego, sino un medio para batirse, es una práctica sangrienta y brutal”.

Una de las principales funciones del fútbol es imponer el paradigma ganar-perder: el mundo es una gran selva en la que sólo sobreviven los más aptos (Messi, Ronaldo, Neymar), este paradigma es el mismo que mueve a los ejércitos invasores de Estados Unidos y la OTAN, es el mismo modelo que utilizó Trump (Hacer a América grande otra vez) para engañar a millones de estadounidenses que han sido educados con los  mismos modelos mentales: tu ganas si los otros pierden.

A través de los ídolos del fútbol se manipula a las masas que sueñan con usar ropa, calzado, cosméticos y hasta la forma de cortase el pelo de sus ídolos. Es la misma metodología que la ingeniería social de Tavistock diseñó para fabricar a The Beatles, que fueron transformados de rebeldes sin causa con pantalones de mezclilla, chamarras de piel y pelo alborotado, en buenos muchachos con traje, corbata y corte de pelo de niño bueno que cantaron contra la revolución.

Lo mismo que las estrellas del espectáculo, los futbolistas famosos pueden acceder a las prostitutas más bellas (los futbolistas mexicanos son asiduos visitantes de prostíbulo de lujo durante los certámenes deportivos), a los autos de lujo, a las mansiones y al dinero. 

Messi, Ronaldo y Neymar tienen en común que surgieron de la miseria, son los iconos que muestran que el único camino para el éxito es el futbol, no el trabajo colectivo, no el estudio. Los tres ídolos son igualmente ignorantes, apenas terminaron la primaria.

Los tres astros regalan balones y camisetas (Ronaldo regaló una camiseta del Real Madrid firmada a los padres de Santi, uno de los niños fallecidos en el colegio Rebsamen de la CDMX en el sismo), la FIFA construye canchas de fútbol de salón en vez de aulas, pero además de que el fútbol es enajenante para los futbolistas, lo es más para las masas que en el estadio y frente a la pantalla, desahogan sus frustraciones y pueden insultar al árbitro y a sus rivales. El fútbol es la catársis de los idiotas y el medio para embrutecer a los pueblos por medio del consumo de alcohol y comida chatarra, los mexicanos somos el primer lugar en obesidad, obesos consumidores de frituras, alcohol y refrescos cuya máxima ilusión es llegar al quinto partido en un mundial.

No es casualidad que las televisoras y la radio dediquen horas y horas a programas de “análisis” del mundo del futbol con comentaristas ciegos a los problemas sociales. No es casual que miles, millones de seres humanos vivan para el fútbol, son los inocentes borregos que se sacrifican en el altar de la FIFA, que están dispuestos a todo por los colores de sus equipos o de sus selección. En la granja planetaria el fútbol es la religión de los idiotas, el opio del pueblo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: