miércoles, 18 de abril de 2018

10,549. NAICM: ¡ES EL FAVORITISMO, ESTÚPIDOS!


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Martín Moreno.
SinEmbargo. Abril 18, 201812:00am

“La construcción del NAICM se convirtió en el multimillonario botín de unos cuántos”. Foto: Especial.

*No es la viabilidad aérea, sino los contratos opacos.
*Slim, Hank, Vázquez Aldir, Gerard, los beneficiados.

No es la construcción de un nuevo Aeropuerto. No. Es la manera arbitraria, directa y sin licitación abierta, como se entregó la mayoría de los contratos a los grupos de poder: al clan Salinas, a Carlos Slim, al Grupo Toluca, a Olegario Vázquez Aldir, entre otros. A los beneficiados del sexenio peñista. ¿O acaso no hay otros constructores en México?

No es la necesidad aérea, de suelo y de operaciones. No. Es el regalo impune de contratos buscando un beneficio transexenal que garantice la supremacía financiera de los empresarios ligados a Peña Nieto y a su grupo, más allá del 2018. Asegurar el lucro a futuro.

No es, siquiera, la exagerada, esquizofrénica y confusa advertencia de Slim: “Suspender el nuevo Aeropuerto es suspender el crecimiento de México”. Primero: nadie habla de suspender, sino de reubicar. Segundo: se trata de beneficiar a más empresarios de manera más equitativa y menos injusta. Son 20 mil millones de pesos que solamente serían, hoy por hoy, repartidos entre un puñado de inversionistas, entre los de siempre. Tercero: se propone revisar cualquier posible acto de corrupción sobre esta magna obra. Cuarto: si el crecimiento de un país depende de una sola obra, como dice Slim, pues entonces el resto de la infraestructura nacional – incluida la manejada por Grupo Carso- vale para un soberano sorbete.

No, señores. No nos equivoquemos:

La construcción del NAICM se convirtió en el multimillonario botín de unos cuántos, como se demuestra líneas abajo. De nada sirve hacer públicos los contratos asignados si están viciados de origen: fueron entregados, en su mayoría, de forma directa para enriquecimiento de unos cuántos, sin ser licitados abiertamente. Y eso también se llama corrupción.

No podría ser de otra manera: Peña Nieto, Ruiz Esparza, Videgaray y compañía, así están acostumbrados a hacerlo: la obra pública es para beneficiar a los amigos y que los amigos salpiquen. Es la escuela de Hank González. Es la doctrina del Grupo Toluca. Hoy por ti, mañana por mí.

¿O ya se nos olvidó cómo y quién construyó la Casa Blanca de la familia presidencial?

*****

Valiosa, punzante, la información de la reportera Daniela Barragán en SinEmbargoMX el 3 de abril pasado, revelando los grupos beneficiados por el gobierno peñista para construir el NAICM. Hay que leerla y registrar:

En las manos de un puñado de poderosos empresarios mexicanos están los proyectos de construcción la Torre de Control, el Edificio Terminal, el pavimento y las ayudas visuales de la Pista 3, la losa de cimentación, la construcción del drenaje pluvial y la construcción del acceso y las plataformas de la Pista 2 del Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

Las encargadas de esas labores son compañías propiedad de Carlos Slim Helú, Carlos Hank Rhon, Olegario Vázquez Aldir, Hipólito Gerard Rivero (cuñado del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari), Rolando Cantú Barragán (primo del constructor de la “casa blanca”), y de quienes construyen el encarecido Tren México-Toluca, así como de los constructores del Paso Exprés de Cuernavaca, donde dos personas murieron luego de que se abriera un socavón.

Estos empresarios acaparan, en sólo 16 contratos –unos individuales y otros en conjunto–, el 77 por ciento del presupuesto que ha emanado hasta el momento para la construcción de dicha obra, de acuerdo con la información pública del GACM y de la SCT.

SinEmbargo revisó los 321 contratos del Nuevo Aeropuerto Internacional de México para realizar ésta y otra dos entregas donde se analiza en manos de quién está la construcción, cómo fueron asignados de los contratos y los gastos que se han realizado hasta la fecha.

