sábado, 8 de septiembre de 2018

11,133. 1. -MORENA ABOLIRÁ LA FASCISTA LEY DE SEGURIDAD INTERIOR IMPUESTA POR EL PRIANRD. 2. -CONTRA LA CORRUPCIÓN: ¿MEDIDAS DRÁSTICAS O AMOR Y PAZ


Reporte- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Zamora, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

1.-Morena abolirá la fascista Ley de Seguridad Interior impuesta por el PRIANRD. 2.-Contra la corrupción: ¿medidas drásticas o amor y paz?  

"Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este género no reporta ninguna utilidad práctica”. Bertolt Brecht. (1898-1956).

1. -El año pasado el 21 de diciembre el PRI y sus entonces aliados del Partido Verde con el apoyo de parte de la fracción del PAN y algunos del PRD,  aprobaron la fascista Ley de Seguridad Interior (LSI), esta semana senadores del PAN, MC y PRD, encabezados por el senador independiente Emilio Álvarez Icaza presentaron un iniciativa par abrogar la mencionada ley “por los constantes señalamientos de inconstitucionalidad”. Cómo cambiaron las cosas después del primero de julio, los aliados del PRI que firmaron el Pacto Contra México y que impusieron la LSI al comenzar este agonizante sexenio, ahora proponen abolir la controvertida ley.

El rechazo ciudadano a la Ley de Seguridad Interior se manifestó desde que la partidocracia (PRIANRD) comenzó a diseñar el proyecto de ley que cancelaba derechos ciudadanos fundamentales, entre los organismos ciudadanos que repudiaron la LSI está el colectivo Seguridad sin guerra, que señaló que de aprobarse la ley se incrementarían las violaciones a los derechos humanos.

La imposición de la LSI por parte de la partidocracia fue uno de los factores que inclinaron la balanza de la intención del voto en favor de López Obrador, que se comprometió a terminar con la inseguridad pública en tres años y a utilizar vías no violentas para recuperar la paz.

Con la imposición de la LSI la mafia partidocrática en complicidad con la oligarquía nacional cumplía con las órdenes de la CIA en poder de los halcones estadounidenses asesores de Calderón y Peña Nieto: orientar la fuerza militar hacia adentro, hacia los movimientos sociales de la república con la finalidad de reprimir las protestas sociales que se desatarían si, como dijo Lorenzo Córdova, consejero presidente del INE, los resultados electorales eran muy cerrados, pero la votación masiva en favor de Morena y López Obrador, impidió que los planes de la mafia se concretaran. Con la LSI la meta no era contener al crimen organizado sino reprimir las protestas sociales que se desatarían con el fraude, era el primer paso para imponer un estado fascista con disfraz de democracia, pero los ciudadanos frustramos el plan de la mafia con el apoyo masivo  a López Obrador.

2. -La lucha de López Obrador contra la corrupción se ha iniciado en las trincheras municipales y partir del primero de diciembre comenzará a nivel federal. No será fácil ganar la lucha contra el flagelo que ha devastado la economía, las relaciones sociales y la moral de la nación. Como se recordará, entre las primeras medidas para luchar contra la corrupción está “reformar la ley para considerar delitos graves el tráfico de influencias, la corrupción, la asociación entre funcionarios y particulares para cometer fraudes a la Hacienda Pública, el robo de combustibles y el fraude electoral en cualquiera de sus modalidades; las penas no permitirán al inculpado la obtención de la libertad bajo fianza”.

Acabar con la corrupción implica acabar con el llamado Pacto de Impunidad que ha fomentado un explosivo aumento de la corrupción en el actual sexenio. La pregunta es si será suficiente con la creación de la Fiscalía Anticorrupción que será autónoma e independiente y con absoluta libertad para castigar a cualquier persona que cometa un delito, como afirmó López Obrador, “trátese de quien se trate, incluidos compañeros de lucha, funcionarios, amigos y familiares: Un buen juez por la casa empieza”.

Tal vez los resultados de las medidas anticorrupción no llegue un tan pronto como todos esperan, dado que es un hábito hondamente arraigado en todas las estructuras de gobierno incluidas las instituciones que imparten justicia, los jueces y policías. Si el gobierno quiere acabar con la corrupción en forma rápida y efectiva, que vea el ejemplo de Lee Kuan Yew, que transformó a Singapur de un país corrupto y tercermundista a una potencia económica, dedicada a trabajar y a vivir en paz; AMLO repitió en sus campañas algunas ideas de Lee Kuan, autor de la conocida frase: "Si quieres derrotar la corrupción debes estar listo para enviar a la cárcel a tus amigos y familiares".

Las reformas judiciales que impulsó Lee Kuan en Singapur impusieron la pena de muerte para delincuentes como asesinos y narcotraficantes; las penas para violadores y secuestradores no sólo se castigaron con largas penas de cárcel, sino con azotes, método punitivo que se aplicó también a otros delincuentes menores, el número de azotes en proporción. Esto redujo considerablemente la corrupción y la violencia.

