viernes, 8 de junio de 2018

10,764. CAMPAÑAS Y GUERRA SUCIA..., CONTRA TONTOS.


LAS PEQUEÑAS COSAS

Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

COMO AQUEL DÍA.

Me meto en tus entrañas apenas,
es un decir simbólico desde luego,
una aproximación parecida a ruego,
y algo más que decir te quiero.

No lo creas si no lo vives y asimilas,
no te acerques a este feliz sueño,
sueño de cualquier día, sueño,
de lo que a veces se vive, sueño,
como el primer día, como el principio.
En tus entrañas vivo..., pernocto,
no soy más yo..., no sé si tu.

eliseo.

Y después de tanta basura propagandística... ¡más basura que aligera el ánimo!, las campañas políticas se vuelvan cada vez más sucias, menos leales..., si alguna vez lo fueron acaso, y desde luego altamente contaminantes.

Cuando pensábamos que la poca imaginación  de los publicistas y asesores de los candidatos a la presidencia de la república se iba a quedar en algunas malas ideas, con el clásico mal gusto; estos literal..., hijos de puta se les ocurre irse en contra del electorado con una campaña de guerra sucia en contra del amplio puntero en las preferencias electorales.

Puede usted estar o no de acuerdo con las propuestas de AMLO, pero es tan obvia la preferencia que se le manifiesta en casi todos los medios, que sus detractores se asumen como nuestros voceros, que nos  "ordenan" dejar de tomar en cuenta a este personaje de la apolítica nacional.

Las tendencias electorales indican que ni aun los tres restantes candidatos juntos puede superar al candidato de MORENA; esto, al parecer les ha dado un toque de desesperación que les ha llevado a ofrecer el peor espectáculo de su moralidad  en el plano de la competencia electoral. Es la guerra sucia en toda su magnitud.

Luego de la campaña de odio que se desató en contra de AMLO, y luego de ver que no sólo no baja en las preferencias electorales, sino que la aceptación se incrementó, se ha decidido desatar una guerra telefónica para buscar que los posibles electores le den la espalda.

Votar y ser votado es un derecho de cada mexicano; si este político eligió el camino de la política, pues se arriesga a ser rechazado por la voluntad de la sociedad; es un riesgo normal; los que no  se integran a campañas políticas, mantienen su derecho íntegro a elegir mediante su voto a quien desean de administrador de sus intereses públicos. Puede acertar o no; pero es su decisión.

El que nos estén acosando telefónicamente solamente refleja el grado de desesperación en que se encuentran metidos  sus adversarios   políticos; mientras nosotros recibimos toda esta basura propagandística, que solamente aviva la idea de la miseria emocional de esta sociedad, que al manifestar una deseo por apoyar a determinado personaje, se le reprende, se le agrede y  amenaza.

Como lo dijeron los empresarios..., ¡así no señores malos perdedores...; así no!

La tendencia normal del proceso electoral sería un triunfo arrollador de AMLO; salvo que se de un golpe violento, lo sabemos, es inminente que el tabasqueño sea el próximo presidente de país; sin embargo, es obvio que los malos contendientes han decidido ir en contra del ciudadano común para asustarlo; por eso han acudido a las viejas mañas del partido oficial; es decir arrebatar cuando no puede ganar con votos, como dicen ellos mismos, al precio que sea. 

Junto con las llamadas telefónicas para amedrentar, están engañando a la gente sencilla pidiéndoles  su credencial de elector; quienes se manifiestan desconfiados, se les ofrece una buena cantidad de dinero; por ejemplo, en Morelos se están ofreciendo 1500 pesos por credencial; en el Estado de México hasta 5000; pero en abonos curiosamente; es decir que solamente se les entrega una parte y se les dice que al día siguiente de la elección se les dará el resto..., claro, si ganan.

Bien venidos los que no creían que se repetirían los clásicos juegos sucios en contra de un contrincante que les representa un peligro inminente.

Podemos apoyar o no a AMLO, pero de que los tiene asustados y moralmente derrotados... ¡la realidad lo muestra con toda su crudeza!

¿Pero..., qué culpa tiene el ciudadano común que solamente cumple con su derecho civil de votar...? 

¿Por qué se le intenta ahuyentar para que no asista a votar...?

Esos son los tamaños de miedo y cobardía de esos que legítimamente se han ganado el título de hijos de puta.

Si puede y desea hacerlo, cuando le molesten por teléfono con su discurso de odio en contra de AMLO, simplemente cuelgue; claro que si usted pertenece al grupo que lo considera un peligro para México, pues simplemente disfrute con sus compañeros en la línea, disfrute de la llamada. Hasta para eso alcanza la libertad de expresión.

Le abrazo con cariño.

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