Hasta aquí, la información de Barragán.

El dato es de escándalo: 77 de cada 100 pesos va a los bolsillos de los grupos empresariales beneficiados por los contratos asignados directamente. Las migajas, a los demás. (Claro, siempre y cuando haya más grupos que entren a la magna obra).

¿Quiénes son beneficiados?

Carlos Slim, que en el tramo final del sexenio recuperó terreno perdido con el peñismo y se encargó a su yerno – además de obras al grupo-, el diseño arquitectónico del NAICM.

Carlos Hank Rhon, amigo personal del presidente Enrique Peña Nieto y uno de los puntales del Grupo Atlacomulco. El Grupo Toluca, pues.

Olegario Vázquez Aldir, consentido del peñismo, al ser favorecido con la entrega de la tercera cadena nacional de televisión, entre infinidad de obras más adjudicadas al Grupo Empresarial Ángeles.

Hipólito Gerard Rivero, hermano de Ana Paula Gerard, esposa del ex presidente Carlos Salinas de Gortari. El cuñado de Salinas beneficiado con obras millonarias aeroportuarias. El concuño de Salinas (José Antonio GonzálezAnaya), es secretario de Hacienda. La sobrina de Salinas (Claudia Ruiz Massieu) ex secretaria de Estado y actual secretaria general del PRI. Otto Granados, ex jefe de prensa de Salinas y actual titular de la SEP. El Grupo Salinas, pues.

Rolando Cantú Barragán, primo de Juan Armando Hinojosa Cantú, cabeza del Grupo Higa, responsable de haber construido y financiado la Casa Blanca de la familia presidencial. No hay más qué agregar.

Los cercanos, desde siempre y ahora, a Peña Nieto.

La pregunta es obligada:

¿No había otros constructores para el NAICM?

*****

El 4 de abril, Daniela Barragán volvió al tema y desnudó la manera arbitraria como se asignó directamente la mayoría de los contratos del nuevo Aeropuerto:

En cuanto a la forma en que se han otorgado los contratos para la construcción del Nuevo Aeropuerto, la información abierta del GACM (Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México), de los 321 contratos, 151 se han entregado por Adjudicación Directa, 59 por Invitación A Tres Personas, 44 por Licitación Pública Nacional, 15 por Licitación Pública Internacional y 11 por Licitación Pública por Adhesión. Dos más han sido contrataciones con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) más 39 Convenios.

Es decir, el 47 por ciento del total de los contratos se han entregado por Asignación Directa y no sólo el 0.4 por ciento como se informa en el portal web del Aeropuerto.

Hasta aquí, la información de la reportera.

Es decir: prácticamente la mitad de los contratos se entregaron vía adjudicación directa.
Aún más:

De acuerdo al diario El Financiero, solamente…¡9 contratos se han otorgado por licitación pública! Echemos un vistazo:

“Previo al lanzamiento de los paquetes de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), se han adjudicado 50 contratos por mil 623 millones de pesos por parte del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM).

“Sin embargo, la mayor parte de ellos fueron otorgados por invitación restringida o adjudicación directa.

“Del total, 19 contratos se otorgaron por invitación restringida a cuando menos 3 empresas; 22 se entregaron por adjudicación directa y sólo 9 de ellos por licitación pública.

*****

Desafortunada, la intervención de Carlos Slim en el conflicto aeroportuario. ¿Porqué? Por la sencilla razón de que él y su grupo son beneficiados directos de la obra, y aunque se entiende que defienda sus intereses financieros, también es cierto que ya entró en un conflicto de interés, siendo juez y parte, avalando, de paso, la opacidad y el favoritismo en la entrega de contratos, por no decir que se hizo bolas terriblemente a la hora de intentar explicar el asunto de las afores. Slim se lanzó al ruedo sin paragüas y quedó en medio de la tormenta.

Ya veremos, sin gana AMLO la presidencia, si algunos contratos se invalidan.

Lo cierto, es que el consenso público, es:
¿Nuevo Aeropuerto? SÍ.
¿Contratos a los socios de Peña? ¡NO!

TW: @_martinmoreno
FB / Martin Moreno

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