viernes, 22 de junio de 2018

10,814. PRIVATIZAR EL AGUA, “TERRIBLE AMENAZA” QUE SÓLO UN GOBIERNO POPULAR PUEDE REVOCAR.


Reporte- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Privatizar el agua, “terrible amenaza” que sólo un gobierno popular puede revocar.

El dinero es mejor que la pobreza, aunque sólo sea por razones económicas. Woody Allen, actor y director de cine inglés.

Don Francisco García Pacheco, presidente del módulo de riego número 3, declaró recientemente que la privatización del agua “sería un terrible amenaza para todos”, y luego admite que no conoce las reglas y los decretos, “porque la realidad es que a nosotros nada se nos ha informado”; García Pacheco, habló a título personal, pero en lo esencial tiene razón, sería un amenaza para todos porque golpearía la economía de los productores agrícolas y de los ciudadanos, peor aún, es un despojo más, un golpe más del PRIAN que sabe que en las próximas elecciones los ciudadanos libres les asestarán un golpe demoledor con la fuerza del voto.

No sólo don Francisco García, sino todos los ciudadanos libres deberíamos de saber que el pasado 6 de junio el presidente Enrique Peña Nieto firmó decretos que privatizan casi 300 cuencas hidrológicas del país, de acuerdo a la denuncia del senador Manuel Bartlett, coordinador de la bancada del PT-Morena en el senado, que advirtió que la privatización “abre la puerta a serios conflictos sociales por el agua”.

A unos meses de terminar el sexenio Peña Nieto y el PRI, nos dejan como regalo, la privatización del agua; se trata de un albazo jurídico y político que tendrá repercusiones económicas y sociales en los próximos sexenios, pero las repercusiones políticas las veremos  claramente el próximo 1 de julio cuando los mexicanos aplicarán al PRIANRD el voto de castigo.
Al respecto, el senador Bartlett afirmó que López Obrador se comprometió a revocar los decretos, que no se fundamentaron en el párrafo sexto del artículo 4 de la Constitución que reconoce el derecho humano del agua y prohíbe la mercantilización de ese recurso; no se fundamentaron en el artículo 2 de la Constitución apartado A fracción VI que “reconoce el derecho prioritario de los pueblos originarios al uso y disfrute de los recursos naturales que conforman su hábitat”.

Los decretos de Peña Nieto son, en la práctica, las armas jurídicas que permitirán despojar a los pueblos originarios de su recurso más valioso: el agua.

Los beneficiados serían por supuesto los consorcios trasnacionales que controlan la industrialización del agua; el escenario para los pueblos originarios no puede ser peor, a la invasión y despojo de sus tierras, sigue el despojo de sus fuentes de agua.

No hay que olvidar que la ola privatizadora de los gobiernos neoliberales ha beneficiado a la misma élite económico-política corrupta que tiene en el senador Carlos Romero Deschamps a uno de sus menos ilustres representantes.

Las reformas estructurales aprobadas por el PRI, el PAN y el PRD, se diseñaron para acelerar el despojo de los recursos de la nación y el control social; las reformas a la educación y la privatización de los recursos naturales, se realiza en flagrante violación de los principios establecidos en la Constitución.

La reacción de los pueblos originarios y de los ciudadanos inconformes a las reformas para legalizar el despojo  está considerada en los planes de la Élite, para eso impusieron la Ley de Seguridad Interior, para utilizar al ejército contra el pueblo, es una guerra que los pueblos originarios han denunciado, una guerra que se complementa con la guerra contra las drogas, violencia que deja tras de sí, decenas de muertos, viudas y huérfanos, y por el lado de la economía, una mayoría empobrecida y un Élite con todos los privilegios que dan el dinero y el poder.

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