Además Lee creó empresas estatales y la temible Oficina de Investigación de Corrupción con autoridad para investigar las cuentas bancarias y propiedades de los funcionarios públicos o empresarios relacionados con el gobierno. Las empresas del Estado que no eran rentables se cerraban mientras que las empresas que generaban ganancias seguían adelante.

Las medidas drásticas del gobierno desterraron la impunidad en Singapur y con esto la corrupción casi despareció, en México se puede hacer lo mismo, ¿será suficiente con el amor y la paz o se requieren medidas drásticas?

viernes, 7 de septiembre de 2018

11,132. ¿MITÓMANO O DELIRANTE?


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Dolia Estévez.
SinEmbargo. Septiembre 07, 2018.

Peña retrató un México idílico, inexistente. Foto: Cuartoscuro.

Washington, D.C.— La negación de Enrique Peña Nieto llega al extremo de afirmar, como lo hizo en videos y en su cuenta de Twitter con motivo del Sexto Informe, que la invitación que Luis Videgaray le hizo en agosto de 2016 a Donald Trump permitió que México pudiera entenderse con el ahora presidente de Estados Unidos. “¿La visita de Trump a México? Un encuentro apresurado que a la postre dejó algo positivo: dejó abierta la puerta para tener un diálogo abierto con el Gobierno de Estados Unidos. Ahí están hoy los resultados. Se trata de que con el #TLCAN ganemos todos”, lanzó en Twitter el 28 de agosto.

El individuo que la invitación de Videgaray ayudó a ganar la elección de 2016, es un hombre que no está capacitado intelectual y emocionalmente para ser presidente. Un adelanto de “Fear”, el explosivo libro de Bob Woodward que saldrá a la venta el 11 de septiembre para coincidir con el aniversario de los ataques terroristas, revela que el secretario de la Defensa, aterrado por la ignorancia de Trump, dijo que actuaba y tenía la comprensión de un alumno de primaria. Su actual chief of staff señaló que estaba “trastornado de la cabeza” y que era un “idiota”. El antecesor de éste, bautizó la alcoba presidencial—donde Trump cambia de canal televisivo obsesivamente—la “guarida del diablo”, y las madrugadas y domingos por la noche, cuando tuitea profusamente, la “hora de las apariciones”. Según el libro, Trump sintió como “patada en el estomago” cuando el  presidente de Egipto dudó su permanencia en la presidencia. El texto del reportero que llevó a la renuncia de Richard Nixon concluye que si Trump no ha hecho volar al mundo, es porque otros se lo han impedido (The Washington Post, 04/09/2018). Tras calificarlo de “obra ficción”, Trump lanzó una cacería de brujas para dar con las fuentes del periodista.

El Trump de Woodward es el individuo con quien México logró un acuerdo comercial del que Peña se vanagloria. Es el personaje  con quien Manuel López Obrador se empeña en tener una relación cordial que raya en el apaciguamiento chamberliano. En su último informe de gobierno, Peña se congratuló por el “entendimiento” comercial bilateral alcanzado con Trump en el que, según aseveró, México cumplió sus objetivos sobre libre comercio, cuotas y solución de controversias. ¿Qué tan benéficos pueden ser esos objetivos cuando Trump no se cansa de presentar el acuerdo con México como trofeo de una gran victoria?

Bajo la mirada complaciente de los billonarios de Forbes que lo arroparon durante el sexenio, Peña retrató un México idílico, inexistente. Ante aplaudidores demagogos que, como dice Pérez Reverte, son aún más peligrosos y despreciables que los fundamentalistas pues al menos éstos tienen fe, presumió el éxito de su sexenio que, afirmó, redujo la pobreza y elevó la estatura mundial del país en materia energética, turística y agrícola.

Para Peña no hubo curva de aprendizaje. Se va como llegó. Gris. Inepto. Deshonesto. Altivo. Vengativo. Enarbolando la “verdad histórica” en torno a los 43 normalistas de Ayotzinapa. Subestimando el peor crimen que cuestionó su moralidad. Removiendo heridas. Negando conflicto de interés en la compra de la llamada “casa blanca” de Angélica Rivera. Minimizando el mayor escándalo de corrupción que hundió su presidencia. Burlándose de la opinión pública.

A lo largo del sexenio, tergiversó la verdad o, en el mejor de los casos, dijo verdades a medias. Encubrió y amañó hechos. Espió a la prensa no chayotera, a periodistas independientes, a académicos críticos, y a organismos internacionales y no gubernamentales. Maniobró para depurar a la radio de voces incómodas e ignoró la escalada de homicidios de periodistas. Acusó a la sociedad civil de hacer bullying. Protegió cómplices. Perdonó a presuntos criminales. Hizo de la impunidad la regla.

¿A quién cree que engaña? Ciertamente no al electorado que rechazó la corrupción que su secta de creyentes elevó a culto. Tampoco a la sociedad que denunció su narrativa a modo sobre  Ayotzinapa y la “casa blanca”. Sus intereses políticos y su afán por mantener en el poder a la secta de Atlacomulco lo llevaron a crear un mundo ficticio. Peña vive en una burbuja divorciada de la verdad que le permite creer las mentiras que defiende. Difícil saber si Peña es mitómano o delirante. Como Trump, es incapaz de reconocer verdades. Hacerlo, por más crudas que éstas sean, significa afrontarlas. Actuar en consecuencia. Sin cálculos electorales ni mezquindades personales de por medio.

Abraham Lincoln decía que se “puede engañar a todo el mundo algún tiempo… se puede engañar a algunos todo el tiempo… pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo”. Peña no pudo engañar a todos los mexicanos todo el tiempo. Se va, pero sus mentiras y crímenes se quedan. Corresponde a la sociedad exigir llevarlo a cuentas.

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Twitter: @DoliaEstevez

Por Dolia Estévez.
Dolia Estévez es periodista independiente en Washington, D.C. Inició su trayectoria profesional como corresponsal del diario El Financiero, donde fue corresponsal en la capital estadounidense durante 16 años. Fue comentarista del noticiero Radio Monitor, colaboradora de la revista Poder y Negocios, columnista del El Semanario y corresponsal de Noticias MVS. Actualmente publica un blog en Forbes.com (inglés), y colabora con Forbes México y Proyecto Puente. Es autora de El Embajador (Planeta, 2013). Está acreditada como corresponsal ante el Capitolio y el Centro de Prensa Extranjera en Washington.

11,131. ¿QUÉ OPINARÍA DUCHAMP DEL 68?


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Susan Crowley.
SinEmbargo. Septiembre 07, 2018.

La pintura ya no era suficiente. Foto: Especial.

El primero de octubre, se cumplen cincuenta años de la muerte de Marcel Duchamp. Una fecha por demás significativa para nosotros, la víspera del día más triste de nuestra historia, la fecha en la que la juventud de nuestro país fue condenada a la más nefasta de las torturas y castigada con guardar un silencio demoledor. ¿Cuántos años han pasado para poder recuperarse del movimiento del 68?, ¿realmente podemos hablar de una recuperación? El espíritu de miles de jóvenes se apagó y fue tatuado con el dolor de madres llorando a sus hijos perdidos. En una noche, la de Tlatelolco, se desdibujó la fuerza de las nuevas generaciones irreverentes e insolentes que buscaban cambiar al mundo. Triunfaron las ideas recalcitrantes y demagógicas y lograron arrancar de las manos  de los universitarios el porvenir y así, cualquier posibilidad de anhelo y deseo.

En la Francia tan amada y detestada por Duchamp el movimiento había tenido lugar en mayo y las consecuencias apenas empezaban a notarse. Pero los universitarios, artistas, filósofos e intelectuales lograron marcar su impronta obligando a los adultos a darle un sitio. Duchamp no alcanzó a conocer la tragedia de México, pero seguramente se hubiera manifestado en contra. Es probable que haya muerto tranquilo sabiéndose uno de los más influyentes cerebros del siglo XX y viendo cómo sus ideas empezaban a cobrar sentido en las nuevas generaciones de artistas. Con una mente sagaz y en permanente expansión, el genio francés había escandalizado al mundo en 1913 con su famoso Desnudo bajando las escaleras o como diría Octavio Paz en una de sus frases más atinadas, “el primer striptease metafísico de la historia del arte”. Con sus famosos ready made precedidos por la icónica Fuente (un mingitorio de cabeza), presentado en Armory Show de 1917, logró que la crítica norteamericana se dividiera por completo a favor y en contra. Más allá del escándalo, este enunciado, consiguió que el mainstream del arte aceptara que las ideas estaban transfigurándose y ya no podían detenerse; la transformación era vertiginosa y había que aceptar este nuevo ritmo. Si el mundo sucumbía al cambio técnico y el siglo XX era marcado por el pensamiento pos romántico que rebasaba todos los planteamientos tradicionales ¿por qué el arte tenía que continuar representando imágenes bucólicas y académicas que no tenían mayor compromiso más que ser bien pintadas?.

La pintura ya no era suficiente. Después de siglos de perfeccionar los cánones establecidos, su gran relectura se dio en manos de Cezzane; pero algo en las diferentes experimentaciones la había agotado. Los múltiples movimientos de ruptura resultaron tan cerrados como sus propios manifiestos y no ofrecían salida: el cubismo, el futurismo, el constructivismo, que habían sido novedosos, caducaban  casi tan rápido como surgían. Duchamp pasó por todos ellos y no se quedó con ninguno. Siempre fue más allá. Aunque participó con los surrealistas, nunca coincidió del todo con ellos, las obras de este grupo eran una suerte de representaciones del inconsciente, aunque parecían más bien temerlo que atreverse a explorarlo. A pesar de ser el más dadaísta de todos los asistentes al legendario Cabaret Voltaire, terminó por aburrirse de sus provocaciones que no iban hacia ningún lado. Duchamp dejó atrás el viejo continente y sus postulados artísticos que tanto lo habían limitado para encontrar en Estados Unidos un terreno fértil para sus ideas. En la naciente Norteamérica, la técnica lo era todo. Se abrazaban las nuevas ideas y el cambio se constituyó como columna vertebral del sistema. Si un avión podía volar y sus hélices eran hermosas, si la estructura de acero de un edificio era un ejemplo de vitalidad y de osadía que podía fascinar al que lo observara, ¿por qué no, un urinario, creado con la más alta ingeniería y pensado para la higiene del mundo, podría ser una obra de arte? Así lo presentó y así, de cuajo, abrió los criterios de los críticos. Por primera vez el arte se pensaba desde otro lado, el concepto y la idea primero, el objeto en función de ellos. Adiós al arte retiniano, a la pintura y a la escultura en sus formas tradicionales y bienvenido el arte del pensamiento, el que no se detiene por nada y que igual que una mente brillante, es eterno. Las ideas de Duchamp tardaron mucho tiempo en hacer sentido a la comunidad artística. El problema no era copiarlas o emularlas como hasta entonces ocurría con los grandes genios; ¿quién podía presentar algo tan evidente y simple, como una pala o un peine o alguno de los dieciséis objetos ordinarios, al mundo extraordinario del arte? La tarea era difícil. La ampliación de los límites obligaría a las futuras generaciones a pensar y pensar antes de atreverse a ejecutar. El arte como el resultado de una mente que genera y amplía los conceptos. Como diríamos, pensar fuera de la caja.

Duchamp no había cambiado una técnica ni un sistema, ni había dejado atrás las concepciones y los movimientos que existían, había logrado que el arte tuviera un nuevo punto de partida. Un punto cero, antes de Duchamp, después de Duchamp. Había permitido a cada artista por venir, pensar el arte desde otro sitio, inédito, amplio y desde luego un reto permanente en contra siempre de las disciplinas tradicionales.

Después de Duchamp todo es diferente. Hoy es muy difícil concebir una exposición o un trabajo artístico sin tomar en cuenta los postulados móviles e inaprehensibles del artista francés. Duchamp está presente aunque no se le pueda ver a simple vista. Por eso no se agota ya que nunca se interesó por establecer un sistema cerrado y dogmático, simplemente abrió los términos para que todo pudiera ser arte pero, ojo, no todo es arte.

En el mundo europeo, la consolidación del objeto encontrado como premisa, permitió abrir a los jóvenes artistas de aquel entonces nuevas dimensiones. Beuys y los Povera generaron una idea de la creación amplia y cuya trascendencia estaba cifrada en las posibilidades que construía. Hacer presente el proceso y dejarlo inscrito como un postulado que no termina, de esta forma la acción y la materia componen un lenguaje inédito siempre por explorar.

En Estados Unidos, a través de grandes artistas conceptuales, los objetos de uso cotidiano se convirtieron en base fundamental para pensar el arte. En México, a partir de las dolorosas consecuencias del 68, tuvimos que ver partir a lo mejor del arte a otros sitios en los que había más apertura de pensamiento. Gracias a la herencia de la tradición duchampiana surgió una nueva generación. El objeto encontrado es el leitmotiv en muchos de los trabajos; especular, proyectar, planear, tramar el arte, permitir que se articule de diversas e infinitas formas, por lo tanto no se termina nunca. Mientras exista una mente que lo piense ahí estará. Ai Wewei, Andy Warhol, Gabriel Orozco, Bruce Nauman y hasta Jeff Koons toman las enseñanzas de Duchamp y las asimilan y expresan de una forma totalmente personal, única.

¿Qué diría hoy Duchamp de todos sus seguidores? Imagino que lo mismo que,  apenas ocurridos los acontecimientos del 68, cuando se topó con el grupo BMPT (acrónimo de los artistas Buren, Mosset, Parmentier y Toroni) que, a manera de enunciado artístico, presentaron “nada” en una exposición. Solo un letrero que decía “Los artistas no expondrán”. Duchamp fascinado con la operación mental y el descontrol que esto producía en los asistentes, expresó: “Como performance frustrado este acontecimiento no pudo ser mejor”.

Del 68 queda mucho que decir. Justo están por inaugurarse una serie de exposiciones que hablan del asunto. Es triste y es irrecuperable lo que esa represión causó en todos nosotros. Estoy segura de que el espíritu de Duchamp también se colará en cada uno de los discursos de los artistas. ¿Los habrá insuflado de energía y capacidad para pensar el arte?. Habrá que verlo en detalle. Al enterarnos de la fecha de muerte de Duchamp, es irremediable que lo asociemos a la noche trágica del dos de octubre. Moría el artista más influyente de la historia del siglo XX, horas después morían muchos jóvenes de nuestro país. Mientras se destruía el ideal de una generación y su futuro, un pensamiento vital ganaba su permanencia en la historia del arte.

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@susancrowley

Por Susan Crowley.
Nació en México el 5 de marzo de 1965 y estudió Historia del Arte con especialidad en Arte Ruso, Medieval y Contemporáneo. Ha coordinado y curado exposiciones de arte y es investigadora independiente. Ha asesorado y catalogado colecciones privadas de arte contemporáneo y emergente y es conferencista y profesora de grupos privados y universitarios. Ha publicado diversos ensayos y de crítica en diversas publicaciones especializadas. Conductora del programa Gabinete en TV UNAM de 2014 a 2016.

11,130. KAVANAUGH MATARÁ LA CONSTITUCIÓN.


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Paul Krugman.
SinEmbargo. Septiembre 07, 2018.

A un nivel básico, el intento de meter a la fuerza a Brett Kavanaugh a la Suprema Corte se parece mucho a la forma en la que aprobaron los republicanos el recorte fiscal del año pasado. Una vez más, vemos un proceso apresurado y abiertamente partidista, en el que los líderes del Partido Republicano retienen la mayoría de la información que se supone debe ser parte de las deliberaciones en el Congreso.

Nuevamente, es muy probable que el resultado dependa del tribalismo puro: salvo que algunos republicanos desarrollen la conciencia de manera muy tardía, votarán como lo marca el partido, con pleno conocimiento de que están renunciando a su deber constitucional de proveer asesoría y consentimiento.

Es cierto, Kavanaugh al menos tendrá una sesión, cosa que el proyecto de ley fiscal nunca tuvo, pero está abriéndose paso con movimientos rápidos y certeros, negándose a responder hasta las preguntas más directas, mostrando una evasión que no concuerda en absoluto con la probidad que solíamos esperar de los magistrados de la Suprema Corte.

No, la verdadera cuestión en la que esto se diferencia de la historia del proyecto de ley fiscal es que el año pasado estábamos hablando solo de un par de billones de dólares. Este año estamos hablando del futuro de la república. La confirmación de Kavanaugh nos encaminaría hacia varias crisis constitucionales.

Después de todo, de confirmarse el nombramiento de Kavanaugh, estaremos tratando de abrirnos paso en una era turbulenta en la política con una Suprema Corte en la que habrán logrado robarnos dos lugares. Primero, los republicanos se negaron siquiera a dar una audiencia al nombramiento del Presidente Barack Obama; luego, habrán llenado dos vacantes con candidatos seleccionados por un Presidente que perdió el voto popular y a duras penas se hizo de una victoria del Colegio Electoral solo con ayuda de una potencia extranjera hostil.

¿El magistrado Kavanaugh se conduciría con la cautela adecuada en una situación tan tensa? Bueno, los milagros de redención personal existen, pero es muy poco probable. Por el contrario, todo indica que, si logra ser magistrado, él y sus colegas en la Suprema Corte abusarán de su poder de todas las formas posibles.

Después de todo, ¿qué sabemos de Kavanaugh? Hay tanto que no sabemos, gracias a la forma sin precedentes en la que los republicanos y el Gobierno de Trump están obstruyendo el acceso a miles de páginas de su historial. Lo que hay en esos registros ocultos debe ser realmente dañino, dado lo que ya sabemos; un historial que, en tiempos normales, sería más que suficiente para descartarlo como posible miembro del máximo tribunal del país.

El juez Brett Kavanaugh fue propuesto por el Presidente Donald Trump como magistrado a la Corte Suprema de Estados Unidos. Foto: AP

Recuerden, Kavanaugh se curtió trabajando para la investigación del fiscal independiente Kenneth Starr sobre Bill Clinton, que fue una auténtica cacería de brujas que consumió siete años y decenas de millones de dólares sin encontrar pruebas de delitos. Además, pasó años obsesionado investigando teorías conspiratorias sin sentido sobre el suicidio de Vince Foster.

Luego, estuvo trabajando un tiempo en la Casa Blanca de George W. Bush, en la cual la tortura se volvió una política rutinaria. En su audiencia de confirmación de 2006 para una magistratura en un tribunal de apelación declaró que no había intervenido en esas decisiones. ¿Estaba diciendo la verdad? La respuesta podría estar en esas miles de páginas de registros que el Gobierno de Trump se niega a dar a conocer.

Sin embargo, resulta extraño que haya surgido de esa experiencia siendo alguien que cree que los presidentes no pueden ser sujeto de investigaciones judiciales.

Mientras tanto, Kavanaugh acumuló un historial como juez de apelaciones, que además lo posiciona en la extrema derecha en todo, desde el medio ambiente, hasta los derechos laborales y la discriminación. Sus posturas en contra de los trabajadores son particularmente extremas, incluso para un conservador.

Así que, ¿quién es Brett Kavanaugh? Si parece un perro fiel de derecha y ladra como un perro fiel de derecha, lo más seguro es que lo sea. Lo cual nos lleva a las próximas crisis constitucionales.

