sábado, 5 de mayo de 2018

10,618. LOS MEGAMILLONARIOS, MAQUIAVÉLICOS HIJOS DE SALINAS DE GORTARI Y SU INSACIABLE SED DE PODER.

Reporte- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI  

Los megamillonarios, maquiavélicos hijos de Salinas de Gortari y su insaciable sed de poder.
Ellos le han hecho mucho daño al país, porque en buena medida son responsables de la tragedia nacional. Es el grupo que se opone a que haya un cambio en México, porque les ha ido muy bien y le ha ido muy  mal al pueblo, le ha ido muy mal al país… por eso no quieren un cambio de régimen”. Andrés Manuel López Obrador.

Las relaciones entre políticos y magnates han sido fructíferas para las dos partes, sobre todo desde que el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari aplicó el recetario neoliberal para despojar a la nación de la mayor parte de sus bienes, la privatización de las empresas del Estado, como Teléfonos de México, enriqueció a unas cuantas familias y por supuesto, a los políticos cómplices que entregaron los bienes, como el propio Salinas.

El sistema ha favorecido a los magnates empoderados desde el salinato hasta el actual gobierno, no les bastó la exención de impuestos, los contratos con los gobiernos y el dinero que ganan a manos llenas, también quieren mantener su influencia en la política, como todos los megamillonarios, son ambiciosos y maquiavélicos en el peor sentido de la palabra. 

En las últimas dos elecciones las familias de la élite mexicana comenzando por Carlos Slim, apoyaron la guerra sucia contra Andrés Manuel López Obrador, esta vez no es diferente, los empresarios súper ricos ocultos detrás de las siglas del Consejo Mexicano de Negocios, la plutocracia enriquecida al amparo del poder político y sus partidos, inició una vez más la guerra sucia contra el tabasqueño que respondió al vídeo de Mexicanos primero de Claudio X. González con declaraciones en las que calificó a los magnates como una “minoría rapaz” que se ha enriquecido con el tráfico de influencias y la corrupción. El mismo gobierno señaló que recibió presiones de los magnates para que obligue a Meade a renunciar en favor de Ricardo Anaya, candidato del PAN.

Con beneplácito apoyaron la imposición de Felipe Calderón y de Peña Nieto y siguen unidos esta vez para imponer al panista Ricardo Anaya ante la evidencia de que Juan Antonio Meade no va a poder remontar la ventaja que lleva López Obrador., que reveló los nombres de los llamados por la prensa “barones del dinero”: Carlos Slim (Salinas le regaló Teléfonos de México), Claudio X. González Laporte (asesor de Salinas de Gortari),  Roberto Hernández Ramírez (el gobierno le perdonó el pago de impuestos por la venta de Banamex), Alberto Baillères (el zar de la plata), Germán Larrea (el rey del cobre), Alejandro Ramírez (Cinepolis) y Eduardo Tricio (Grupo Lala), Emilio Azcárraga (Televisa), y Ricardo Salinas Pliego (TV Azteca), todos esos megamillonarios se creen amos y señores de México y no quiere dejar de robar ni perder el privilegio de mandar, como denunció esta semana el candidato de Morena.

Lo mismos que en Estados Unidos y en la mayor parte de los países del mundo, en México unas cuantas familias concentran el dinero y mantienen una influencia determinante en los gobiernos y sus partidos; esto comenzó en el sexenio de Salinas de Gortari que comenzó con la entrega de las telecomunicaciones y siguió con la minería, la banca y ahora el petróleo, el saqueo ha sido espectacular.

Los magnates afirman que crean un millón y medio de fuentes de empleo, pero no dicen los privilegios que reciben, entre otros, la exención de impuestos y créditos a fondo perdido, al fin que el pueblo paga. Ellos son los primeros que se oponen a que se aumente el salario mínimo de los trabajadores a quienes mantienen en la ignorancia y la enajenación a través de la televisión y sus cadenas cinematográficas.

Tiene razón López Obrador, los barones del dinero, no sólo quieren mantener sus privilegios, quieren mantener el poder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: