miércoles, 25 de abril de 2018

10,568. ¿POR QUÉ SE NIEGAN A INFORMAR DEL CONTENIDO DE LOS ALIMENTOS? GOBIERNOS Y PARTIDOS POLÍTICOS CÓMPLICES.


Reporte- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

¿Por qué se niegan a informar del contenido de los alimentos? Gobiernos y partidos Políticos cómplices.
 

La televisión es maravillosa. No sólo nos produce dolor de cabeza sino que además, en su publicidad, encontramos las pastillas que nos aliviarán. Bette Davis (1908-1989). Actriz estadounidense de teatro, cine y televisión.

La salud de los ciudadanos no les importa a los gobiernos. En Estados Unidos y en México es lo mismo, las leyes se redactan para favorecer a los grandes corporativos, a los cárteles que tienen una gran influencia en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y/o de la FAO a nivel mundial, y a nivel nacional influyen en las secretarías de gobierno, por ejemplo, la Sagarpa en México y la FDA (Food and Drug Administration) en Estados Unidos.

Es un hecho la existencia de un monopolio que controla  la industria farmacéutica y  la industria alimentaria, unas cuantas empresas tienen el dinero y el poder suficiente no sólo para influir y colocar a sus ejecutivos en los puestos de poder al más alto nivel, sino para imponer políticas y poner y quitar gobiernos, como en el caso más reciente Brasil en donde los corruptos diputados destituyeron a Dilma Roussef y llevaron a  la cárcel  Luiz Inacio Lula da Silva, el obrero que llegó a presidente. Detrás de la ofensiva contra el Partido del Trabajo están los intereses de las grandes petroleras estadounidenses y británicas, del cártel del petróleo.

En Nicaragua y en Argentina y en Brasil, en la mayor parte de los países del continente, y por supuesto en México, los gobiernos y sus aparatos ejecutivo y legislativo están al servicio del poder de los Consorcios del petróleo, la minería y los alimentos, en Brasil se producen miles de millones de toneladas de soya transgénicas y millones de cabezas de ganado que alimentan la gula insaciable del sistema capitalista, en especial de los países industrializados.

La complicidad de los gobiernos con los corporativos de la muerte es muy clara en México, paraíso de los corruptos en los últimos sexenios del PRIAN, en nuestro país Monsanto tiene una influencia en grupos clave de legisladores de los partidos políticos mencionados.

Lamentablemente en México a  la complicidad de los gobiernos se suma la de instituciones educativas de alto nivel, no sólo privadas, sino públicas ¡como la UNAM!

En Estados Unidos el gobierno de Trump presiona a México y Canadá para excluir de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio la obligación de los corporativos de colocar en los alimentos etiquetas de advertencia de exceso de calorías, sodios, azúcares y grasas saturadas que contienen, o incluso  insumos tóxicos o que representan un riesgo para la salud.

La obesidad y las  múltiples consecuencias negativas para la salud que conlleva se ha multiplicado en las últimas décadas en una sociedad en donde 7 de cada 10 personas registran sobrepeso y la epidemia afecta a uno de cada tres niños, los infantes son expuestos a cientos de horas  de publicidad a través de la televisión y el cine, en donde se multiplica la publicidad subliminal y la publicidad abierta con los actores exhibiendo, usando o consumiendo determinada marca.

En especial a los corporativos de la muerte les importa legislar políticas que impidan informar  los consumidores sobre el contenido de transgénicos, esteroides u otras drogas utilizadas como conservadores, edulcorantes y saborizantes en los alimentos.

La industria del tabaco y la del alcohol han logrado impedir durante décadas que se impongan políticas que afecten sus ganancias y que los obliguen  informar a los consumidores del contenido de sus productos, también han logrado impedir que les limite en sus campañas de publicidad, por eso destinan miles de millones de dólares a apoyar  los partidos políticos y sus candidatos, un vez en el gobierno, la relación de complicidad se fortalece y los Corporativos tienen en los Congresos a los legisladores de su parte, tanto a los conservadores como los revolucionarios.

Los magnates propietarios de los Corporativos saben lo importante que es mantener su influencia en los partidos políticos, por esa razón Carlos Slim apoya las campañas de los candidatos del PRI y del PAN o del PRD, los magnates no tienen partido ni patria, por supuesto que el magnate no se ensucia las manos para  comprar lealtades, para eso tiene a sus empleados, CEOS y gerentes. Las ganancias compensan la inversión que representa “maicear” a los legisladores, Slim invierte en el Nuevo Aeropuerto de la CDMX, pero no solo con su dinero sino con el dinero de los trabajadores, con los ahorros de los obreros.

El aumento de enfermos de diabetes, cáncer y enfermedades cardiovasculares ha sido explosivo en los últimos 20 años, igualmente explosivas son las ganancias de las industrias de alimentos y laboratorios de fármacos, los políticos y sus partidos no se pueden quejar, cada vez acumulan más y más millones. ¿Votarás por los mismos políticos cómplices de los corporativos de la muerte?

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