La pregunta inmediata es cómo manejará la Corte la obstrucción de la justicia de Trump, que es probable que alcance niveles épicos muy pronto. Si creen que Kavanaugh no apoye por completo a Trump, permítanme mostrarles algunos suplementos alimenticios milagrosos que tal vez quieran comprarme.

Además de eso, ¿qué ocurrirá si luego tenemos un Congreso y un Presidente demócratas, que traten de hacer avanzar una agenda de centroizquierda? Con ello me refiero, por cierto, a cosas como la expansión de la cobertura de servicios médicos y el aumento de los impuestos a los ingresos elevados; cosas que no son radicales, y que de hecho cuentan con un amplio apoyo popular.

Existen todas las razones para creer que un tribunal en el que esté Kavanaugh echaría abajo todo lo que los funcionarios electos trataran de hacer. Dejando de lado los fundamentos políticos, esto destruiría la legitimidad de la Corte, dejando al descubierto con toda claridad su partidismo manifiesto —basado, de nuevo, en dos magistraturas robadas—, pero quizá ocurra de todos modos.

De hecho, la carnicería constitucional bien podría comenzar a la brevedad, el año próximo. Sabemos que si los republicanos se mantienen en las elecciones intermedias, se apresurarán a destruir Obamacare y dejarán sin seguro a millones. Sin embargo, incluso si pierden, ¿qué probabilidades hay de que si se confirma a Kavanaugh, la corte encuentre alguna excusa para declarar la Ley de Atención Médica Asequible inconstitucional? Seguramente son bastante altas.

Así que permítanme hacer un llamado de último minuto a los senadores republicanos a los que les importa el futuro de Estados Unidos, si es que todavía los hay: no hagan esto. Un voto por Kavanaugh será un voto para destruir la legitimidad de una de las últimas instituciones federales que quedan en pie en este país.

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Por Paul Krugman.
Paul Krugman es un economista estadounidense y ha sido columnista de opinión desde el año 2000 en el New York Times. Es un profesor distinguido del City University of New York Graduate Center. En 2008 ganó el Premio Nobel de Economía por sus contribuciones a la Nueva Teoría del Comercio y la Nueva Geografía Económica. Twitter: @PaulKrugman

11,129. EL LOCO DE LA CASA BLANCA Y EL TLC.


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Diego Petersen Farah.
SinEmbargo. Septiembre 07, 2018.


El telón de fondo son las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. 
Foto: AP.

Las descripciones que hace el dos veces ganador del Pulitzer, Bob Woodward de la presidencia de Trump, de acuerdo con los adelantos que se han conocido de su libro Miedo: Trump en la Casa Blanca, son dignas de una película de Woody Allen, de Peter Sellers o peor aún, una de versión con pelo de Doctor Evil: asesores robándose documentos del escritorio del presidente para que no firme decretos que él mismo mando redactar y luego, por suerte, olvidó. Decisiones apresuradas y mal informadas sobre retiro de tropas de Corea o la orden, en un arranque de ira, de asesinar al líder sirio Al Assad, que el secretario de Defensa, James Mattis, ignoró y habría pedido a sus colaboradores que escucharon la conversación que hicieran los mismo. Escenas de manicomio, dice Woodward, que serían de comedia loca si no fuera porque nos afectan a todos, no solo a los estadunidenses.

El libro de Woodward, que saldrá a la venta la próxima semana, describe la situación de la presidencia de Trump como una especie de golpe de estado administrativo, esto es, la burocracia de la Casa Blanca bloqueado por la vía de los hechos decisiones que consideran absurdas o que van en contra de la institucionalidad.

El telón de fondo son las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. El presidente Trump se juega ahí no solo el control del Congreso sino muy probablemente su reelección. Será una especie de referéndum a una administración no solo polémica sino surrealista. El nivel de aprobación del presidente está en 42 por ciento, siete puntos arriba que en diciembre pasado que fue el más bajo de los presidentes estadunidenses desde que se hacen mediciones. El crecimiento en la aprobación del presidente está ligado sin duda a buenos resultados en materia económica, pero sobre todo a un trabajo de contención de escándalos. Sin embargo, ambas cosas parecen estar sostenidas con alfileres. Las guerras comerciales emprendidas desde el salón oval podrían tener un efecto perverso en el crecimiento de la economía y los escándalos, principalmente los referentes a la injerencia rusa en las elecciones presidenciales y la compra de silencios durante la campaña siguen sin resolverse.

La encuesta más reciente, publicada esta misma semana por el Washington Post y la cadena ABC, da a los demócratas una intención de voto de 52 por ciento frente a 38 de los republicanos, lo que augura un Congreso dominado por la oposición. En este contexto la pregunta obligada es si fue una buena estrategia acelerar el acuerdo comercial en los plazos propuestos por el presidente estadounidense o México debió, como lo está haciendo Canadá, estirar la liga para tratar de brincar el periodo electoral. No lo sabremos hasta el final, lo que es probable es que eso tanto festejamos como un acuerdo cerrado no le esté tanto, pues ni Canadá ni el Congreso han dicho la última palabra.

