sábado, 9 de junio de 2018

10,770. LA GUERRA SUCIA CONTRA EL PEJE, LAS RAZONES HISTÓRICAS, PSICOLÓGICAS Y LOS JÓVENES DE HOY.


Reporte- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

La guerra sucia contra el Peje, las razones históricas, psicológicas y los jóvenes de hoy.

«La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido»
H. P. Lovecraft.

Como en las dos últimas elecciones por la presidencia de la república, la guerra sucia contra Andrés Manuel López Obrador entra su estrategia perversa en la promoción del miedo, la emoción más primitiva del ser humano. Tan fuerte es la emoción citada que prevalecen las imágenes utilizadas por los perversos asesores del PRIAN, como el español Sola y el mexicano Alazraky.

Las imágenes que evocaban a Hugo Chávez, botas militares y caos, han vuelto al imaginario colectivo de los viejos y de uno que otro joven despistado que tienen en la palabra “socialismo” a uno de sus fantasmas antiguos, tan antiguos como la campaña contra “el comunismo” que nació en Estados Unidos y que extendió por Latinoamérica, tierra considerada como propiedad privada de los gringos.

Otro ejemplo destacado de guerra (sucia) psicológica es la que los poderosos empresarios estadounidenses del petroleros, textiles, del papel y de los laboratorios farmacéuticos desataron contra la cannabis, la mariguana, pues, a comienzos del siglo XX; instalados en el gobierno de Estados Unidos, los personeros y los propios empresarios de las mencionadas áreas hicieron de la guerra contra la mariguana una política militar de Estado que poco a poco se extendió al resto del planeta.

Aunque son pocas las personas que conocen el qué, quiénes, porqué y para qué de esa guerra en la que se utilizaron los periódicos del poderoso consorcio del monopolio del papel Hearst y las películas de Hollywood, son millones los que aún hoy sienten sus efectos; en México los pequeños que en los años 50s, 60,y y 70s, generaciones inoculadas contra el fantasma del comunismo al grito de “cristianismo sí, comunismo no”, consignas miles de veces repetidas acompañadas de imágenes violentas relacionadas con el socialismo, aún sienten revivir las mismas viejas emociones del miedo introyectado y retomado por el PRIAN en las pasadas elecciones.

Ciegos  la realidad, los “anti Pejes” y los “clones de Fox”, viven sometidos por el miedo, al punto de dejar atrás los gasolinazos, las devaluaciones, la corrupción, la desigualdad y la guerra desatada por el PRIAN los últimos casi 12 años.

Las guerras sucias de los últimos 18 años contra López Obrador  surtieron efecto en los hoy adultos de la tercera edad que reaccionan con la misma animadversión que lo hacían sus padres, si a esto agregamos, cientos, tal vez miles de horas de exposición  los venenosos noticiarios de Televisa y TV Azteca, se explica la imposibilidad de que tales fanatismos puedan iluminarse con la luz de la verdad.  Los fanáticos seguirán creyendo que el Peje es lo mismo que Hugo Rafael Chávez, que Venezuela es México y que el socialismo es inminente si gana López Obrador. Olvidarán los crímenes de los jóvenes de Ayotzinapa, la entrega del petróleo a manos privadas (entre ellas de políticos del PRIAN) y los consecuentes aumentos a la gasolina y el gas, la corrupción galopante, los privilegios de los expresidentes y la guerra contra el narcotráfico que ha dejado miles de muertos.

Afortunadamente las nuevas generaciones se liberaron de los venenos que enajenaron a sus padres y abuelos, en esto han sido determinantes las redes sociales que han hecho perder poder a los otrora omnipotentes patrones de Televisa y TV Azteca, cómplices fieles de la partidocracia que recompensó su complicidad con miles, millones de pesos en publicidad gubernamental cada sexenio por medio de contratos millonarios como los otorgados por los gobiernos corruptos de Fox, Calderón y Peña Nieto, por mencionar sólo a los cabecillas de los tres últimos sexenios.

Otro antídoto importante es sin duda el mensaje pacifista de amor y paz del Peje, que aunque suene fuera de lugar y nos recuerde a los hippies soñadores de los años sesentas, ha resultado efectivo para contener la agresividad de Riqui Riquín Canallín, de Meade y de los magnates traficantes de influencias. El Peje sabe que el mejor antídoto contra la violencia es la paz y que sólo el amor puede vencer al miedo, al terror.

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