martes, 10 de abril de 2018

10,514. TENGO HAMBRE, LUEGO EXISTO.


Reporte- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista,
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Tengo hambre, luego existo.

La filosofía de la historia no es otra cosa que la consideración pensante de la historia; y nosotros no podemos dejar de pensar, en ningún momento. El hombre es un ser pensante; en esto se distingue del animal. Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831). Filósofo alemán.


El filósofo francés Gustave Le Bon afirmó que “Pensar colectivamente es la regla general. Pensar individualmente es la excepción.”, el mismo pensador afirmó que las masas se mueven más por las emociones que por el pensamiento, más por los sentimientos que por la razón. No se trata sólo de pensar colectivamente o individualmente, se trata de qué es lo que se piensa, es decir, se trata de la esencia del pensar.

Millones de seres humanos no piensan literalmente más que en cómo conseguirán algo de comer para sobrevivir, evidentemente a Renato Descartes no le preocupaba la comida por eso se podía dar el lujo de dedicar su tiempo a pensar, a reflexionar. Desde Descartes para acá se han dedicado miles de horas al tema del pensar, que es se supone, una de las habilidades que hacen la diferencia en el reino animal, entre los que piensan y los que no piensan o no tienen tiempo para pensar.

Otros filósofos afirman que pensar es una tarea en la que se requiere todo un proceso de aprendizaje, no cualquiera sabe pensar y se afirma que las masas no se toman la molestia de pensar, además de que no saben, no tienen tiempo para aprender esa difícil habilidad que se  llama pensar, así que cómodamente, dejan que otros piensen por ellos.
Le Bon lo sabía, lo sabían los nazis, lo sabe los asesores de los políticos, lo saben los gobiernos: es relativamente fácil controlar la mente de las personas cuando pierden su individualidad confundidos en la masa, sobre todo si son ignorantes. No se trata si tienes una profesión o no, existen profesionistas tan ignorantes que sólo saben un poco de su área de estudio. Por eso al PRIANRD, a la mafia, le interesa tanto mantener al pueblo en la ignorancia: entre más apendejados, mejor.

Hace años que dejó de ser necesario concentrar a las masas para manipular sus mentes, en la época moderna las masas son masas virtuales, millones de seres humanos que son controlados mentalmente por medio de aparatos de telecomunicaciones; sin importar en dónde se encuentren geográficamente, los individuos se suman voluntariamente a las tendencias y modas marcadas por la Élite para despolitizarlos, y transformarlos en parte de la masa.

Pensar se volvió una tarea insoportable, los jóvenes prefieren entregar su tiempo y su vida a un aparato antes que pensar y el acto mismo de pensar degenera en neurosis que llevan a situaciones límite. No se trata de pensar sino qué es lo que piensas porque así como piensas, así actúas.

Algunas disciplinas modernas como la Programación Neuro Lingüística subrayan lo importante que es el pensar, tanto en sus métodos como en sus contenidos; el proceso de pensar debe programarse como se programa una computadora, afirman los seguidores de la PNL, además de programar tu mente, debes programar tus expresiones verbales porque no sólo lo que piensas definirá tu vida, también es determinante lo que hablas y como lo hablas.

Para miles de personas el camino de la liberación consiste precisamente en no pensar, en liberar a la mente de sus contenidos egóicos, en reducir el área mental al mínimo posible para ampliar o expandir la verdadera esencia del ser humano: su conciencia. El camino del no pensar o del pensar absurdo, como creen algunas corrientes del budismo zen, es el único que nos libera de la esclavitud del pensar y de vivir atado a las cadenas del ego.

La meditación, la oración son otros caminos de liberación, pero para ponerte a meditar o a orar necesitas comer; hasta el Buda que no encontraba la iluminación por el camino del asceta, encontró lo que buscaba cuando se decidió a alimentar su cuerpo; como dijo Pericles, tengo hambre, luego existo.

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