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Por Diego Petersen Farah.

11,128. EL REBAÑO DE ANDRÉS.


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Francisco Ortiz Pinchetti.
SinEmbargo. Septiembre 07, 2018.

Fueron demasiados los escándalos ocurridos en el arranque del “nuevo” Congreso. Foto: Cuartoscuro.

No es precisamente positivo el balance del comportamiento asumido por los legisladores de Morena en su primera semana de ejercicio.  Sus opositores piensan que demasiado pronto enseñaron el cobre. Y es que en unos cuantos días presenciamos  un espectáculo decepcionante en la que no faltaron los escándalos y enfrentamientos entre ellos mismos, el agandalle de posiciones y un vergonzoso cambalache para hacerse de la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados  y quedarse no sólo con la Mesa Directiva, sino también con la Junta de Coordinación Política y asegurarse el control total de ese órgano durante los tres años de esta legislatura.

El deterioro de la imagen de la nueva mayoría fue tan súbito y grave que tuvo Andrés Manuel López Obrador que reunirse con sus legisladores para darles un jalón de orejas y, como dicen los medios, leerles la cartilla. El presidente electo, según las versiones que han trascendido sobre esa reunión, les exigió a sus diputados comportarse de forma decente, respetar a la oposición, no marearse con el poder, tampoco pedir moches ni caer en mentiras ni en gritos y estridencias. En suma, “resistirse a las tentaciones del poder”. No dijeron si los legisladores usaron cilicios o hubo flagelaciones.

De acuerdo con los  testimonios de algunos de los asistentes recogidos por el diario Reforma, en un auténtico sermón emitido en tono amigable, López Obrador subrayó a los diputados morenistas que ya no son oposición y por lo tanto deben comportarse a la altura de las circunstancias y las expectativas ciudadanas. “Nos pidió que fuéramos muy cuidadosos siendo mayoría, que somos Gobierno; eso me parece que es el tema más importante, que no somos oposición y que tenemos que ser muy respetuosos con la oposición”, mencionó Lorena Villavicencio. “Que los argumentos sean lo que pese y no los gritos”, nos dijo.

Y es que resultó verdaderamente bochornoso el comportamiento del inefable Gerardo Fernández Noroña, ahora diputado morenista por el PT, que primero increpó en las puertas de Palacio Nacional  a los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado de la República, Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres Guadarrama, sus compañeros de causa, por asistir a la ceremonia en la que el presidente  Enrique Peña Nieto emitió un mensaje a la Nación con motivo de su sexto y último informe de Gobierno. Les llamó “lacayos” y “traidores”, sí, entre otras linduras, luego de tratar de entrar por la fuerza al recinto y forcejear con miembros del Estado Mayor Presidencial, que por suerte no ha desaparecido.

Al día siguiente, en la primera sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, el propio Fernández Noroña se enfrentó de nuevo con Muñoz Ledo, que con razón le negó el uso de la palabra cuando pretendió tomar por asalto la tribuna para reclamarle otra vez su asistencia al mensaje presidencial. Llamó “arbitrario” e “insolente” al presidente de la Mesa Directiva, que entonces lo acusó a su vez de “agresor” y “golpeador” y optó sabiamente por someter a votación económica la decisión de concederle la palabra, lo que fue rechazado abrumadoramente por la mayoría.

Sin duda lo más grave de ese comportamiento es que se origina en una decisión, la asistencia al mensaje de Peña Nieto, que obviamente fue autorizada, si no es que ordenada, por el líder López Obrador en su línea de mantener una relación cordial con el mandatario saliente para asegurar la llamada transición tersa.

Ese mismo día se dio el cambalache entre Morena y el Partido Verde, mediante el cual la mayoría morenista en el Senado aprobó la licencia –que dos horas antes había rechazado en una primera votación– para que el senador  Manuel Velasco Coello pudiera reasumir la gubernatura de Chiapas para terminar su mandato a cambio de que cinco diputados verdes se pasaran a la bancada morenista en San Lázaro y dar con ello al partido de López Obrador la mayoría absoluta.

Aunque el líder de la bancada lopezobradorista en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, negó la existencia de un acuerdo al respecto, los coordinadores de Morena y del Verde en la Cámara de Diputados, Mario Delgado y Arturo Escobar, lo reconocieron. Claro, lo encubrieron con un supuesto pacto “ecologista” para asegurar fondos… para atender el cáncer infantil. “Salió baratísimo el acuerdo”, dijo Escobar. El cinismo.

Fueron demasiados los escándalos ocurridos en el arranque del “nuevo” Congreso mexicano como para que Andrés Manuel se mantuviera incólume. Tuvo el pastor que reconvenir a su grey para que acaten las normas de la ética y el buen comportamiento. Sean decentes, buenos, no digan mentiras ni se dejen embelesar por el poder, les pidió con su voz cansina a sus muchachos.

