sábado, 28 de abril de 2018

10,585. ENCUENTRO CON GOROSITO…


Por el Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez.
Docente, investigador, ensayista, articulista y poeta.
Desde el Estado de Guanajuato. México. Para
Tenepal de CACCINI

UNA VISIÓN PSICOLÓGICA DEL ORIGEN DEL PROBLEMA DE LA BASURA EN MÉXICO.

Sin lugar a dudas la basura es el mayor problema ambiental que enfrenta la República Mexicana. La acumulación de residuos sólidos urbanos (RSU) es un problema global y al ser un asunto de impacto ambiental y lo más importante: de salud; resulta imperativo generar una cultura que contribuya al fomento de un mejor espacio para las futuras generaciones.

Como docente de Desarrollo Humano, Desarrollo Sustentable y con la profesión de Sociólogo, este tema es uno de los claves, entre las diferentes temáticas que analizo periódicamente y me lleva a buscar otras vertientes de comprensión del origen del fenómeno, más allá de la sociedad de consumo: el desordenado crecimiento urbano, el desarrollo industrial, las modificaciones tecnológicas y el cambio constante de patrones de consumo de la población son algunos de los orígenes de este grave problema social y de salud pública.

De acuerdo con datos proporcionados por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cada mexicano genera un promedio de 1.2 kilogramos de basura diariamente, lo que hace un total de 438 kilogramos anuales, casi media tonelada. Esta Secretaría también nos informa a los ciudadanos que de las 120 mil toneladas de basura que a diario se generan en el país, el 70% terminan depositadas en ríos, barrancas, bosques y tiraderos clandestinos. Las palabras del titular de la Secretaria, Rafael Pacchiano Alamán sobre esta problemática son contundentes: “La realidad es terrorífica”.

Pronto llegará a nuestro país la estación de lluvias y en las ciudades veremos una vez más, el triste espectáculo de las inundaciones (me encantaría equivocarme), producidas por la falta de cultura de no tirar desechos en las calles que terminan en las coladeras y son una de las principales causas de los encharcamientos en las urbes de nuestro país.

Esas ciudades que recordemos impresionaron por su urbanismo a Hernán Cortés y a los otros conquistadores al verlas muy limpias, al igual que la higiene corporal de sus habitantes. Desde niños se les instruía en las escuelas para mantener el aseo riguroso, describiendo la higiene urbana y personal como una de las claves más importantes para convivir en armonía con los demás.

La investigadora y docente Katherine Ashenburg, en su libro titulado: “The dirt on clean” (Lo sucio en lo limpio), cita como los aztecas impresionaron por su higiene urbana y personal a los españoles, al barrer y regar sus calles todos los días. Según la autora nada les parecía más extraño a los españoles que la actitud de los aztecas, con referencia a su higiene personal, el gran valor que daban a la limpieza.

El conquistador Andrés de Tapia informó, en un tono de asombro, que el Emperador Moctezuma gobernante de Tenochtitlán, hoy Ciudad de México, se bañaba dos veces al día; según el historiador Jesuita Francisco Javier Clavijero, “muchos de los aztecas se bañaban con frecuencia, muchos de ellos en lagos y ríos. Pero eso no debe asombrarnos, han pasado los siglos y una encuesta sobre hábitos de higiene personal, realizada por el empresa consultora Euromonitor el año pasado, arrojó que México es el país donde el mayor número de personas, un 75% de la población se baña diariamente.

Pero volvamos al tema de la basura, problema de las ciudades, las escuelas, las aulas, los parques, generalmente se presenta en los lugares de uso público.  Para el mexicano Mauro Rodríguez Estrada, Doctor en Ciencias Religiosas, Primer Director de la Carrera de Psicología del Tecnológico de Monterrey; Premio Nacional de Capacitación; Premio Nacional de Psicología del Trabajo. Psicólogo y Psicolingüista; con más de 50 libros publicados y quien fuera docente invitado a universidades europeas y estadounidenses, el origen del problema es psicológico y está en la autodenigración o autodevaluación del mexicano.

Autor en colaboración con Patricia Ramírez Buendía del libro Psicología del Mexicano en el Trabajo, en el Capítulo 7 de dicha obra se refiere a la autodenigración o autodevaluación del mexicano: “El mexicano se autodenigra frente a otras culturas extranjeras, ello debido a que los españoles vinieron como seres superiores  a someter nuestra cultura y a imponer con la fuerza y la religión la suya.

Sostiene que existen diferentes factores en la sociedad actual que hacen que el mexicano se autodenigre como lo es la corrupción, el influyentismo, la fanfarronería, la impuntualidad, las antesalas, el miedo, la envidia, el despilfarro, el abstencionismo, el abuso de diminutivos, la susceptibilidad, los chistes autodestructivos y la BASURA, tema del que dice textualmente: “el mexicano donde quiera que se para deja su huella: LA BASURA.

Por lo tanto tenemos que una nueva vertiente, casi inexplorada es la basura como mecanismo de autodenigración o autodevaluación del mexicano. De ahí que las campañas propagandísticas deberían apuntar a reflexionar y elevar la autoestima personal y social para lograr el objetivo de la disminución de este flagelo social. El diccionario de la Real Academia Española define denigrar, como deslustrar. Si vamos al rigen etimológico del término, nos encontramos con el latín denigrare, que significa “poner negro” o “manchar”. La acción de denigrar, por lo tanto, consiste en formar una mancha.

Viajemos en el tiempo, gocemos y reflexionemos sobre la poesía que nos legó Nezahualcóyotl, el “Rey Poeta”,  (1402- 1472), aprendamos a cuidar y disfrutar de la naturaleza y recuperemos el amor por el hombre:

Amo el canto del cenzontle,
pájaro de cuatrocientas voces.

Amo el color del jade
y el enervante perfume de las flores,
pero más amo a mi hermano: el hombre.

              ¡Hasta el próximo encuentro…!
     Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: