miércoles, 2 de mayo de 2018

10,603. LA CODICIA Y EL AÑO DE HIDALGO.


LAS PEQUEÑAS COSAS

Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

PARA CUANDO VUELVA.

Riega bien esta planta amiga de mi tristeza ,
-el enamorado arguye bajando la cabeza-,
nostalgia en mano, boleto de tren en bolsillo,
dos lágrimas le acompañan el camino,
amor y esperanza son su fuerza,
y el mar de los ojos que le ven partir.

¡Riega esta planta porque en ella vivo!
es mi savia, amor de cada instante,
son tus brazos..., sin ellos muero.
¡me voy- lo dice con tristeza- pero por ti vuelvo!

eliseo.

El periodista Luis Spota disfrutaba de alguna forma el manejo de la información que se tiene para el último año de gobierno en la presidencia mexicana; incluso escribió un libro en que narra la manera tan rapiñera en que se desarrolla la entrega del poder del presidente saliente al que llega, con este libro pone en la mesa del debate la corrupción del que sale y su grupo, y las expectativas del que llega apenas, con un ejército de aspirantes a "nuevos ricos" en los siguientes seis años. Se le conoce como EL AÑO DE HIDALGO... (Chingue su madre el que deje algo). 

Bajo esta égida, lo que se ha acostumbrado es que en cada sexenio, la familia saliente, deja un cascarón en los PInos, lugar que habita el presidente y su familia; incluso se dice que hasta las cortinas se llevan, con el pretexto de que lo que se busca es que el entrante , o su esposa decore a su gusto "su  nuevo hogar".

En el año de Hidalgo se acostumbra en todos los niveles de poder en México abusar de la oportunidad, la manera en que se ejerce es vergonzosa y corrupta; por ejemplo en los municipios, los presidentes municipales acostumbran entregar en su última semana de trabajo todo lo que les deje dinero para sus bolsillos..., incluso se llega al ridículo de que en último día de funciones se firmen documentos en los que entregan recursos públicos a amigos, socios, o de plano a quien les paga por tal firma. Lo que se busca con ese mecanismo es realizar el clásico madruguete en contra de los ciudadanos.

Así es como en esos días finales; señalaba Spota, simplemente se hace el aterrizaje de todas las corruptelas con que se ha gobernado; los últimos días se usan para recibir todos los recursos posibles para llevárselos a los bolsillos de los gobernantes salientes; dinero por permisos especiales de construcción, de comercio, de comunicación; venta de terrenos del municipio, estado y federación, incluso llegando a vender en el último día terrenos y lagos propiedad de la nación...; es decir todo lo que se pueda vender antes de entregar las llaves de la oficina y entregar los sellos oficiales.

En los estados es una vergüenza que las notarias se entreguen mediante una venta, pago de favores, o simple corrupción del compadrazgo... (¿Conoce usted algunos casos en Zamora ...?). 

Así es como los gobernadores se hacen de millones de pesos sin declarar; y algunos abogados ineptos pero corruptos o con dinero, terminan siendo notarios, sin saber, como me confesó en corto uno de ellos... "ya soy notario pero apenas estoy aprendiendo a manejar esto; pues no tenía ni idea de como se maneja esta pendejada".

Así es como abogados poco confiables, pero con millones de pesos, pueden comprar este tipo de favores que los gobernadores en su último año de obligaciones, simplemente pone a la venta, al margen de la ley que dice que las notarias deben ser sometidas a concurso... ¡bendito año de Hidalgo!

Hoy miércoles 2 de mayo de 2018, si usted consulta el periódico LaJornada, Enrique Galván Ochoa, en su columna DINERO, informa como se han incrementado los contratos en relación a la construcción del aeropuerto del Estado de México (ya hemos aclarado que no es de la ciudad de México; Texcoco sigue siendo del Estado de México).

-¿Por qué se incrementan los contratos millonarios en relación a una obra tan cuestionada...?

-¿Tan seguros están de cometer el fraude gigante para quitarle el evidente triunfo al Peje...?

-¿O simplemente están pagando favores entregando, como es su estilo, los bienes de la nación...?

Pareciera que en estos tiempos lo que importa es amarrar con documentos el derecho de explotación de los bienes nacionales.

Que el año de Hidalgo sea fructífero, y que los que vienen se hagan bolas.

¡Sabe usted que se proyecta la construcción de una ciudad en relación al nuevo aeropuerto? 

La lógica nos indica que los beneficiarios serán los de siempre, el señor Slim y sus buenos compañeros de negocios.

No es mala la idea, después de todo, seguramente que debe ser un orgullo para los mexicanos que estas finísimas personas incrementen sus fortunas y puedan mejorar su posición en la lista de los más ricos del mundo; y sobre todo que lo publique la revista Forbes; selecto espacio en que han sido acompañados de próceres de los negocios como el Chapo Guzmán.

Si entregan estos contratos en este momento en que deben detenerse este tipo de convenios, resulta imposible no alentar la sospecha de que algo raro se está dando... ¡o la certeza de que van a evitar que llegue a la presidencia alguien diferente a Meade o Anaya!

De repente la ley de seguridad interior cobra fuerza, la idea militar se fortalece; el fraude se va legitimando en los medios de comunicación; la cantidad de merolicos con micrófono parece que se reproduce como la plaga; cada vez resulta más complicado encontrar espacios coherentes y mesurados... al grito de... ¡al ladrón..., al ladrón...!   

Con la esperanza de culpar al Peje de los males nacionales; así es como nos invitan a envilecer nuestra existencia suponiendo que seguimos siendo unos  dependientes mentales sin capacidad de reacción; de otra forma no seguirían contaminando el ambiente político -administrativo con semejantes acciones que retan al intelecto y a lo que hemos llamado en esta columna... ¡nuestra pequeña inteligencia social!

¿De qué tamaño será el compromiso con los grandes empresarios que terminan por entregar contratos en tiempos inapropiados...?

Este es un problema de alcance nacional y lo resentimos todos; mientras que en los municipios, lo doloroso y de mal gusto es constatar que las personas que gobiernan se esperan para en la última semana... o incluso el día final de administración realizan una venta de garaje con los bienes locales.

Todo esto tiene un común denominador, la codicia que invade y corrompe a algunos servidores públicos, nunca nos neguemos la oportunidad de sentir y esperar que siempre haya algunos funcionarios decentes, honrados... ¡y hasta agradables!

Para ellos, un abrazo y mi admiración, sin color de partido.

Hasta siempre.

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