No sé si él tiene claro que lo ocurrido es resultado natural de su manera de sumar a toda clase de individuos a su causa, a cualquier costo, durante su largo peregrinar por el país, sin importar denuncias y antecedentes negativos ni atender advertencias a menudo provenientes de miembros de su círculo más cercano. Los ejemplos no se limitan a Fernández Noroña y Napoleón  Gómez Urrutia, por supuesto. Y todavía no conocemos las alimañas que seguramente se esconden en los congresos estatales con mayoría morenista. Es su rebaño.

Dudo que los sermones del tabasqueño basten para corregir deformaciones e inclinaciones  de quienes tan pronto han dado muestras de intolerancia y abuso de su condición mayoritaria.  Hay quienes critican esas actitudes por obedecer a una especie de síndrome de oposición, cuando ya no lo son. Por el contario, me parece que son más bien manifestaciones de autoritarismo y prepotencia, originados en la mediocridad y la sed de revancha. Válgame.

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@fopinchetti

Por Francisco Ortiz Pinchetti.
Fue reportero de Excélsior. Fundador del semanario Proceso, donde fue reportero, editor de asuntos especiales y codirector. Es director del periódico Libre en el Sur y del sitio www.libreenelsur.mx. Autor de De pueblo en pueblo (Océano, 2000) y coautor de El Fenómeno Fox (Planeta, 2001).

11,127. 1. ¿RESISTIRÁ MORENA LAS TENTACIONES DEL PODER? 2. ¿Y LA REVOCACIÓN DEL MANDATO QUÉ APÁ? 3. LAS TAREAS PRIORITARIAS.


Reporte- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

1.- ¿Resistirá Morena las tentaciones  del poder? 2.- ¿Y la revocación del mandato qué Apá?. 3.- Las tareas prioritarias.

Cada dos años me voy a someter a la revocación del mandato. Andrés Manuel López Obrador, presidente de la república.  

1.- En reunión privada con los diputados de Morena el presidente electo Andrés Manuel López Obrador llamó a sus correligionarios a resistir las tentaciones del poder, actuar con decoro, humildad, honestidad y sin avasallar a la oposición.

Terminar con los privilegios y los moches que hicieron millonarios a algunos diputados y senadores coordinadores de fracciones parlamentarias, fue parte de la exhortación de AMLO.

Basta recordar la frase el poder absoluto corrompe absolutamente, para que López Obrador advierta el riesgo de que los legisladores de Morena caigan en las tentaciones del poder, la prepotencia, el abuso y la corrupción.

Las advertencias del presidente no sólo deberían de ser para los diputados de Morena, seguramente AMLO hablará también con los senadores, pero debería de incluir a los alcaldes, que son los que están en contacto directo con los ciudadanos.

El presidente López Obrador sabe que el poder ejerce una influencia determinante y que los que no están preparados para resistir, sucumben a sus encantos.

“El poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás”, qué bueno que López Obrador entiende que el poder, la autoridad se sustenta en el pueblo, pero no todos los Morenazos lo entienden igual, así que AMLO se ha dado a la tarea de comunicar a los legisladores de Morena, la necesidad de entender que el poder no se sustenta en el partido, sino en el pueblo.

2.-Una de los compromisos de López Obrador fue que se realizará una consulta ciudadana que determinará si continúa en el cargo o se va, en otras palabras se realizará una consulta para revocar el mandato del presidente de la república o para confirmar la confianza ciudadana en el proyecto del nuevo gobierno. Si es así, ¿porqué no someter a esta consulta ciudadana a los presidentes municipales?

Eso sería una transformación radical en la forma de concebir el poder, sustentarlo en los ciudadanos, en el pueblo, someter a los representantes populares a la revocación del mandato y no sólo López Obrador debería de someterse, también los alcaldes y ¿por qué no?, los diputados y senadores y en su momento, los gobernadores. 

El tema de la revocación del mandato fue uno de los que más interés despertó en los ciudadanos, precisamente porque los ciudadanos demandaron durante muchos años implantar la revocación del mandato. 

3.-López Obrador dio los diputados cinco tareas que acometerán desde el primero de diciembre: adecuar el marco legal para la austeridad, cancelar la reforma educativa, eliminar los fueros a todos sin excepción, brindar autonomía a los pueblos indígenas y no incrementar el precio de los combustibles en términos reales.

Otras tareas que AMLO encomendó a los diputados fue entregar los apoyos de forma directa, sin intermediarios, licitar el Tren Maya, rehabilitar y construir las refinerías, atender el plan de seguridad y elaborar el programa para sembrar árboles en un millón de hectáreas.

Para ser congruente con uno de sus lemas de campaña, primero los pobres, López Obrador presentará los planes correspondientes cuya meta será mejorar la calidad de vida de los más pobres.

Entre las tareas prioritarias del nuevo gobierno no se incluyó la mentada revocación del mandato, esperamos que en su momento el punto se incluya entre las prioridades de la Cámara de Diputados, se trata de congruencia, de cumplir con los compromisos contraídos.